Soledad López: una voz apasionada

DEDICATORIA

Una poesía de Washington Benavides cantada por Numa Moraes dice: "Flor del bañado llaman a esta polka en Curtina, y el nombre está bien puesto, por hermosa y arisca".

Así fue mi madre. Además de una voz apasionada (y un ser humano que, como todos, tuvo sus luces y sombras).

Mi madre se llamaba Manuela Velasco Delgado y adoptó el seudónimo literario de Soledad López (por el primer apellido de mi padre, con quien se casó cuando tenía 18 años). Murió en mi casa el 9 de abril de 2019 (a los 86 años). No mucho antes escribió las brevísimas líneas autobiográficas que siguen (que cuando se refieren a siete bisnietos no podían contar a Sirio Lorenzo, nacido el 25 de enero de 2019, y a quien dedicó una Nana).

"Mis padres eran españoles, naturales de la provincia de Andalucía.

Viajaron en un barco en tercera clase, saliendo de Sevilla y atracando en el puerto de Santos, Brasil, en el año 1926.

Se trasladaron luego a Porto Alegre donde nací y al completar tres meses de vida, llegamos a Rivera.

Nuestro primer domicilio fue en calle Faustino Carámbula entre Atilio Paiva y Batlle Berres, una casa con una empinada escalera. En ese lugar, hoy, funciona una clínica de fisioterapia.

Realicé mis estudios en Rivera, me casé y tuve mis dos hijos: Sirio y Anahí

en esta ciudad.

Tuve una infancia humilde, pero feliz.

A los nueve años escribí mi primer poema. Ese fue el comienzo de una larga trayectoria que morirá conmigo.

Unida a esa vocación literaria, desarrollé actividades en medios de comunicación. Radio Internacional, Canal Tevediez y Radio Rivera.

Fui Fundadora del Taller Literario de Rivera, el que unió voces, poesía y prosa, alrededor de una mesa en la sede de la Agrupación Universitaria.

Narradora, Poeta, Periodista y guionista, pero más que nada, mujer comprometida con la Vida y su Tiempo.

Sigo escribiendo y publicando en diversos medios. Participo en la página Web: Letras Uruguay, que dirige el escritor capitaleño Carlos Echinope.

Tengo cinco nietos y siete bisnietos.

Amo las flores, el mar, las plantas y los pájaros. Y a la luna que allá arriba, navega entre nubes con una sonrisa enigmática".

En 1961, cuando tenía 29 años, mi madre escribió "El precio de la miseria", su única novela (corta). Esa obra está inspirada directamente de su vida. La niñez miserable y el padre brutal que allí describe retratan su experiencia. Y el joven protagonista es una proyección sublimada de la actividad política que en esos años desarrolló mi madre, acompañando a mi padre. (En esa época el joven caudillo Antonio Amorós pretendía renovar al Partido Nacional con políticas volcadas hacia los más necesitados, y recuerdo el día en el que oí a mi madre discursando en un acto de ese dirigente). Juan, ignorado y castigado por su padre secunda a su madre, junto a algunos de sus numerosos hermanos y hermanas, en los duros trabajos de la chacra y en la venta puerta a puerta de su magra producción. Amante del estudio, Juan se destaca en la escuela, donde enfrenta las burlas de algunos colegas que se ríen de su túnica hecha de bolsas. Muy temprano empieza a trabajar para ayudar en el sustento de la casa (dos de sus hermanos mayores ya se han ido a la capital del país para buscarse la vida). Y simultáneamente practica la solidaridad para con seres humanos tan o más desvalidos que él. Esa conducta atrae la atención de un viejo dirigente político que le propone integrarse a la tarea de fundación de un nuevo Movimiento que, dentro de un Partido tradicional, tendrá una acción libre de corrupción y sensible a las necesidades de los más pobres. Entre las personas auxiliadas por Juan está Rosa, rescatada por él de un prostíbulo adonde la había llevado la miseria, y acogida con amor en la casa del protagonista, su madre y hermanos menores. Rosa se enamora de su salvador. Pero Juan, que no parece corresponderle, se enfrasca en la actividad del nuevo Movimiento político. Mas cuando llega la instancia electoral el viejo caudillo que lo había atraído muestra las cicatrices de la vieja política, repugnando al protagonista. No obstante el final es semi-feliz, pues Juan está enamorado (aunque no sabemos si de Rosa).

