Alquimia política

“Soy un profesor de filosofía”

Hace ya hoy quince años que estuvimos haciendo en la televisora regional de Guanare, estado Portuguesa-Venezuela, "Universal Televisión", canal 3, un programa de corte cultural y literario llamado "Florilegio". En un comienzo al lado del poeta Yorman Tovar y luego se fue diversificando su panel de moderadores con la entonces Asociación de Escritores de Venezuela, Seccional estado Portuguesa. De aquellos días han quedado importantes documentos y testimonios que, como estamos en tiempo de celebración, he pensado oportuno volver a presentar y, para algunos, quizás ver por vez primera, ya que su mensaje intelectual no ha perdido vigencia al pasar de los años.

En esta oportunidad les presento algunas ideas y comentarios que hiciera el Dr. Elys Rivas, uno de nuestros primeros invitados, y que, tal como expresa el título de Alquimia de hoy, él no se consideraba un filósofo, sino un profesor de filosofía. La conversación muestra a un intelectual que hoy, como docente de planta de la Universidad Pedagógica Libertador, extensión Portuguesa, sigue generando polémica e interés como pensador y hombre de letras, en cuya trayectoria de vida hay un centenar de obras publicadas y un manejo profundo de las ideas y pensamientos que mueven el mundo contemporáneo.

Pregunta (P): ¿Cómo fueron esos primeros coqueteos con la poesía, estimado Elys Rivas?

"Yo me inicio con el trabajo de la poesía, escribiendo versos. Es lo que siempre hemos concluido cuando tenemos tertulias poéticas referente a esto; ¿qué es un poeta? ¿Qué es la poesía? Muchas veces hemos llegado a la conclusión y al planteamiento, que el poeta es un escritor de versos. Me inicio en la poesía, si la memoria no me falla, en 1981, con unos versos que le escribí de cumpleaños a mi hermana, hoy después de veinte años de aquello, recuerdo que hasta tuve que recurrir a un diccionario, de sinónimos y antónimos, para buscar las palabras poéticas, que aparentemente, en ese noviciado, consideraba que eran necesarias para modelar un verso apegado al ritmo y a la armonía. La experiencia me ha develado que no hay tales palabras poéticas, sino que uno en el fondo lo que encuentra en el quehacer diario son hechos poéticos".

P: Hay un aspecto que destacar del poeta Elys Rivas, y es la combinación, nada usual en la literatura, de un hombre que escribe versos pero que a su vez fermenta la pasión por la narrativa. Elys Rivas ¿de dónde viene tu sentimiento literario y qué entiendes por asidero o base de tu literatura?

"En el Coloquio Literario, a finales del año pasado, en San Genaro de Boconoito, planteé en esa ocasión que yo no pienso que el poeta nace, todo lo contrario el poeta se va cultivando. No recuerdo en este momento el nombre, pero hubo un escritor que dijo que la prosa es el alimento de la poesía; y nada más cierto, puesto que es la lectura la que hace y crea el fundamento para que el poeta enriquezca su lírica, a efecto de que vaya teniendo las herramientas necesarias para crear una obra en el marco del sentido y sentimiento de una poética hermosa y rítmica. Aparte de ese esfuerzo de adquisición de ideas y de observar la realidad exterior, está el talento, y es donde el poeta juega con su capacidad para ir creando en un género o en varios géneros. Concluiría que a la par de ser curioso es fundamental el amor a la lectura, un buen lector es potencialmente un poeta.

"Yo recuerdo, en esos tintes de la infancia y adolescencia, que mi papá, que era un hombre severo, sobre todo conmigo que era el mayor, los domingos no me dejaban salir a la calle a compartir con mis amiguitos, observándolo en casa leyendo sus novelitas vaqueras lo menos que podía yo hacer era entusiasmarme, al igual que él, en ese tipo de lectura las cuales me sirvieron para fantasear y vivir en carne propia la mesura del narrador y sus imágenes impactantes; llegué a leer hasta cinco novelas en el trascurso de un domingo; hoy pienso que esa prosa alimentó buena parte de lo que hoy es mi poesía, por supuesto sin descuidar los retazos de talento y sentimiento que modelan el quehacer literario del poeta".

P.: ¿En ese crear del poeta, ya leído, ya trabajado, ya formado; cómo involucrar la influencia de otros poetas de renombre universal, en especial voces como la de Mario Benedetti, Ludovico Silva, Pablo Neruda, Rubén Darío, entre otros?

