Semblanza de un hombre incansable

El Cronista de Ciudad Bolivar: Américo Fernández

Oriundo de la isla de Coche, Américo Fernández llega a Ciudad Bolívar a finales de los años cincuenta, traído por Jesús López Fernández, primo, el cual lo protegió en su estadía en la ciudad a la edad de 18.

Jesús López Fernández era gerente de la Sucursal de una fábrica de Cerveza radicada en Maiquetía que producía la Cerveza Victoria y la popular "Caribita". Esta Sucursal estaba ubicada en la calle Venezuela y Américo se desempeñaba como jefe de Depósito.

A esta ciudad del Orinoco vino huyéndole a la persecución política dada sus vinculaciones con el partido URD, que entonces representaba la disidencia en el estado Nueva Esparta en los años 50, por lo que fue un preso político más del régimen dictatorial que imperaba en Venezuela tras el derrocamiento de Rómulo Gallegos. Lo que desencadenó la persecución y prisión fue su participación en un mitin con discurso crítico a la gestión del entonces Gobernador Heracleo Narváez Alfonso. Americo en ese momento era un joven que no estaba fogueado en la política, pero, los militantes lo subieron en tarima y era de esperarse que ese joven con aquel verbo encendido, manifestara su inconformidad con el estado de cosas; sin embargo, jamás pensó en tan desagradable resultado.

Lo cumbre de todo esto es que más tarde la esposa del Gobernador llegó a ser su Maestra de Sexto Grado en el Grupo Escolar Estado Mérida de Porlamar.

Fue sacado de la Policía por su Padrino, quien firmó una caución comprometiéndose a que el joven no se metería más en política Este fue el motivo por el cual fue traslado a Ciudad Bolívar.

Ya en Bolívar se dedica a escribir para el diario el Luchador, de Jorge Suegart, también se hace un afanoso colaborador del diario El Bolivarense, fundado por Brigido Natera Ricci. Las columnas de Américo gustaban mucho y esto llevó a Pedro Vicente Gómez, distribuidor de las publicaciones de la Cadena Capriles, para proponerlo como corresponsal de Últimas Noticias, La Esfera, El Mundo y la revista Élite.

Años después, dentro de las lides políticas del partido, y con una aceptación popular lo postulan exitosamente como candidato a diputado por el estado Bolívar, períodos 1959-1964-1969 llegando a ser Presidente de la Asamblea Legislativa y de su comisión Permanente. Cuando dejó de ser parlamentario asumió acertadamente la carrera de periodismo. Se graduó de Bachiller en la Adán Blanco Ledezma y se recibió de Comunicador Social en el grado de Magna Cum Laude en la Facultad de Humanidades de la Universidad Central. Trabajó como jefe de redacción de El Bolivarense al lado de Rafael Duran Rondón y finalmente como Corresponsal de El Nacional durante 25 años, tiempo durante el cual ganó dos veces el Premio como el Mejor Corresponsal de provincia.

No soy el primero que dice que Américo es sinónimo de disciplina y perseverancia, adicto a la investigación de los hechos históricos ocurridos en Venezuela, especialmente en el estado Bolívar. Años de incansable labor, en la que encontramos cientos de trabajos de auténtico valor histórico; crónicas, artículos, entrevistas, fotografías que reseñan un pasado que aún está latente y que nos da cierta direccionalidad en el camino que deberíamos hoy transitar los Venezolanos, sobre todo en estos tiempo de crisis que abruman a la nación, e incomodan los quehaceres diarios de la población, sobre todo la más humilde y castigada por los embates económicos que en el 2016 sancionan al país.

