Un bolívar sobrevaluado es incompatible con la misión "Vuelvan Caras"

En su Aló Presidente Nº 178, el presidente Chávez anunció la nueva misión "Vuelvan Cara", que tendrá como uno de sus objetivos, "comenzar con un plan de capacitación de trabajadores para todo lo que es la cría de ganado y producción de leche, siendo el epicentro de este proyecto los Valles del Tuy, Barlovento y las sabanas de Cojedes." (Venpres, 18 de Enero de 2004)

El presidente Chávez incluyó la carne de res en esta misión al percatarse de la escasez que ha obligado al gobierno a importarla desde Argentina y Brasil, con lo cual le "destrozarán el espinazo a los especuladores que están aprovechando la situación que hay en el país."

Esta misión también contempla la instalación del "núcleo endógeno del proyecto en el Sarao Chaguaramal… donde funcionará el epicentro del proyecto de capacitación, entre otras cosas, de ganado… mientras que para los Valles del Tuy, donde está el Fuerte Guaicaipuro, "puede ser la otra zona de estas actividades…. y en Cojedes se instalará la otra zona ganadera del país para abastecer a la región capital."

Asimismo, el presidente señaló que "dichos proyectos servirán para que no nos sigan explotando los que manejan la comercialización de la carne de res… y para incrementar la capacidad técnica en muchas áreas, como la agricultura, infraestructura, pequeña y mediana industria, turismo, entre otras."

La misión "Vuelvan Caras", se enmarca en el proyecto nacional de desarrollo bolivariano que plantea la substitución del modelo monoproductor rentista petrolero por una economía diversificada, dinámica y productiva. Así lo ha manifestado reiteradamente el presidente Chávez en sus discursos y alocuciones.

"Ahora, este año debe ser un año, sí debe ser un año de avance político, como lo va a ser; sí va a ser un año de avance social, como lo va a ser; sí debe ser un año de avance internacional, como lo va a ser, incluso también ahí hay muchas cosas que consolidar, recuperar, retomar, en lo internacional, pero tiene que ser fundamentalmente un año económico, de empuje económico; este año será un año de un gran empuje económico venezolano, un salto adelante en la economía productiva, la economía diversificada, la economía para generar igualdad, para generar desarrollo humano; generar, como decía Bolívar, el más alto grado de felicidad posible..."
(Hugo Chávez Frías: Inauguración de la Planta de Procesamiento de Plátano, Sur del Lago de Maracaibo, 7 de Enero de 2004)

"A nosotros no nos ofende la crítica para nada, nos ayuda más bien, siempre y cuando sea la crítica constructiva. Nos ayuda la crítica, los aportes, la experiencia de ustedes que tienen bueno, toda la vida o buena parte de ella batallando, trabajando por construir un modelo económico productivo, por generar empleo, por producir para el consumo nacional y también para la exportación. Yo he propuesto al empresariado nacional que continuemos construyendo lo que he llamado una alianza estratégica entre el empresariado nacional y el gobierno bolivariano, porque este gobierno está consciente de la necesidad que tiene Venezuela de un fuerte sector empresarial, competitivo, productivo, sólo así el país podrá echar adelante un conjunto de planes, de proyectos, contenidos de manera estratégica en nuestra Constitución. Aquí está definido y aquí está establecida además la obligación de que el sector público liderizado por el gobierno nacional y el sector privado liderizado por el empresariado nacional, juntos trabajemos para darle forma y vida a un modelo económico diversificado, moderno, competitivo, que nos ayude a sacar al país del atraso, de la pobreza, del subdesarrollo en el que caímos o en el que hemos estado durante siglos, no es que caímos, hemos estado ahí durante siglos, no hemos podido salir en 200 años de historia republicana del subdesarrollo y del atraso y mucho menos en la época colonial cuando fuimos dominados durante 300 años pro el imperio español... Por ejemplo estaba revisando con los ministros, veníamos en el aire conversando las cosas que últimamente hemos estado haciendo dentro de esta línea de industrialización del país, de reactivación del empleo, de la producción nacional, de salir del modelo rentístico petrolero para pasar a un modelo económico diversificado, productivo, dinámico, competitivo..."
(Hugo Chávez Frías: Cena Foro con empresarios de Fedecámaras Bolívar (27 de Noviembre de 2003)

En efecto, el modelo de desarrollo bolivariano persigue salir del modelo rentístico petrolero para pasar a un modelo económico diversificado, productivo, dinámico y competitivo, dedicado al consumo nacional y la exportación, y que genere igualdad y desarrollo humano.