Al releer seis décadas después esa obra saltan a la vista las imperfecciones propias a la gran mayoría de los jóvenes literatos autodidactas. Pero la trama cautiva y el lector sigue los pasos de Juan hasta el fin. En relación a su contenido parece reflejar fielmente al Uruguay del inicio de los 60 del siglo XX; al mismo tiempo en que el texto loa una y otra vez a la (supuesta) democracia reinante, abundan las referencias a la miseria de muchos (en especial de los que habitan en el campo, o simplemente fuera de la capital de la República) y a las prácticas corruptas, cínicas y/o manipuladoras de los dirigentes de los dos Partidos Tradicionales que han gobernado desde la Independencia. Y no deja de sorprender la sensibilidad humana y social de una joven novelista, ya madre de dos hijos (que tuvo a los 19 y a los 23 años) y que poco conocía del mundo más allá de las puertas de las dos casas donde había vivido (la paterna y la de los suegros). A tal punto que la trama de esa corta novela anuncia los tiempos revueltos que agitarán la vida uruguaya cuando las miserias y frustraciones que describe esa obra darán nacimiento a la lucha armada orientada a la liberación nacional y el socialismo, acaudillada por Raúl Sendic Antonaccio. Cuando en 2021 releo esa novela me doy cuenta de que por mecanismos que no logro describir en detalle, la sensibilidad allí plasmada me llevó antes de que terminaran los años 60 (cuando tenía 18 años) a sumarme al Movimiento liderado por Sendic (en una opción que a la postre determinó el resto de mi vida, hasta los días en los que escribo estas líneas).

La poesía fue la gran pasión de mi madre. Y la cultivó (desde los 9 años) apasionadamente. Su tema recurrente fue el amor, pero también poetizó sobre los dramas y esperanzas sociales en A. Latina y en el mundo, y sobre poetas que admiraba (como Juana de Ibarbourou, Lorca o Neruda).

Hablando sobre el amor buscó aquella relación de pareja que nunca encontró con mi padre: un compañero que la amara profunda y tiernamente y que compartiera sus inquietudes literarias y sociales. Ya divorciada y cuando tenía unos 50 años inició una relación casi totalmente platónica con el historiador uruguayo (casado) Aníbal Barrios Pintos, que se extendió hasta la muerte de éste, acaecida en 2011. Aunque fue muy pudorosa y hasta mojigata en su vida sexual con mi padre (como ocurrió con la mayor parte de las mujeres de su generación), muchos de sus poemas exhalan una patente sensualidad (sin duda reflejo de deseos reprimidos). Así en el primer poema del libro bilingüe español-portugués (como Rivera está separada-unida de/a la ciudad brasileña de Livramento sólo por una calle, mi madre, como la gran mayoría de los riverenses habló portugués sin jamás haberlo estudiado, y también escribió en esa lengua) "Estupor de rosas desveladas" (publicado en 1986) condensa todas esas aspiraciones y pulsiones como sigue:

Amado. Hombre mío Anúdate a mis brazos

para sembrar juntos la semilla de carne

que en mi vientre redondo, dormirá nuevas lunas

para luego, desnudo, como un sol asomarse.

Mientras suenan lejanas, sirenas agoreras,

yo te proclamo, hombre, compañero y amante;

quiero marchar contigo, ahora sin prejuicios

liberada, insumisa, actual y militante.

Por eso hombre mío, en igualdad de tono

depón tu escudo ahora, te pido. No te engañen

de los siglos la farsa proclamando a los vientos

potestades viriles, condiciones de amo.

Porque fuimos creados tú y yo, la pareja,

con los mismos derechos, con iguales ansiedades,

asumamos entonces, nuestro rol en la Historia

dividiéndolo todo, en partes iguales.

Esa misma veta se aprecia en sus poemas hasta el fin de su vida.

De sus inquietudes socio-político-feministas es un ejemplo el poema que en plena madurez literaria dedicó a Rigoberta Menchú.

A RIGOBERTA MENCHÚ

(Premio Nobel de la Paz 1992)

Menuda y suave Rigoberta:

mujer india, te levantas

empuñando no el dardo que envenena

o el puñal que degüella la esperanza.

Pequeña y obstinada india de América

tu boca dulce y breve

ensayó la palabra, masticó la vergüenza,

y te crecieron alas...

indígena paloma, navegaste los mares

cruzaste cordilleras, eludiste murallas

aprendiendo en la lucha

a cerrar la garganta y apretando los ojos

no vertiste una lágrima.

La sangre de tu pueblo ha sido derramada

hace ya muchos siglos

y de la herida mana aún, dolor y vida;

del mercader impune

tu gente sigue esclava;

el que trocó espejitos y cuentas de cristales

por la riqueza virgen del mineral dormido.

Mas tú, mujer menuda

de ojos asombrados y tez anochecida

creciste como el árbol.

Rigoberta, te nombro

temblando en los umbrales

de otro siglo, que acaso

navegando las aguas con otros marineros

devuelva a cada indio la identidad perdida.

Rigoberta, te nombro

y acaso las palabras trasunten otras voces

que han quedado calladas.

India de mi América, vientre de Guatemala

impávida y bravía sobre el tifón cabalgas

y el premio a tu bravura,

sonora bofetada en el rostro del déspota

marcó con la palabra

Paz...Paz...Paz...

sin hambre ni matanzas.

Y ejemplo de su canto a colegas es el poema dedicado a Pablo Neruda.

Carta póstuma a Pablo Neruda

Hermano, pan de palabra y carne, compañero de Isla Negra;

Tenía que decirte esto y me pregunto por qué he tardado tanto.

Hermano Pablo Neftalí Neruda Reyes; puedo escribir los versos

Más tristes, al igual que tú, ahora que te has ido

Galopando las olas de tu mar, mientras la lengua de metal

De tu campana, sigue sonando. Es cierto, ya no eres pan de palabra

Y carne viva; tu voz quebróse entre los picos de tu Chile claro

Y cavaste la tierra con tus uñas entre las negras rocas de tu isla.

Es cierto, ya no eres; pero tal vez aún seas aquel que anduvo de rodillas

Por el mundo, golpeando las campanas todas juntas.

Pálido buzo ciego, descubridor perdido, sombrío pájaro de niebla y arrecifes

Espléndido juglar, hondero insomne entre rocas, espuma y el delirio.

Ah, tu palabra suave para el amor y la rosa, pálido capitán

De barcos amarrados a los puertos oscuros de la nada. Cuánto te habrá dolido

Ese silencio bajo la tierra. El viento aún arremolina hojas amarillas

Y pasan huyendo los pájaros; alguien golpea tu ventana, solo el mar responde

Ola a ola, solo el viento responde, ráfaga a ráfaga,

Ni una estrella arde en el último crepúsculo, e inmóvil, la luna

No hace girar sus aspas. Estás ahí tendido, indiferente y solo, tu boca de ceniza

Ya no canta, pero se alza el badajo de metal de tu campana, repicando

Rebelde entre la bruma con el acento fiel de tu palabra, no sólo para decir del vino

Y su vendimia, no sólo para decir del mar y acantilados, no sólo para decir mujer

En ti mi canto, mujer, en ti mi furia, mi ternura de agua y el agónico espanto

Sino para cantar con voz de marinero de pie sobre tu barco, la primera canción

Amanecida, la postrera congoja de tu llanto. A lo lejos campanas solidarias

Repican la nostalgia de tu ausencia; pero ponte de pie, aún la noche no se ha tendido

Sobre el universo, y caen tus palabras como rocas sobre la indiferencia y es tu verso

Aquella flecha disparada con la furia tenaz, insomne arquero, apuntando a lo más alto

En ese vuelo luminoso y lírico. Campanero, es hora que levantes la cabeza, la noche

Está estrellada; a lo lejos alguien canta: ¿alguien canta, dije?

No, hermano Pablo Neftalí Neruda Reyes, alguien va gritando tus versos.

De sus libros publicados con cuentos y relatos para adultos me detendré en dos momentos de su trayectoria vital y literaria. Uno es el libro "Vivir" (de 1990), y el otro es "Cinco mujeres en la Amazonia indómita" ( de 2004).

