Como lo veo lo escribo CXXXIII

De un Bolivariano al Presidente

Como Bolivariano desde siempre tengo que echar mi palabra aunque hiera porque no puedo contenerme al ver como se sigue abandonando al revolucionario y al mismo chavista verdaderamente patria o muerte.

Señor Presidente usted llegó en el 92 con una luz de esperanza que se volvió permanente en el 98, pero que desde el 2001 y después del golpe, por lo menos para mí, comenzó alejarse de las tres raíces y a darle más importancia a las teorías foráneas, perdiéndose la oportunidad de sembrar profundamente el ideal bolivariano. Desde ese momento, quedaron tan confundidos muchos de sus seguidores, que aplaudían cada nueva propuesta de organización que suplantaba a la anterior en vez de fortalecerla. No sé si leyó o algún amigo o enemigo le comentó sobre mi mensaje titulado ¡No Señor Presidente! publicado en Aporrea el 18/04/05, en ella expresé lo mismo que siento y veo en este momento; dejo la dirección para quien quiera leerlo o releerlo.

http://www.aporrea.org/actualidad/a13436.html

Señor presidente, esta ultima decisión de desacelerar y de reconciliación con la derecha, arrastra por el suelo muchas de las banderas que usted defendió con pasión y por las cuales muchos dieron su vida por mantenerlas en alto; muchas veces no es la decisión lo que desconcierta y molesta la inteligencia, sino como siempre “la forma” sin consulta popular, sin aspavientos, muchas por lo menos las veo cargadas de personalismo o en ocurrencias que sus ejecutores aplauden pero que más tarde critican y anulan algunos adulantes y sin criterio propio con el saboteo o culpando al pueblo de no quererse organizar o no estar preparados para llevar la misión adelante. Ahora me explico como las más de 10 mil cartas escritas por Bolívar, las 189 proclamas, sus 18 discursos y la elaboración de cuatro constituciones bajo su guía, no han servido para crear la base teórica del socialismo que queremos ¡no había, ni hay realmente, la voluntad ni el guáramo para hacerlo! ¿Cómo pueden llamarse bolivarianos, los que han tenido la oportunidad de crear estas bases y sólo utilizan su legado cuando les conviene a sus intereses? Usted mismo Señor Presidente dejo a un lado lo que reconoció el Libertador sobre el perdón en Cartagena de Indias en diciembre de 1812, aunque no lo aplicó por completo en 1813, cuando pensó, como muchos de nosotros y como usted señor Presidente, que por sólo ser venezolanos deberían contar con la vida aun siendo culpables y en ese ínterin se infiltraron algunos de los que más tarde traicionarían su juramento de alcanzar una Patria digna:

“…a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar: porque los gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia. ¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada a derribar la máquina, que todavía no habíamos enteramente concluido!”

Por otro lado he dicho en muchos de mis escritos que usted Señor Presidente, con todo respeto, no tiene tino para elegir a sus colaboradores y eso ha quedado demostrado desde Miquelena hasta nuestros días. Nadie puede negar, que en estos últimos cambios de ministros quedaron muchos que han tenido una gestión tan poco visible, que ningún perro a ladrado a su paso, cosa rara en una revolución socialista que se profundice y otros se la pasan ladrando cuando un bolivariano se le acerca; eso pasa sin que me queden dudas, en los ministerios de: Educación “inferior”; Superior; Trabajo; Salud; Cultura y Economía Popular. De los nuevos dudo del titular de la Vicepresidencia por aquello del viaducto, y el de Comunicación por no haber renunciado a RCTV, antes del golpe del 2002, y hacerlo después con la excusa que no le paraban a su cargo de jefe de información.

Señor Presidente que le pasó cuando un bolivariano no acató la orden chavista y se lanzó por iniciativa propia contra el candidato oficial y al ganar la Alcaldía lo primero que hizo fue llamar a la Constituyente Municipal, por que usted no llamo al resto de alcaldes a emularlo, si eso era el primer paso para la vinculación del gobernante con sus gobernados. Lo que más duele es que una mayoría de revolucionarios lo acompaño en la indiferencia y el silencio de este gran acontecimiento que fue banalizado por muchos que se hacen llamar revolucionarios y otros con poder comunicacional hasta la partida para atrás le echaron y mejor no hablo de aquellos que llenan las paginas Web y los grupos virtuales con golpes de pecho y finales de patria, socialismo o muerte, que parece sólo toman como eslogan porque cuando esta los necesita se hacen los pendejos porque con conciencia o sin ella son parte del teatro que se viene montando para acabar con la Revolución Bolivariana.

