14 de febrero de 2026.- El municipio Cedeño (Caicara de Maturín) del estado Monagas es una verdadera joya para la arqueología. Es conocido en la región como la capital del petroglifo, principalmente por la herencia de los pueblos chaimas y kariñas.
El alcalde Daniel Monteverde, junto a una comisión integrada por representantes del Instituto Nacional de Tierras, informó que localizaron el pasado 30 de enero una piedra con grabados en forma de espirales, círculos concéntricos y figuras antropomorfas (humanoides) que representan la cosmovisión de los pueblos originarios.
Justo en la zona alta de la comunidad Quebrada Seca, a 3,5 kilómetros de la población de San Félix, a 647 metros sobre el nivel del mar, hallaron estos nuevos vestigios milenarios.
Estas figuras prehistóricas pertenecieron a los habitantes primigenios de estas tierras; tienen una antigüedad estimada entre 4.000 y 8.000 años y representan una conexión con el sol, los ciclos del agua y sus ancestros, un descubrimiento importante para la ciencia mundial.
Monagas arqueológico
El historiador de Monagas, Luis Peñalver, señaló que este hallazgo es un hito para el estado porque no solo confirma la presencia de arte rupestre, sino que lo posiciona como uno de los registros más antiguos de Venezuela. Este hecho lo convierte en el primer municipio del estado Monagas donde se localiza un grabado de este tipo.
“Estos grabados son evidencia de que Cedeño fue un punto de tránsito y asentamiento crucial en el Oriente venezolano”, dijo.
Peñalver relató que en Venezuela el arte de los pueblos originarios está representado por petroglifos (grabados sobre roca), pinturas rupestres (pintura sobre roca), conjuntos megalíticos (rocas verticales en fila), piedras o cerros míticos (no trabajadas por humanos), bateas (depresiones en la roca), amoladores (para afilar instrumentos líticos), micropetroglifos (lajas líticas) y geoglifos (grabado monumental).
Este conjunto expresivo, según una cronología relativa, permite afirmar que por las expresiones de arte localizadas en Venezuela, lo más probable es que tengan estén fechados entre los años 6000 y 1700 antes de Cristo; es decir, entre el Paleoindio y el Mesoindio.
Técnicas de grabado
En las inscripciones líticas hay cuatro técnicas de grabado reconocidas.
El bajo relieve lineal, con promedio de 1,24 cm de profundidad y 1,71 cm de ancho, coincide con el petroglifo Quebrada Seca, aunque otros petroglifos presentan otras medidas.
En el bajo relieve planar se excava totalmente la figura y el grabado tiene diversos límites de profundidad.
El alto relieve lineal consiste en excavar el área alrededor de la línea.
El alto relieve planar es cuando toda la figura aparece elevada sobre el plano.
Como instrumentos se utilizaban piedras abrasivas con arena y agua, además de cincel y martillo líticos; en algunos casos se ha constatado la presencia de pigmentos en los surcos.
Por otra parte, las figuras constituyen la referencia central para reconocer áreas estilísticas y para demostrar los flujos migratorios de los autores y sus asentamientos.
La amplísima variedad arqueológica en Barracas, en el municipio Sotillo y la Gruta de los Morrocoyes, en el municipio Piar, son prueba comprobada de los aspectos ya mencionados.
Autores reconocidos, desde el siglo XIX hasta tiempos recientes, han interpretado figuras como el sol, la luna, la rana, caras aisladas, rasgos faciales, animales, pies y figuras geométricas.
Explicación inédita
El historiador del estado Monagas afirmó que algunas teorías los relacionan —si son visibles a distancias importantes— con marcas guía para grupos inmigrantes.
Señaló que podrían ser fronteras territoriales ancestrales, lugares para algún tipo de encuentro o reunión especial, indicadores de espacios funerarios o enclaves sagrados en sí mismos. “Pronto, literalmente, el petroglifo Quebrada Seca nos hablará al respecto”, dijo.
La necesidad de realizar el trabajo de campo, en la forma más completa y precisa posible, es urgente. Porque el arte rupestre puede registrar la acción deteriorante del tiempo, por elementos naturales o por agentes sociales, como ya es evidente en algunos sitios por la presencia de personas inescrupulosas.
Resulta fundamental implementar protocolos de vigilancia que mitiguen daños irreversibles sobre este invaluable legado arqueológico.
Es por este motivo que se tiene pensado preservar este espacio con el Instituto del Patrimonio Cultural para el estudio científico y la datación de las piezas rupestres, lo que permitirá el aprovechamiento turístico sustentable.
Ruta arqueológica
La Dirección de Turismo ha iniciado los protocolos para geolocalizar y resguardar el área. Se tiene previsto articular con el Instituto del Patrimonio Cultural para el estudio científico y datación de las piezas y diseñar una ruta arqueológica que permita el aprovechamiento turístico sustentable, para respetar la integridad del monumento. El trabajo de campo que se realizará permitirá contar con un estudio sistemático.