En el cuento "Vivir", que da nombre al libro citado, la autora muestra su maestría plenamente madurada. Una mujer (que podría ser mi madre), viuda y con los tres hijos ya crecidos y que ya son, a su vez, padres o madres, está tomando una decisión en un apartamento que imaginamos en penumbras. Está confirmando su decisión de suicidarse. Empieza a redactar una carta eximiendo a su familia de cualquier responsabilidad. Simplemente no quiere vivir más. Inesperadamente toca el timbre y es uno de sus nietos que viene a pedirle ayuda para redactar un trabajo escolar que ha decidido dedicarle. Lo atiende con el mismo amor de siempre, sirviéndole un café con leche. Cuando su nieto se va retoma tranquilamente la redacción de la carta, que termina, ensobra y lacra. Se acuesta y toma en sus manos la cajita de pastillas con las que habrá de suicidarse. Se despierta sobresaltada con el timbre. La cajita yace en el suelo. Corre a abrir y es toda su familia que le canta feliz cumpleaños. Un nieto le entrega un ramo de rosas rojas (las mismas que le regalaba su marido). La vida ha triunfado otra vez (por lo menos provisoriamente, como no podría ser de otra manera).

En "Cinco mujeres..." las protagonistas provienen de distintos países y perfiles profesionales (tres son latinoamericanas, una española y una africana; una de ellas se llama, significativamente, Sole). Sorprende que, a pesar del título del breve libro, el viaje de las aventureras con intenciones científicas empieza en su Primera Parte en la Patagonia, donde se aproximan al Aconcagua y bucean en el océano. En la Amazonia profunda desfilan las inclemencias y las especies animales más variadas, cuyos nombres y características básicas son explicados por una u otra de las expedicionarias. Pequeños contratiempos de salud, debidos al fiero entorno, salpican sus andanzas. Una italiana se les suma por algunos días, y luego una de ellas pone proa hacia Rio de Janeiro. La africana vuelve a la selva acompañando a un grupo de indígenas; las otras tres convinieron con ella esperarla hasta dos semanas en Montevideo, antes de la separación final. La segunda parte describe la secuencia de la aventura selvática de la africana, ahora acompañada por un entomólogo inglés y un indio. Un biólogo francés la instruye sobre varios secretos amazónicos. Otras especies animales se muestran en profusión. Una aldea indígena los recibe hospitalaria, y el lector aprende algunos de sus hábitos. Al fin la africana, pintada como una india, se despide del francés que vuelve a París.

El relato tiene algunos pequeños tropiezos narrativos y pobres diálogos de las protagonistas, cercadas por un paisaje someramente descrito, lo que se justifica por el hecho de que la autora nunca conoció sino breves escapadas de paseo en lugares mucho menos inhóspitos o peligrosos que la Patagonia o la Amazonia. Pero las repetidas consultas a internet sirvieron para que mi madre, saciando su sed de aventuras nunca vividas, evitara caer en el error geográfico o biológico grosero o en situaciones demasiado inverosímiles. Al fin de la lectura queda un sabor de feminismo aventurero algo ingenuo, pero sincero y entretenido.

Los textos que mi madre escribió para niños siempre intentaron despertar la sensibilidad poética respetuosa hacia los demás y el resto de la naturaleza, y hacia el Arte, al tiempo que integraban una dimensión instructiva. He aquí cuatro muestras siguiendo la trayectoria de textos infantiles publicados sucesivamente entre 1986 y 2001.

En "Ronda y luna" (1986) se encuentra el siguiente texto, intitulado "Los poetas"

