Al rector de la Universidad Católica Santa Rosa (Ucsar): “La derecha más recalcitrante le intentó dar un golpe de Estado”

El rector de la Ucsar, Alí Ramón Rojas Olaya

El rector de la Ucsar, Alí Ramón Rojas Olaya

Credito: Correo del Orinoco

13/05/13.-Hace una semana, la Universidad Católica Santa Rosa (Ucsar) se convirtió en noticia. Y una noticia que llegó a las usuarias y los usuarios en el “tira y encoge” de la polarización mediática: la empresa Globovisión presentó la versión que dio Ramón Guevara, en ese momento vicerrector administrativo, quien dijo que se encontraba secuestrado en las instalaciones de la institución. Venezolana de Televisión recogió la opinión del rector, Alí Ramón Rojas Olaya, quien explicó que sectores de derecha habían intentado darle un golpe de Estado, pero la comunidad de La Pastora, estudiantes, trabajadores y él mismo lo enfrentaron.

Rojas Olaya, en conversación con el Correo del Orinoco, no duda en calificar los hechos de golpe de Estado, ejecutado por sectores rechazan su abierta simpatía por el Gobierno Bolivariano y su compromiso con una universidad emancipadora. “La derecha más recalcitrante le intentó dar un golpe de Estado a la Fundación Santa Rosa”, denunció.
ANTECEDENTES

El rector fue juramentado como tal en diciembre de 2012. Antes se desempeñaba como coordinador del programa nacional de formación de educadores de la Misión Sucre y la Universidad Bolivariana de Venezuela. Es licenciado en educación mención matemática de la Universidad Central de Venezuela y doctor en filosofía de la Universidad Libre de Berlín. Tiene 48 años de edad, y acumula más de 30 libros publicados.

Para que su posición sea plenamente comprendida se ve obligado a hacer un recuento: existe la Fundación Santa Rosa, con una cancillería a cargo de Jorge Urosa; y un vicecanciller, Isidro Aldana, además de otras autoridades.

Al llegar a la Ucsar se encontró con cuatro carreras de pregrado: “una aparentemente muy buena carrera de Comunicación Social, con una fama ganada; y algunos buenos egresados en educación, filosofía y teología”, describió.

Recuerda que su primer discurso fue sobre la educación universitaria y acerca de cómo, en 1961, se desdibujó el peso de las universidades a raíz de la Revolución Cubana, para dejar las ciencias naturales en manos de las del “primer mundo” y crear una didáctica del terror para las naciones en desarrollo. Después de ese discurso “hubo una aparente tranquilidad” en la Ucsar, aunque el docente sabía que pisaba terreno minado.

En enero de 2013 invitó a Ramón Grosfogel, profesor de la Universidad de California de Estados Unidos, para hablar sobre la necesidad de decolonizar la universidad.

En febrero, el intelectual Gerónimo Pérez Rescaniere dictó una conferencia sobre la renuncia del papa Benedicto XVI. Con estas actividades el rector buscaba, según sus propias palabras, “la academia comprometida con su momento histórico”, que debería ser “la búsqueda de cualquier universidad”. Insiste en que toda universidad debe ir hacia una transformación, y las privadas no escapan de ello, “porque las dos les tienen que rendir cuentas al Consejo Nacional de Universidades y al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria”.

CÁTEDRA HUGO CHÁVEZ

El 5 de marzo falleció el comandante Hugo Chávez, noticia que Rojas Olaya recibió en la calle, cerca de la universidad. De ese momento recuerda que bajaba una neblina del Waraira Repano hacia la avenida Urdaneta. Decidió suspender las actividades en la institución. “No murió cualquiera, sino el Presidente”, subraya. La Ucsar hizo un comunicado público en el que expresó la solidaridad con los familiares del Mandatario Nacional, que se divulgó el 7 de marzo, y se anunció la creación de la cátedra Hugo Chávez.

Con este elemento comenzó la guerra por Twitter, emprendida por centros de estudiantes opositores. Al rector le plantearon que no estaban de acuerdo con la cátedra porque supuestamente no fue consultada, a lo que respondió que se trata de una cátedra libre para el debate, y no una materia obligatoria.

Incluso, uno de los jóvenes propuso constituir la cátedra Rómulo Betancourt, y el profesor Rojas les dio la bienvenida.

Cabe destacar que de la cátedra ya hay un libro publicado, La utopía posible, editado en convenio con el Instituto Nacional de Integración del Convenio Andrés Bello.

Durante las elecciones, el rector insistió en que todos los colores políticos debían tener espacio en la Ucsar, y la campaña “transcurrió en paz”, puntualiza. Posteriormente un grupo de estudiantes propuso llevar a la institución a los Diablos Danzantes de Yare, lo que generó un enfrentamiento con Guevara, señala.

Rojas contó que un grupo de estudiantes le envió una comunicación con quejas por la gestión del vicerrectorado administrativo; argumentaron que pagan 3 mil bolívares por trimestre y no ven mejoras en la universidad. Además, protestaron porque carecen de comedor y de espacios para sentarse. También plantearon que la mención audiovisual cuenta con equipos obsoletos y en mal estado. Esa misiva fue entregada a Aldana, como vicecanciller de la institución.