Este oficio de ardua exploración cronológica, lo convierte en un investigador reconocido y respetado en el ámbito intelectual y periodístico del país; su disciplina como hábito cotidiano lo hacen un hombre de grandes virtudes donde el estudio es una constante, el tesón, y todas estas virtudes lo lleva a escribir un compilado de libros de relevancia histórica para el país, entre ellos están: la famosa Cronología de Venezuela, libro autorizado para la Escuela Básica, por el Ministerio de Educación; el Huyapari, obra que colecta sus colaboraciones de revistas infantiles como Ventana Mágica y Tricolor; Historias del Estado Bolívar, el cual tiene dos tomos; 200 años de la Diócesis de Guayana, libro editado por la Alcaldía de Heres; La Electricidad de Ciudad Bolívar con dos ediciones, una con motivo de sus 80 años y la otra con motivo de sus 90 años; Historia de los pueblos y Crónicas del Estado Bolívar; El Dorado: mito hecho realidad, editado por la Corporación Venezolana de Guayana; Angostura a la luz del Correo del Orinoco; Breve Historia de la Procuraduría General del Estado Bolívar. También fue coautor: de Venezuela y su Geografía: Región Guayana, de la editorial Minerva de Caracas; Mitos Cuentos y Leyendas de Guayana; Guayaneses Prominentes; Manuel Piar: Guerrero de mar y tierra; Periodismo en Guayana; Ciudad Bolívar en Grandes Rasgos; El Luchador de ayer y la Cronología del Estado Bolívar. Entre sus libros inéditos tenemos la Cronología Universal; Angostura del Siglo XX; Recorrido anecdótico por la historia de Guayana; Cronicario de Guayana; Historia de la Orden Congreso de Angostura y Turismo en Guayana. Participó en La Serie Wadaka de la Editorial Santillana. Fue Prologuista de Obras literarias entre las que encuentran Héroes y Espantapájaros, de Mimina Rodríguez Lezama; Imágenes y testimonios, de Luz Machado; Remembranzas, de Elías Inaty; Percepciones Existenciales del Doctor Camilo Perfetti; 33 Relatos y una Clarinada, del Doctor José Luis Cestari; La Vida de una escultura, del Doctor Celestino Zamora y Ciudad de Piedra de Diógenes Troncone Sánchez, Palabras de Arcanos Mágicos de Reinaldo González, La Música en la Ciudad Bolívar del Siglo XIX de José Ángel Viña. Ha sido distinguido en distintas ocasiones con el Premio Regional de Periodismo Andrés Roderick, con el premio Municipal de Periodismo J.M Gómez Rengel, y con el premio de periodismo de CVG. Ferrominera Orinoco. Recibió el premio de la cultura Brigido Natera Ricci, Galardonado con la Orden Andrés Bello en su primera clase, Con la Orden Francisco de Miranda en su segunda clase; Orden Congreso de Angostura en segunda Clase; Orden Tomas de Heres en segunda Clase; Orden Francisco Esteban Gómez del Estado Nueva Esparta en su primera clase, Botón Ciudad de Barquisimeto en clase única; Orden 16 de septiembre del Estado Mérida en su primera clase, Recibe también la Condecoración Batalla de San Félix del Colegio de Abogados del Estado Bolívar, Es Autor del proyecto de ley que crea el archivo histórico de Guayana y de las Ordenanzas sobre el Cronista Oficial y condecoraciones del Consejo Municipal de Heres. Ingresa el 9 de junio de 1994, a la Academia Nacional de la Historia, como Socio Correspondiente. Primer Presidente de la Asociación de Cronistas del Estado Bolívar y Vicepresidente a Nivel Nacional de la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela; en representación de la CVG ha sido Miembro del Consejo Superior del Museo Soto, Miembro de la Asociación de Amigos del Jardín Botánico; También fue Director de la Fundación Escuela Taller Angostura; se desempeñó como Director Principal de la Fundación Museo Histórico de Guayana y realiza periodismo de investigación desde 1991 para Distintas Revistas y Periódicos Nacionales Para el 2005 escribe una Columna diaria en el Periódico el Luchador que paso a ser una columna, semanal en el 2016.

Américo como incansable lector y pensador, sigue aun en la búsqueda de las verdades de los acontecimientos que marcan y marcaron el camino de los venezolanos en la actualidad, muy severo crítico de los políticos del pasado y del presente, tanto de funcionarios gobernantes o personajes que se encuentran en el acontecer político nacional. De una manera u otra, Américo no deja escapar noticias relevantes, ni deja de hacer observaciones sobre la realidad a las que se refieren las mismas. Cada frase, cada escrito hecho por él es un hecho histórico esperando ser revelado por algún lector, estudiante, investigador o historiador. Citando Carmen Carrillo, 30 de julio de 1985, pág. 1, en su artículo titulado El periodista debe Hablar poco y Escuchar mucho, dice que Américo:

Tiene una voz profunda que impresiona y más de una admiradora ha pensado que su dueño es un hombre alto y con una personalidad avasalladora. Sin embargo, Américo Fernández no entra en ese comentario porque más bien él es muy callado, algo tímido y hasta muy parco para ser periodista.

De una forma u otra su voz profunda, tiene gran peculiaridad, en lo que respeta a su ser callado, tímido, parco, yo más bien diría que es un hombre cauteloso, como esperando el momento preciso de algo, quizás esperando ese instante diario, en que la musa se apodera de él, combinando con ese afán investigativo para brindarnos ese robustecido compendio histórico que ha legado a los bolivarenses Carmen Carrillo diría que él es El periodista que hablar poco y escucha mucho, yo diría que es el periodista, buen oyente, excelente hablante e incansable escritor.

Bibliografía

Tomado del libro de José Antonio Fernández "De Cojedes a Guayana" (1996) Américo Fernández.

El periodista debe hablar poco y escuchar mucho, Por: Carmen Carrillo, Ciudad Guayana.

Libros de Américo Fernández, http://librosdeamericofernandez.blogspot.com/ Ciudad Bolívar.

 

Hanifer8@gmail.com



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Hani Fernández


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