Así como se ama a los Héroes hay que amar a los Poetas, pues ellos son quienes recogen las semillas de la belleza y las arrojan generosos sobre los hombres...De este modo hablaba la Maestra, y todos la escuchábamos con atención. Fue entonces cuando Miguel, el más travieso de los alumnos y el más vivaz, pidiendo permiso para hablar dijo así: conozco, lo he leído, el libro de un Poeta llamado Agustín Ramón Bisio. Todos lo miramos con admiración y la Maestra, con esa dulzura que pone siempre en sus palabras, dirigiéndose a nosotros, replicó – Sí, Agustín Ramón Bisio es un poeta nacido en Rivera el 1 de Febrero de 1894 y fallecido el 23 de Julio de 1952. Cultivó la peculiar musicalidad del lenguaje fronterizo. En sus versos descubrimos paisajes y seres que conocemos y que conforman la vida diaria. Pero también otro Poeta llamado Olintho María Simões, nacido en el año 1901 y muerto el 9 de octubre de 1966 valióse del Portuñol para escribir sus versos, recopilados en un libro intitulado "La sombra de los plátanos". Los dos Poetas conforman el aspecto lugareño de esta zona limítrofe donde la penetración del idioma portugués ha influido directamente sobre el lenguaje popular. Mañana, continuó la Maestra, leeremos en clase una poesía de Bisio titulada "Caminitos de tierra colorada", y de Simões, "Riverense", versos muy difundidos en nuestro país. Con esta promesa y al son de la campanilla que anunciaba la hora de salida nos despedimos de la Maestra, llevando aún grabadas en la mente sus palabras de aquella mañana.

En el primer relato de "El cometa Halley" (1988, ilustrado por sus nietas Carolina, Solange y Anahí, entonces con 6, 8 y 11 años, respectivamente), leemos:

Veinte siglos le vieron cruzar el cielo,

de lumbre fascinante niebla y misterio.

La multitud de asombro cerró los ojos

para adorar su imagen cayó de hinojos

Estrella le llamaron allá en Belén

y reinó para siempre con luz de fé.

Su primera aparición, registrada por el hombre, fue en el año 1066 en Inglaterra, cuando Guillermo el Conquistador derrota al rey Harold II. Bayeux se inspiró de él, haciéndolo figurar en un célebre tapiz que se encuentra expuesto en un museo de Londres.

En el texto "Llueve", del libro "Duendes (1995, ilustrado por el gran pintor riverense Osmar Santos, maestro de pintores famosos, como los Leite, y gran amigo de mi madre), se lee:

Llueve, y es como si millones de burbujas transparentes y enloquecidas se echaran a rodar por el mundo. El monte, allá arriba, bebe una a una, las gotas de vida que se escurren desde sus altas copas, hasta las raíces sedientas. Las flores del camino comienzan a erguirse por sobre los pastos y abren sus pétalos, como abanicos multicolores. Llueve, y hay duendes que danzan al ritmo de la lluvia. Una golondrina ha venido a guarecerse bajo el ala del tejado, mientras la naturaleza parece sumirse en la placidez de este día lluvioso.

Y el texto "Mamboretá", del libro "Plumina" (2001) reza:

Sobre la hoja alargada de una azucena, posado está un mamboretá. De cuando en cuando levanta su cabeza haciendo con las patas delanteras extraños movimientos. Una hormiga que cruza por el jardín llevando su carga a cuestas, se detiene para mirarlo

¿Qué haces? – pregunta

Me preparo para comer – responde presto

Dime, ¿vives lejos? – interroga la hormiga, mientras acomoda su carga entre sus antenas.

  • No tengo casa ni familia y suelo cambiar de morada según mi antojo – respondió el mamboretá, cuyo color se diluía entre las hojas.

  • Pobrecito – se condolió la hormiga. En cambio mi familia es numerosa y muy unida. Trabajamos y compartimos todo, con alegría. Por eso nunca me siento sola.

El mamboretá dio un salto, apresando un diminuto pulgón. El instante fue aprovechado por la hormiga quien, topándose con una de sus hermanas, siguió su camino tambaleándose con la pesada carga.

En Rivera los Carnavales tienen como una de sus principales atracciones a las Murgas. Inspiradas de sus antecedentes de Cádiz, en España, las Murgas uruguayas componen canciones que se burlan de los gobernantes de turno y gritan las penas populares, al tiempo en que satirizan usos y costumbres. Mi madre redactó algunas de esas canciones, y alguna vez la Murga que las entonó, fue premiada en el Carnaval riverense.

