Auditórium

Autopsia a la corrupción, y a la desgracia nacional

"La lucha contra el imperialismo es una frase vacía, y falsa sino va ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo".

Vladimir Ilich Lenin.

"Son falsos revolucionarios, los que mediante hechos, utilizan la fuerza militar, y policial represiva, donde el pueblo trabajador no forma parte de ese abuso, manteniendo en el trono a la burguesía capitalista extranjera (árabes, rusos, chinos, iraníes) explotadora que dicen combatir, y ponen en su lugar un presidente que mantiene igual que aquéllos, los intereses de esa clase explotadora". Fin de la moraleja.

Millones de familias venezolanas están atravesando, una situación crítica, contradictoria, y absurda en un rico país como Venezuela. Muchos encerrados en sus casas, por la cuarentena, y que para cuidarse de la pandemia, y otros de la represión policial y militar, al verse impedidos de salir buscar el sustento diario. Muchos muriendo de hambre por no tener para comprar alimentos con el mísero salario de 2$ mensuales.

Los alimentos en las zonas de producción agropecuaria como los Andes, los Llanos, y la Región zuliana, donde se dañan o pierden muchos cultivos por culpa del gobierno por la falta absoluta de combustibles para sacar las cosechas, y otras causas es debido también a los perversos puntos de matraca militar en las carreteras del país, elementos estos que traban a los medianos, y pequeños productores, y los pocos que se salvan son víctimas de los especuladores, que les compran sus cosechas, ósea los intermediarios, y lavadores de dólares, a precios de gallinas flacas.

Los corruptos, encabezados por los enchufados parasitarios uniformados de verde se lucran a diestra y siniestra con el hambre del pueblo, robándose gran parte de lo que debería destinarse a paliar el hambre de las masas.

Ante el escándalo del lavado de dólares en un país donde nadie trabaja excepto los agricultores que sobreviven, y la corrupción desvergonzada, el gobierno se lava las manos inventándose la misma excusa de siempre las sanciones del "imperio", atajo que resulta igual o peor que la "ineptitud militar" ahora en su máxima expresión.

¿Debe quedarse el pueblo de brazos cruzados ante semejante ignominia?

Un nuevo gobierno tiene que tomar drásticas medidas, ya sea de transición, de emergencia o como se le llame: debe actuar: ¡de inmediato, y como tarea de primer orden! Establecer un rígido control público sobre todos los dineros que ingresen a la nación, o poder nacional, a las gobernaciones, y alcaldías para "ayudar" a reflotar a la alicaída economía, y a los más pobres.

Controlar férreamente los contratos que otorguen los gobernantes, los cuales deben ser publicados antes de ser adjudicados para evitar el robo descarado de los recursos que deben servir para paliar el hambre de los sectores más vulnerables.

Exigir además que los recursos destinados para "ayudar" al pueblo sean vigilados por el mismo pueblo a través de sus organizaciones sociales, y por comités controladores creados para tal fin por la comunidad, y no por la burocracia gubernamental ladrona.

Exigir al gobierno el subsidio, de por lo menos un salario mínimo para todos los trabajadores en todo el país.

Hay que mantener la denuncia permanente en contra del estado corrupto e inepto, por la organización independiente de los trabajadores, y así poder ejercer sus derechos, así como el control, y la distribución de la ayuda humanitaria entre los sectores más golpeados por los efectos directos e indirectos del virus chino, sería la mejor expresión de solidaridad en estos momentos.

Hay que promover la solidaridad, y el socorro popular con independencia del Estado, el cual deben encabezar las organizaciones sociales quienes, a pesar de la pesada burocracia gubernamental, pueden contribuir a organizar, junto con delegados de las demás organizaciones sociales de los trabajadores, y campesinos, y con el apoyo popular porque cuentan con estructuras nacionales, regionales y locales. Ejemplo de que esto es posible realizarlo lo demuestran las iniciativas desplegadas por organizaciones de socorros humanitarias, y de hombres, y mujeres que han realizado colectas, y entrega de alimentos, medicinas, y hasta féretros en Caracas, Los Andes, Zulia, Oriente etc.

Igualmente, se deben organizar en cada sector, o localidad, a los más destacados, y honestos dirigentes populares para crear dichos comités de solidaridad, y definir las directrices a seguir en su ámbito territorial para derrotar esta tragedia nacional.

Con supervisión nacional hay que establecer, grupos multidisciplinarios, compuestos sobre todo por jóvenes estudiantes en buen estado de salud, para que se desplacen a los medios de producción, a los supermercados grandes, y medianos, a recaudar apoyo voluntario en alimentos para la comunidad más vulnerable. Garantizándoles los necesarios equipos de protección para el cuidado de su salud.

Contactar directamente a los productores agropecuarios que puedan vender una parte, y aportar otra de su producción.

Hay que hacerle un llamado sectorizado a las personalidades, artistas, intelectuales, y todo el que pueda, aportar su respaldo de todas las formas posibles, empezando por que sean voces resonantes en toda la sociedad venezolana, para que se cree una fuerte matriz de opinión pública en apoyo a la solidaridad, y el socorro al pueblo más vulnerable, poniéndole freno de antemano a las posibles acciones del gobierno transitorio, a través de, la fuerzas militares, y policiales represivas, que no entiendan que la orden nos es reprimir, sino que a través de la disciplina, el orden, y el respeto a la ley, sean el objetivo de impedir el accionar anárquico de las formas desorganizadas del pueblo, para poder superar, y salir de esta desgracia nacional.

Hay que crear equipos de la comunidad misma, que organicen centros de acopio, y distribución de los alimentos entre los más necesitados, procurando que nadie, y sobre todo los que no tienen, se vayan a quedar sin su sustento.

Crear un sistema de control computarizado para recibo, y entrega, que puede ser perfeccionado a través del programa Patria, por cedula, execrando de antemano, el perverso control social.

En los sectores donde no existan esas necesidades tan apremiantes, los equipos encargados para este fin pueden recaudar ayudas para apoyar a aquellos sectores con más necesidades, y crear así una amplia red de apoyo entre toda la población, e ir desmantelando el egoísmo, y la corrupción.

Hacer un control digitalizado de todos los comités creados por la comunidad como el único canal para que tanto el gobierno nacional, estadal, y municipal, como otros, hagan llegar todo el apoyo, y así darle la mejor administración, y distribución entre la población.

Se debe crear un área especial de fiscalización que permita auditar estas cuentas públicas de todo cuánto se recauda, y cómo se distribuye, para que haya una total transparencia ante la comunidad. Querer es poder, ahí puede estar la clave de la posible solución de los problemas, cuando se está en capacidad de organizar, y movilizar a la sociedad; solo una comunidad organizada es la fuerza capaz de resolver, no solo este desastre, sino todos los problemas que en el futuro se presenten.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1407 veces.



Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

Visite el perfil de Edgar Perdomo Arzola para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: