Anestecia Global

El capitalismo convierte a la protesta en una mercancía. ¿Cuánto dinero han hecho desde 1967 con la cara del Che? Lo mismo ha hecho la santa iglesia católica con Cristo, dinero a base de predicar el evangelio y convertir a los pobres en víctimas de un sacrificio aún mayor: usar a Dios para oprimir. La industria comercial y mercantil que es la iglesia es la referencia más clara para nuestro actual capitalismo imperialista. Transforma valores, imágenes, tradiciones, cultos y les pone precio. No hay límites para el sistema más destructivo de todos. Ganar, ganar, acumular, competir con la convicción de que no hay mejor momento que la libertad de mercadear. Es Judas convertido en emperador, con la idea de que Jesús vendrá a felicitarle en el final de los tiempos.

La cultura de las últimas tres décadas ha estado sometida a la vigilancia y castigo de una familia estadounidense en el gobierno capaz de llevar a cabo la más grande de las destrucciones masivas de la humanidad: mil millones de personas que padecen hambre en este minuto. Los Bush han convertido al mundo en un campo de batalla por la superviencia donde los más ricos se apoderan de los recursos en tierra, agua, alimentos, energía de hidrocarburos, cobre, hierro, y esclavos. Lo que deja ver el televisor es lo que quieren los ricos que veamos para volvernos cada día más idiotas autómatas.

Mala alimentados para poder pensar menos y por supuesto ANESTESIAR toda forma de cuestionamiento, menos aún convulsiones sociales, manifestaciones multitudinarias que pongan en evidencia lo que están haciendo con el planeta y todo lo que hay adentro. El imperialismo es una forma del gobierno mundial en su forma exterior, pero vuelto hacia adentro se vuelve una feroz dictadura que utiliza los más modernos avances tecnológicos para controlar los deseos y pensamientos de las masas con la finalidad de dirigirla a su antojo.

La juventud sigue siendo “educada” y “reeducada” cada vez con más productos que van induciendo ininteligiblemente los valores inhumanos del sistema capitalista. Apatía, abstención, desinformación, indiferencia, tapando una poderosa frustración generacional que puede en un santiamén convertirse en terror, no pocas veces apuntando hacia la propia juventud que se suicida en matanzas televisadas y proyectadas por Internet al mundo en tiempo real.

¿Cuándo hemos vivido tan incomunicados y con tantos recursos para lo contrario? ¿En qué época hemos estado tan crecidos y poderosos en alimentos y con tanta hambre? Anestesiados electrónicamente porque los medios son la maquinaria que sirve para volver sumisos a los hombres que se animan a tener un criterio propio. No importa de donde venga el cuestionamiento será transformado en producto para la venta, y no falta mucho para que lo veas en la tienda del centro comercial esperándote. Un mundo donde la dictadura fascista mantiene a más de 45 millones de norteamericanos sin derecho a la salud. Que lleva más de un millón de muertos en Irak y 5000 son jóvenes norteamericanos. Ponen a las madres gringas a parir la mano de obra que va a morir en el extranjero “para salvar a la patria” que nunca tuvo, ni tendrá. Ni siquiera nombre tiene su patria ¿o es que estados unidos es un nombre?

Vamos con todo contra este sistema asesino de niños sin dejar piedra sobre piedra de su satánico templo en cuyo altar brota roja la sangre de inocentes. Herodes planetario este “nuevo orden mundial” quiere cercarnos como a ovejas, y llevarnos al matadero. Ni la radio ni la Internet van a salvarnos, los medios sólo pondrán nuestra mirada y venderán gracias a nuestra miseria. Se harán ricos de nuestra pobreza. No han hecho otra cosa que producirnos para sobrevivir. Sin pobres el capitalismo no existe. Nuestro hambre los alimenta.

No volverán, el mundo volverá a ser amplio y azul, el aire será otro, y el agua la podremos compartir sin mancharla con el rojo de la sangre y de la tierra. Seremos libres. Y dejaremos a nuestros hijos el río y el mar listos para navegarlos hasta el infinito. No habrá más estómagos vacíos, todos podremos manifestar nuestros talentos para servir a todos los que necesiten. Pensaremos en todos para que todos piensen en nosotros. Y así construiremos la unidad necesaria para vencer al enemigo entronado en los círculos más poderosos de la tierra. Ya no seremos más esclavos, ni carne de cañón: seremos libres.

A luchar por la organización popular política electoral para vencer al enemigo interno. A unificar los sectores que permanecen dominados por la guerra psicológica del capitalismo a través de los partidos políticos.

A consolidar las alianzas con los sectores sociales que viven en nuestra comunidad y están buscando espacio para expresarse y protagonizar participando en el proceso revolucionario.

No te dejes anestesiar el alma, el espíritu y el cuerpo que te dará la voluntad para conquistar tu libertad y la de tus hermanos, no pierdas esta oportunidad de liberarte.

¡Viva Chávez!

¡Patria Socialismo o Muerte!

¡Venceremos!

Mforti9@cantv.net


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Mario Forti

Astrólogo, filósofo, músico, tatankisi, escritor, poeta, critico, ddhh, tarotista, taoista, lector, meditación, yoga, sanación, terapias shamánicas integradoras

 mforti9@gmail.com      @mforti9

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