Mi madre fue también la primera mujer que trabajó como comunicadora en la radio riverense (sucesivamente en la radio Internacional y en la radio Rivera), animando programas creados por ella, y haciendo locución y publicidad. Ese trabajo se extendió a la TV, cuando canal 10 fue creado en Rivera en 1968; y allí agregó la faceta de informativista; más de una vez me habló del miedo que sentía cada vez que temía ver mi nombre entre los muertos o detenidos que figuraban en los Comunicados de las Fuerzas Conjuntas en el período previo a la Dictadura y durante toda la duración de ésta (de 1973 a 1985), que ella se veía obligada a leer en los Informativos de la TV riverense. (Para no comprometer su seguridad no contacté a mi familia durante casi cinco años, en los que ni siquiera supo si yo estaba vivo o muerto; sólo les escribí al llegar a Bélgica a principios de 1977; si un hijo o nieto hoy me hiciera eso, lo mataría).

De sus programas de radio recuerdo en especial a "Rinconcito hogareño" y "Aquí habla una mujer", en los que presentaba conocimientos de cultura general, respondía a preguntas de las oyentes, pasaba música popular diversa, sorteaba pequeños premios (como entradas de cine), y se atrevió a dar el Horóscopo diario (que la vi redactar improvisadamente cada día mientras tomaba el café de la mañana, lo que no impidió que más de una vez recibiera regalos de gente que había hecho algún negocio exitoso o había tomado una acertada decisión importante, siguiendo sus previsiones).

ANEXO

En sus últimos años de vida, cuando ya vivía con mi esposa y conmigo en nuestra casa (y durante períodos de meses también con mi padre, a quien hablaba lo mínimo posible), escribió el Curriculum Vitae que sigue.

Currículum vitae

Datos personales

SOLEDAD LÓPEZ

Domicilio: ...

Tel. ...

Idiomas portugués y español

Publicaciones

1960 "Tiernamente", poemas. Editorial del Norte; Rivera, Uruguay.

1961 "El precio de la Miseria", novela. Editorial Rolleri, Montevideo, Uruguay.

1968 "20 poemas de amor y un olvido". Poesía. Editora A Folha Popular. Santana do Livramento, Brasil. Prólogo de Juana de Ibarbourou.

  1. "Ronda y Luna", páginas para niños. Editorial Copicenter. Santana do Livramento. Brasil. Ilustraciones Osmar Santos.

  2. "Bermeja y Orientala", canto a Rivera en el primer Centenario de la Creación del Departamento, 1884-1984. Talleres Gráficos El Riverista. Rivera. Uruguay. Ilustraciones Julio Sander.

  3. "El cometa Halley", libro para niños. Impresora Atlántida. Rivera Uruguay. Serigrafía: Julio Sander.

1986 "Estupor de rosas desveladas". Poemas. Editorial Edigraf, Santa Ana do Livramento, Brasil. Libro bilíngüe español-portugués . Ilustrado por diez artistas plásticos.

  1. "Vivir" cuentos. Editorial Línea, Rivera.Uruguay. Ilustración de portada: Víctor González.

  2. "Juana de Ibarbourou para niños", Antología Ediciones de la Torre. Madrid, España. Ilustraciones: Víctor Pirrongelli.

  1. "Duendes", libro para niños. Impresora Atlántida, Rivera, Uruguay.

  1. "Plumina" Libro para niños. Impresora Atlántida, Rivera, Uruguay.

  1. " Cinco mujeres en la Amazonia indómita." Cuento. Impresora Atlántida. Rivera. Uruguay

  1. " MARISOL y las serpientes". Novela. Ed. Tradinco S.A. Montevideo. Uruguay.

Con otros autores

  • Cantos navideños. Asociación de Literatura Femenina Hispánica.

Imprimex S.A. Montevideo. Uruguay. 1986

  • "Taller del sábado a las 14.30". Cuentos. Editora A.T.G. Montevideo, Uruguay, 1991.

  • " Nosotros". Cuentos. Impresora Atlántida, Rivera, Uruguay, 1994.

  • "RIVERA: testimonio literario de fin de siglo". Impresora Atlántida. Rivera, Uruguay, 1998.

  • " MARISOL y las serpientes". Ed. Tradinco S.A. Montevideo, 2010.

Otras publicaciones

"Juana de Ibarbourou, cien años después". Almanaque del Banco de Seguros del Estado.

Montevideo, Uruguay. 1992

1962-2001: Poemas, cuentos, entrevistas y reportajes en diarios, radio y televisión de Uruguay, Brasil y España.

Audiovisuales

  1. "Proceso del cacao" Ilheus, Bahía. Brasil.

