Refutando argumentos protaurinos. A propósito de otra edición del Carnaval Sangriento de América (Mérida, Venezuela)

1.-El toreo no es violento. Hay que ser bien cínico para asegurar semejante cosa. Entiéndase que se trata de un espectáculo en el que un sujeto usa armas blancas para causar un gran daño al toro, y por lo general todo termina en la muerte del animal, de una manera horrible por cierto, prácticamente ahogado con su propia sangre. Obviamente el torero también puede ser presa de la violencia generada durante las corridas, con la diferencia que anda armado, mientras que el toro solo cuenta con su propio cuerpo para defenderse. En tiempos tan violentos como los actuales, es inaceptable la persistencia del espectáculo taurino, toda vez que la sociedad consciente debe luchar por un mundo pacífico, solidario y armónico.

2.-La corrida de toros es arte. Casi nada es tan falso como este argumento. El arte es creación y no destrucción, y por tanto no puede considerarse arte al derramamiento de sangre, al menos no al que se hace de forma irracional en las corridas.

3.-El toro no sufre durante la corrida. Habría que preguntarle a los promotores y aficionados taurinos, ¿saben cómo funciona el Sistema Nervioso Central? Sólo los estúpidos pueden creer que un mamífero no sufre cuando se le castiga repetidamente con armas blancas, por más que el SNC libere betaendorfinas (proceso insuficiente para calmar el terrible dolor).

4.-El toreo es deporte. Para nada se puede considerar deporte a esa basura de espectáculo; un deporte es una competencia de igual a igual entre los rivales, y no se busca la destrucción del oponente, mientras que en una corrida uno de los contrincantes lleva una gran ventaja, portando y utilizando armas blancas para dañar y matar al otro. Para considerar deporte a la corrida de toros, tendrían que dejar de usarse las banderillas, las espadas, las puntillas, las picas y los rejones, y de esta manera se preservaría la integridad y la vida del animal.

5.-La tauromaquia es una tradición. Es posible que sea así en la mayor parte de los lugares en los que aún se realizan las corridas. Sin embargo esto no significa que la masacre taurina haya sido aceptada históricamente por el grueso de la población; de hecho en no pocas ocasiones fueron prohibidas las corridas, y en algunas ciudades "taurinas" de América y Europa es cada vez menor la asistencia del público a los ruedos. Incluso la tauromaquia ha tenido que recibir apoyo financiero del Estado (subvención) para no fenecer. Entonces, sí es tan popular el toreo, y su tradición le respalda, ¿por qué no genera suficientes recursos económicos por sí solo, y no absorber así fondos necesarios para satisfacer diversas necesidades sociales?

6.- El toro de lidia es una especie. Ni especie ni raza, y por tanto no desaparecerá de la faz de la Tierra si las corridas son abolidas en los lugares en los que aún se lleva a cabo. Más aún, no se trata de un animal bravo como señalan los protaurinos, sino de un bóvido que reacciona simplemente de acuerdo a su instinto de supervivencia, cuando es acosado y siente que su vida corre peligro:

"En definitiva: los toros de lidia actuales no son sino animales mestizos que no pertenecen a ninguna raza determinada, y sólo para fijar un concepto que sirva de referencia, me permito definirlos como animales pertenencientes a diversas pseudorrazas de Bos taurus, con la característica frecuente,indefinible científicamente, de manifestar una agresividad instintiva cuando son provocados o acosados, característica que comparten con otros muchas especies e incluso con ejemplares de otras razas bovinas" http://asanda.org/documentos/tauromaquia/la-presunta-raza-de-lidia/

7.-El toro de lidia es un animal salvaje. En aquellos países en los que hay normas jurídicas que protegen a la fauna doméstica, los defensores de la fiesta "brava" argumentan que los toros empleados en los cosos son salvajes, lo que es absolutamente falso por el simple hecho de que son animales manipulados por los humanos.

8.-Si se prohiben las corridas habrá mucho desempleo. Es una verdad a medias, considerando que el negocio taurino no es precisamente una gran fuente generadora de empleos, y un elevado porcentaje de los trabajadores labora de forma temporal, al menos en aquellas poblaciones en las que sólo hay corridas durante algunos días del año (¿qué hacen estas personas el resto del año?). En este caso los desempleados tendrían que explorar otras opciones, tal como aquellos que han perdido sus empleos tras formar parte de negocios legales e ilegales, muchos de ellos más prósperos que la tauromaquia.

9.-Los antitaurinos que consumen carne vacuna son hipócritas. Adviértase que jamás puede compararse la matanza por simple placer lúdico-psicopático, como en las corridas, con la muerte de animales por razones alimentarias y biológicas racionalmente justificadas. ¿Qué necesidad hay de matar por matar a un animal?



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Rubén Alexis Hernández

Licenciado en Historia, Magíster en Historia de Venezuela. Antiimperialista, izquierdista y ateo

 ruhergeohist@yahoo.com

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