No somos siuzos, ya es algo.....

Que me perdone el jubilado embajador suizo Walter Suter quien, en la Argentina de la dictadura, en el Chile de Pinochet, en el Paraguay del fin de la dictadura, y en estos primeros años de la Revolución Bolivariana, demostró que los suizos no eran una “maldita raza de relojeros” que dijo, creo, Cortázar, sino también gente sensible, capaz de utilizar la diplomacia “y un poquito más”, para salvarle la vida a los sentenciados a muerte por el Plan Cóndor de gringos y Uribes.

¿URBANISMO O RACISMO?

El pasado 1º de Diciembre 2009 los suizos, con votación del 57.5 %, aprobaron en referendo nacional la prohibición de minaretes en territorio suizo. Minarete es el nombre con el que se conoce a las finas torres que sobresalen de las mezquitas. Antiguamente se utilizaban para llamar a la oración a voz alzada pero ahora, gracias a la tecnología de los altoparlantes, son sólo un motivo arquitectónico y una referencia cultural, tal como los campanarios de las iglesias cristianas. Los minaretes no son importantes, lo relevante y peligroso es el rechazo a la visibilidad de unos 400 mil musulmanes que viven en Suiza.

MATRIZ ANTIMUSULMANA

Los suizos siempre han sido estrictos con la arquitectura y el paisajismo, pero aquí se trata de otra cosa: la gran matriz de opinión anti-árabe y anti-musulmana promovida por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña y la derecha europea, a través (¡no faltaba más, para eso estamos!) de las transnacionales mediáticas. En España lo vemosa diario en “El País”, posiblemente la mayor de las infames porquerías en la historia de la prensa en castellano, si excluimos a sus antecesores franquistas porque en materia de infamias y porquerías, ya se sabe, el franquismo y la Iglesia Católica forman una categoría fuera de concurso.

Esa matriz antimusulmana es lo que llevó al Papanazi a emitir declaraciones, no tanto para ofender a los musulmanes como para aplacar a Bush y su “Código Da Vinci”, y es la que se mantiene mediante atentados irracionales efectuados por los servicios secretos occidentales.

VOTO POR LA MUERTE

Los suizos, incitados por el derechista Partido Popular (el PP o COPEI suizo) han cerrado filas con la gentuza de las transnacionales de la hipocresía y el racismo. No es la primera vez. El 29 de Noviembre 2009 una propuesta para dejar de exportar armamento fue rechazada en referéndum con un 68% de los votos, a nivel federal y de manera unánime en todos los cantones.

En diez años de aumento constante, las exportaciones suizas de material bélico pasaron de 213 a 722 millones de francos entre 2005 y 2008. Los principales compradores de armas helvéticas son países europeos, pero se vendió armamento suizo a países como Irak, Afganistán o Arabia Saudí. En 2008, Pakistán fue el primer importador de material de guerra procedente de Suiza, tras la adquisición de 24 cañones y 11 vehículos blindados por un valor de 110 millones de francos (unos 72 millones de euros). Ante la posible pérdida de entre 5 y 10 mil empleos y dejar de percibir unos 475 millones de euros, los pacíficos habitantes de la neutral suiza votaron a favor de la muerte (la muerte de los otros, claro).

PRECISION

En otro tiempo se trataba sólo de material no ofensivo, aviones Pilatus, radares, comunicación y todo tipo de electrónica, etc. Ahora son cañones, tanques y cohetes antitanque… “Cuando usted pisa una mina antipersonal “Vía Mala” de fabricación suiza, usted escucha el Triiik característico de nuestra precisión tradicional, resultado de siglos de excelencia. Si usted levanta el pie la mina explotará en 32 milisegundos; si no lo levanta la mina explotará igualmente, en un minuto exacto, gracias a un ingenioso mecanismo de relojería. El explosivo plástico contiene antibióticos que impregnan los componentes óseos afectados para prevenir infecciones no deseadas, y la carga ha sido calculada y diseñada para sólo mutilar la pierna involucrada, con un efecto de corte que facilitará luego la adaptación de la prótesis electro-activa correspondiente, en aleación no ferrosa antimagnética, hecha en Suiza por los mismos fabricantes de la mina “Vía Mala”.

Los venezolanos estamos en el largo camino de ser socialistas, somos muy imperfectos y, sobre todo, muy imprecisos. Pero no somos suizos, y ya es algo…



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Eduardo Rothe


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