  1. "De París a Bruselas" Canal TV 10, Rivera, Uruguay.

  1. "Trayectoria del artista plástico riverense Osmar Santos. Difundido en exposiciones de pintura. Rivera, Tacuarembó y Montevideo.

Traducciones del portugués

  1. "Teorema" poemas de Telmo Padilha. Ediciones La Banda Oriental. Montevideo, Uruguay.

  1. "El gorrión es un pájaro azul", novela de Heloneida Studart. Ediciones de la Torre. Madrid, España.

  1. "Globos de espuma". Poemas para niños de Pablo René Estévez . (Traducción del español al portugués) Editora PUBLICAT (Pelotas. Brasil)

Otras actividades

Ballet

Guión para el Ballet Municipal de Rivera 1986

1986-95. Guión para el Festival anual de Danzas clásicas de la Escuela Beba Ducos.

Canciones

"Porque soy mujer", tango. Letra Soledad López, música Brasil Lara. 1965.

"El principito" y "La alondra". Letra Soledad López, música Graciela Ibarra, 1973-1974.

Carnaval 1985 Murga: "La nueva reina" Primer Premio. Libreto de Soledad López.

"Canto a Rivera en su primer Centenario"

(fragmento) Música e interpretación Federico

Bremerman. 2008

Conferencias y Congresos

  • Disertaciones y conferencias en escuelas, institutos de enseñanza, asociaciones culturales.

  • Invitada especial en el instituto "Madre" de Buenos Aires, Argentina, mayo de 1962.

  • Ministerio de Educación y Cultura, Río de Janeiro, Brasil: "La poesía femenina en América Latina". 1977

  • Universidad de Itabuna, Bahía, Brasil. "Cuatro mujeres de América Latina y un lenguaje común en poesía." 1978

  • Conferencia en el Teatro Municipal de Rivera, con motivo de la inauguración de la Oficina de la Mujer. 1996. Rivera, Uruguay.

  • Participación como panelista en el Segundo Congreso Nacional de Escritores del interior. Piriápolis, Uruguay. 1988

  • Panelista del Primer Encuentro Regional de Escritores:" Regiones y Fronteras" Melo, Uruguay. 1989.

Trabajo en Radio y Televisión

  1. Inicio de la trayectoria radial en Radio Internacional de Rivera, con los programas: "Rinconcito Hogareño", de lunes a sábado; le sigue "Mientras el mundo da vueltas", de lunes a sábado; y "Aquí, habla una mujer" de emisión diaria. Libreto, producción,dirección y realización propios. (Nótese que en Curriculum escrito en Madrid en 2002 a este primer trabajo radial le atribuyó la fecha de 1961)

  1. Se inaugura el Canal Tevediez de Rivera. Abandona su labor radial para incorporarse a la televisión. Comienza realizando comerciales en "off", poco tiempo después en vivo y en directo, además de realizar reportajes y una serie de programas de variedades denominados "Mundolandia". Guiones, producción, dirección y presentación propios.

  1. Contratada por Canal 4 de Montevideo (Montecarlo) realiza comerciales en vivo, dentro del programa de más larga duración de la televisión uruguaya, dirigido por Julio Alonso y Lila González, sin dejar de hacerlo en el Canal de Rivera.

  1. Comienza a trabajar en Radio Rivera, sin dejar la televisión, con un programa diario titulado: "Aquí, nosotros".

Distinciones

1986 Primer premio de poesía Editorial Shogun Arte, Rio de Janeiro. Brasil.

1987 Segundo premio Del Concurso literario del Ministerio de Educación y Cultura con el libro infantil "El cometa Halley", Montevideo, Uruguay.

1993 Marco de Oro, premio otorgado por la Intendencia Municipal y la Junta Departamental de Rivera, por su trayectoria literaria.

1996 Segundo premio en el Concurso Floral del Garden Club, con el poema "Irremediablemente", simbolizado con rosas rojas.

1998 Premio Ceballos, otorgado por la Asociación Comercial y la Intendencia Municipal de Rivera, por la labor desempeñada en los medios de comunicación, Rivera, Uruguay.



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Sirio López Velasco

Uruguayo-brasileño-español. Filosofo y Lingüista, profesor universitario jubilado

 lopesirio@hotmail.com

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