En esos días “se firmó un convenio con la Universidad Evangélica Nicaragüense Martin Luther King, un acuerdo ecuménico y académico para fortalecer los estudios de teología y la consejería familiar, con el intercambio de las y los estudiantes y en el contexto de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América”, expuso el rector. Aunque los decanos fueron invitados por Jesús Matheus, director de relaciones institucionales de la Ucsar, no se presentaron; tampoco lo hizo el vicerrector académico.
UN GOLPE

El jueves de la semana pasada “nos enteramos de que se iba a dar un golpe de Estado” contra el vicecanciller de la Fundación Santa Rosa, y que para concretarlo miembros del Consejo Universitario se presentarían en la institución, sentenció.

Rojas narra que decidió suspender las actividades para el viernes 3 de mayo, pero igual se presentaron el profesor Guevara y otras autoridades de la Fundación Santa Rosa, además de familiares del exrrector Martín Zapata, fallecido hace varios meses. “Violentaron la puerta, contradijeron la orden de la máxima autoridad, a uno de los vigilantes lo encerraron y saltó por la ventana porque entró en una crisis de pánico”, lamentó. Ese grupo, acompañado por “un supuesto comisario de la Disip”, sacó a Isidro Aldana del sitio donde dormía dentro de la institución y le advirtió que tenía cinco minutos para salir del lugar junto con Samuel Vegas (uno de sus asesores). Incluso “ya venían con un documento con el cambio en la vicecanciller de la institución”, agregó. Estos hechos ocurrieron entre 6:00 am y 8:30 am.

El rector llegó a las 8:30 am y no lo dejaron entrar al recinto; le dijeron que estaba destituido. Habitantes de la comunidad se enteraron de lo que ocurría y se presentaron en la sede educativa. “Vinieron colectivos motorizados, líderes comunales” y, debido a la presión, Rojas logró ingresar a la universidad. “Hay personas que dicen que fueron agredidas por los colectivos, pero los colectivos estaban defendiendo una universidad que les pertenece”, aclaró.

El docente cuenta que el antichavismo de sus agresores era tal, que quitaron de su despacho el cuadro que tenía del comandante Chávez.
RESPETO RECÍPROCO

Las comunidades aledañas rechazaron las acciones. Finalmente las aguas volvieron a su cauce: el profesor Aldana retornó “y yo me mantengo” al frente de la Ucsar, indicó. Fue el vicecanciller quien destituyó a Ramón Guevara del Vicerrectorado Administrativo. El lunes se firmó un compromiso de respeto recíproco, con nueve partes.

En la universidad está “bajando la tensión”; hay un nuevo vicerrector administrativo, José Hernández. Comenzaron las clases y “los salones estaban llenos de alumnos”, refiere Matheus.

La cátedra Hugo Chávez se va a mantener con su agenda de trabajo, aclara el rector. Puntualiza que se mantendrán los vínculos con las comunidades.

Rojas insiste en que la derecha más recalcitrante le intentó dar un golpe de Estado a la Fundación Santa Rosa, y que la mayoría de los medios de comunicación no lo han reflejado como tal, sino que han puesto a la institución como objeto de un supuesto acoso de las comunidades, cosa que desmiente tajantemente.

Ya comenzó la auditoría del vicerrectorado administrativo, para determinar el flujo de caja y los estados financieros, que se realizará en un tiempo no determinado, adelantó.

“Como rector soy un ser político”, recalca, “pero no hablaré nunca en nombre de la universidad, así como los estudiantes tampoco deberían hablar a nombre de la universidad”.
PROPONE ABRIR NUEVOS POSGRADOS E INCLUIR ESTUDIANTES EN FAMES

El rector de la Universidad Católica Santa Rosa (Ucsar), Alí Ramón Rojas Olaya, se propone abrir nuevos posgrados e incluir a las y los estudiantes en Fames. También quiere aplicar el escalafón docente para mejorar las condiciones de labor.

Con el Convenio Andrés Bello espera iniciar una maestría en educación socioproductiva y comunitaria, y dos doctorados: en ciencias y humanidades y en descolonización.

“Queremos que la ley del trabajo se cumpla en la universidad. Se garantiza la estabilidad, se van a mejorar las condiciones laborales”, aseguró el profesor.

Su relación con la comunidad de Sabana del Blanco y con La Pastora quiere que sea “una aproximación a Marinaleda”, el municipio español considerado un ejemplo del socialismo real.

Rojas proyecta crear este año una editorial de la Ucsar, para publicar textos sobre comunicación social, educación liberadora, teología y filosofía. Por razones obvias, la concreción de estos planes depende de la Fundación Santa Rosa y de la comunidad universitaria.

También se compromete a mejorar la infraestructura, crear el comedor y constituir una línea de Metrobús entre el mercado de las flores y Sabana del Blanco. Hay 25 obreros que no tienen título de bachiller, por lo que Rojas quiere llevar la Misión Ribas a la institución.

Como han detectado problemas de drogas, las autoridades convocarán a la Oficina Nacional Antidrogas; también intentarán difundir cine alternativo en la sala comunitaria.

“Vamos a crear el taller Fruto Vivas y los poderes creadores del pueblo”, para resaltar la tecnología popular; con esta iniciativa desea incursionar en la fabricación de paneles solares, con vidrio molido.

Plantea diseñar un diplomado en artes gráficas para personas que trabajan en el área; y otro en almacenaje y distribución, conjuntamente con la Almacenadora Caracas.

La universidad “debe articularse con las misiones” para dejar de estar encerrada en cuatro paredes y entrar en contacto con la realidad. “Una universidad no solo debe ser un centro de profesionalización, sino un centro de producción de saberes” en las carreras que dicta, aseveró.
Texto/ Vanessa Davies
Foto/ Manaure Quintero


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