En este contexto, podríamos advertir de inmediato que un bolívar sobrevaluado es incompatible con la misión "Vuelvan Caras".

¿Por que?

Con un bolívar sobrevaluado el dólar es mas barato, y por lo tanto las importaciones son también mas baratas. Cuando al consumidor le toque comparar entonces el precio de la carne importada con la que se produce en el país, se inclinará a comprar la mas barata – asumiendo que la calidad es la misma -, que en este caso siempre será la importada.

El ejemplo de la carne de res es emblemático. La carne de Argentina y Brasil cuesta menos que la producida en Venezuela, por lo que de acuerdo a la teoría neoliberal, deberíamos entonces olvidarnos de producir este rubro y seguirlo importando, situación donde entonces si sería beneficioso un dólar barato, o lo que es lo mismo, un bolívar sobrevaluado. Pero en Venezuela cuesta producir carne porque el ganadero criollo se acostumbró a la excesiva protección que recibió de los gobiernos puntofijistas, convirtiéndose en socios en la industria de la explotación. La carne hecha en Venezuela nunca necesitó competir con la de ningún otro país, ni adentro y mucho menos afuera, lo cual permitió la monopolización del rubro para el beneficio personal de unos pocos. Cada vez que el gobierno requirió regular su precio en beneficio del consumidor, los ganaderos jugaban a la escasez para encarecer artificialmente el producto y presionar por la liberación de su precio.

A diferencia de lo que sucedía en la cuarta republica, el gobierno nacional no aceptó el chantaje de los ganaderos y tomó la sabia decisión de importar la carne de res, que de tomarse con un bolívar sobrevaluado evidentemente que beneficiaría al consumidor. Sin embargo, el presidente Chávez reconoce que la importación de carne en el marco de la misión "Vuelvan Caras", debe ser una medida coyuntural, ya que la solución permanente a este problema es producir la carne de res en Venezuela con verdaderos emprendedores, nacionalistas y solidarios que permitan el desarrollo de la industria ganadera nacional. Cuando esta misión comience a dar sus frutos el próximo año, un bolívar sobrevaluado significaría un obstáculo muy difícil de vencer para los nuevos emprendedores nacionales porque tendrían que competir en condiciones de desventaja con la carne importada. Como consecuencia, el gobierno tendría que imponer nuevamente controles que obliguen al consumidor a pagar mas caro por la carne de res nacional, y una vez que se logre autoabastecer al país, un mercado limitado, comenzará a un proceso de decrecimiento de la industria por su incapacidad de competir en el exterior.

Mantener un bolívar sobrevaluado acabaría la producción de carne, la producción agrícola y la de cualquier otro rubro que pretendamos producir, ocasionando además un mayor desempleo, el abandono del campo, una mayor presión social sobre zonas urbanas y el fracaso de la misión "Vuelvan Caras" y de cualquier otro intento por cambiar el modelo económico.

¿Es entonces la devaluación del bolívar la solución?

Tampoco. La devaluación como política monetaria en un país que importa cerca del 72% de bienes no petroleros - según la relación porcentual entre los bienes importados y el PIB de bienes no petroleros (BCV, 2001) - aunado al exceso de liquidez monetaria que podría existir en el mercado sin una contraparte productiva, evidentemente que produciría una presión inflacionaria que se exacerbaría dentro de la coyuntura política.

La sobrevaluación o devaluación del bolívar no pueden asumirse como política económica, sino como instrumentos que en la coyuntura pueden ser aplicados en la búsqueda del equilibrio de la tasa de cambio, que en condiciones normales le tocaría establecer al mercado. En este sentido, la depreciación del bolívar programada en el presupuesto del año 2004 por el gobierno del presidente Chávez, es una medida acertada, toda vez que no se realiza como parte de una política devaluacionista sino para ajustar la tasa de cambio al índice de inflación - aunque la depreciación de un 20% este por debajo de la inflación de 27% registrada en 2003 –, evitar distorsiones económicas, permanecer cerca del precio equilibrio para disminuir el impacto inflacionario que se produciría cuando cese la coyuntura y se retome el valor del mercado, y en el marco de la misión "Vuelvan Caras", coadyuvar al desarrollo y diversificación de la producción nacional.

Antonio Guillermo García Danglades
Internacionalista



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Antonio Guillermo García Danglades


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