"Mi primera influencia es Pablo Neruda, en especial sus poemas anónimos "Los Versos del Capitán"; destaco de igual modo la influencia del poeta Ludovico Silva, con la salvedad que una prima mía vivía con el hermano de Saer Ibáñez, muy amigo del Ludovico Silva, recibiendo información de primera mano acerca del poeta y de su obra. Lo que me impactó de Silva fue su transitar entre la vida y la muerte, haciéndolo navegar a uno entre aguas de dolor y pasión, alimento de todo poeta existencial.

"Al lado del libro Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada", de Neruda, estaba In Vino Veritas, el Cuaderno de la noche, de Ludovico Silva; en donde va saliendo el amor por un costado, el dolor por otro, y así se va haciendo mi poesía entre tintes de vino, pasión y sentimiento."

P: ¿Pudieras decirnos algo en concreto de tu poesía?

"Me moriré como cualquier poeta/ desterrado en el silencio y en el olvido/ me moriré como muriera César Vallejo/ será un día de mediana llovizna/ habrán nubes y el cielo estará gris.

"En esa época de liceo, o por lo menos en momentos de la década del ochenta, todavía había una efervescencia entre nosotros, acá en Guanare, con Neruda, en especial con Kahlil Gibran, poeta y pintor libanés, entre otros; mientras un grupo de estudio estudiaba química y física, el otro leía poemas y soñaba con musas vestidas de luz y candor. En esa época un amigo colocó en mis manos nada menos que Friedrich Nietzsche, a través de su obra Más allá del bien y el Mal; ya había un amor por la filosofía, de manera muy autodidacta, pero ese libro me marcó y hoy día, luego de haber incursionado casi la totalidad de la obra de, Nietzsche constituye una de las bases fundamentales de mi reflexionar filosófico.

"En la Universidad tengo la suerte de encontrarme con estudiosos de la obra de este filósofo alemán, lo que me motivó a conocerle y profundizarle tanto en su estilo como en su prosística abierta y certera."

P.: ¿Es decir que la filosofía marca significativamente la obra de Elys Rivas?

"Eso juega un papel fundamental en mi creación y a ello debo enteramente el perfil de mi obra y de mis condimentos escriturales. De allí lo que vino fue Sartre, Heidegger, Camus, es decir, la esencia del pensamiento existencialista del siglo XX, que marcó mi forma y manera de ver la vida.

P.: ¿En el plano filosófico-académico dónde está Elys Rivas el poeta, el narrador?

"No me siento filósofo, soy un profesor de filosofía. La filosofía para mí es cotidiana; es un proceso de pensamiento; lo que deja sentado de antemano que es un saber humano. Y representa como tal una exploración de la vida, de la existencia, de la totalidad de las cosas. Como saber universal abarca y domina todo; llegando un momento que no pude contener tanta información, tanto conocimiento y es necesario abrir espacios, y ello se hace a través del filosofar. Así han surgido las nuevas ramas del conocimiento que aspiran explicar aspectos del saber que la filosofía había dejado de abordar."

P.: ¿Para concluir, valga preguntar al poeta y narrador, para qué escribir y sobre qué escribir?

"Hay que escribir sobre la realidad, sobre lo cotidiano y sobre lo que uno conoce y lo que uno ha vivido. Si ustedes pueden observar, en mi novela "Las canas de las Montañas", Federico estuvo preso, yo no he estado preso (ni quiera Dios esté); Federico es pintor, allí he puesto un tanto mi esencia, puesto conozco el oficio del arte de pintar, aunque no soy un Picasso o un Dalí; el personaje fundamental tiene características, retazos, tintes descuidados en el esfuerzo escritural que dejan ver esa posible relación entre el autor y la obra, no es más que coincidencias del conocer y del inconsciente, mas no del sentido propio con que uno acota la creación escritural. Uno toma de la propia existencia modelos en donde edificar una obra o fantasear una historia determinada Recalco, para mí no existe la inspiración, sino una realidad que tu conjugas con la ficción, y creas algunos párrafos especulativos de esa relación que dan nacimiento a la obra. El escritor ha de escribir para comunicarse; lograr plasmar en un lenguaje llano, de modo de que el lector se sienta identificado con lo que lee y encuentre en la narración lugares comunes desde donde elevar su imaginación y encontrarse con lo que quiere decir el poeta o narrador en un tiempo y espacio determinado".



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Ramón Eduardo Azócar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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