Señor Presidente por que usted, en vez de mandar a enterrar la lista de Tascón, no la tomo por el lado positivo, que era el de contar con un grupo de bolivarianos que en el momento más difícil, saltaron la barrera del miedo y la indeferencia y firmaron un compromiso con la Patria y su Pueblo reconociéndolo como el máximo líder. Todavía esta ha tiempo para encontrar en ella hombres y mujeres capaces de ayudarlo con desprendimiento y entrega total para llevar la mayor suma de felicidad posible al pueblo venezolano.

Por que fueron tan atacados los que osaron usar un criterio tan razonable como el de tener en su institución verdaderos bolivarianos, porque fueron alejados del proceso y cambiados por unos más complacientes de la oposición malsana que ha llegado a matar a muchos lideres populares ¿Por qué ese abandono por los militantes de la idea y del sueño de una patria digna y por qué tanta condescendencia con los que la han maltratado y mancillado por siempre? Son muchos por qué los que me llevan a pensar que sigue sin haber igualdad ni justicia, y se continúa aplicando la ventaja del poder y la impunidad descarada y ofensiva.

Señor Presidente usted sigue siendo el guía, pero deje que esta revolución sea ganada por todos, recuerde que se lucha por un ideal y no por individualidades, hágale ver a los venezolanos que todos los que aman a la patria son necesarios y como en la canción de luchas pasadas, hágales sentir que debe poner sus manos para recibir el fusil del que caiga o como en la batalla tomar el estandarte del que murió por mantenerlo en alto, de lo contrario el fracaso de este proceso será inminente porque al usted irse, se irían todos los lazos que unen al pueblo y lo que se ha logrado quedara en manos de la canalla y eso no puede permitirse; por eso hago un nuevo llamado a todas las fuerzas bolivarianas para defender desde todas las trincheras esta revolución; pero sobre todo a los que sé, tienen el talento para orientar a este pueblo que sigue intelectualmente abandonado y confundido como ciudadano, observemos con atención la actitud y conducta de nuestros compatriotas incluyendo la nuestra y veamos si somos más concientes y más socialistas que en el 2001, reconozcamos con sinceridad si: ¿los conductores respetan ahora más al peatón? ¿Se arroja menos basura a la calle cuando se transita por ella? ¿Existe mayor consideración con los vecinos y transeúntes en cuanto a su libre transito y el volumen de los ruidos? ¿Compramos ahora más productos nacionales que importados? ¿Existen menos niños abandonados o mal orientados por sus padres y educadores?

Señor Presidente, una vez se lo comunique al ex ministro Aristóbulo; de nada valen las infraestructuras si no existe un vinculo vocacional entre las instituciones y los hombres y mujeres que allí laboran; incentive a todos aquellos servidores públicos que lo están haciendo bien pero sólo llegue a ello por el dictamen del pueblo. Escucharlo a veces, como usted halaga a unos “revolucionarios” incapaces en su cargo, sólo indica que usted no le esta parando al pueblo y eso si esta malo. Recuerde que el talento sin probidad es un azote pero también que sin talento es imposible obtener excelentes resultados y en educación y orientación del pueblo no basta con tener buenos resultados si queremos en realidad cumplir con el sueño de Bolívar que también es nuestro sueño.

Señor Presidente, por ser usted el mayor legislador de Venezuela, creo que le corresponde hacer cumplir los últimos votos que de corazon le encargó el General Simón Bolívar a todos los legisladores en el discurso de Angostura, y que resumió en su último párrafo, de esta manera:

“Dignaos, Legisladores, acoger con indulgencia la profesión de mi conciencia política, los últimos votos de mi corazón y los ruegos fervorosos que a nombre del pueblo me atrevo a dirigiros. Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar, bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad.

Señores, empezad vuestras funciones: yo he terminado las mías”

luisdiaz152@yahoo.es


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Luis Díaz


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