Danilo el inmortal

Un día como hoy 18 de noviembre asesinaron a Danilo Anderson. Fue símbolo de heroísmo, la cristalización de la gloria. Sobre él como un gran espejo, se reflejaron todas las tormentas mediáticas, para censurar su coraje y valor patriótico, no pedía guerra, pero tampoco daba cuartel a la inoperancia.

La historia será la encargada de cantar la marcha del gran mártir asesinado, donde aún están vivas sus huellas, como temerosa de haber dejado aquella cabeza extraordinaria.

Danilo: tú muerte no quedara impune, quienes pagaron para segar tú vida, pagaran su crimen, porque la bomba que explotó tú ser, no pudo matar tú espíritu que vive en la ley y está encarnado en el corazón de tú patria.

El pueblo no debe ni puede olvidar jamás la memoria y figura del gran abnegado asesinado.

Danilo fue el fiscal de exuberante dignidad, siempre erguido para no doblegar su frente y mantener viva su consciencia. Fue defensor de la justicia hermana de la libertad.

Danilo Anderson, fue el jurista que desafió la tormenta que nacía, fue el mártir que explotó calcinado por la mano criminal que lo llevo al sacrificio.

Su juventud se deslizó en una vida de familia de escasos recursos económicos, bajo un cielo de reposo pero con coraje, honor y dignidad, venciendo todos los obstáculos para luchar por un pueblo sediento de justicia. Diríase que Danilo era un monumento arrancado de las entrañas de un mar de torbellino, este hombre lo era todo, educador, jurista, defensor del ambiente, geógrafo, muy joven militó en la juventud del Partido Comunista de Venezuela, fue sobre todo un ser humano, arrebatado a la vida con tan pocos años de existencia.

Tenia 32 años el día de su criminal asesinato, y a esa edad todo hombre es una esperanza, el era una gloriosa realidad.

El crimen marcó las 9.00 pm y así escribió la más negra de sus páginas, mano vendida a la oprobiosa y corrupta oligarquía; dan muerte al gran vencido, bajo el estrepito explosivo acabando con la gloriosa vida de Danilo Anderson. El fenómeno y más grande hacedor de justicia, yacía incinerado dentro de su vehículo. Hoy esos chacales de la muerte continúan festejando su festín, y sólo la muerte cabalgará airosa en aquel horizonte de pavor. Y tú “Oscar García” que utilizas en tus correos electrónicos los más descalificados improperios contra el presidente Chávez y su familia, hoy te regocijas junto a quienes aniquilaron una de las glorias más auténticas de la justicia venezolana.

Desgraciadamente en el poder judicial, no son todos los que están, ni están todos los que debieran estar para esclarecer y reconocer definitivamente a los auténticos intelectuales de tan monstruoso crimen.

De nada sirve pensar quienes fueron, si todos esos asesinos gozan de plena libertad. El pueblo venezolano espera que ese brote prodigioso de fiscales siga investigando con mística prometida al país, para esclarecer el crimen cometido contra Danilo Anderson, con una fulguración que a despecho de los que no pueden soportar el peso de la superioridad ajena, por una juventud que en estos momentos ha de llevar en sus manos la bandera de la libertad y de la justicia venezolana, para evitar que criminales de manos y cuello blanco, se vallan del país sin recibir su merecido castigo.

Desaparecido el mártir, por la bomba explosiva, el venerado de la justicia, se hace extraordinario quien iba imponiendo a los violadores de la constitución. El domó también la muerte para alzarse al fondo de ella, más luminoso para quedar fundido en la inmortalidad.

Hoy la historia y la justicia venezolana se engalanan con su nombre y el héroe se levanta ante el pueblo socialista de la República Bolivariana de Venezuela. Al recordarlo llora de dolor por la desaparición de Danilo Anderson, quienes te conocimos rogamos a dios te mantenga en su gloria.

¡Patria socialista, Viviremos y Venceremos!


Rangeljuan1@hotmail.com


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Juan Rafael Rangel Ortiz


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