Revolución en la Revolución

Los resultados del 2 de Diciembre y la Gobernabilidad

En nuestra opinión el resultado del referéndum del 2 de diciembre de 2007 refleja, entre otros elementos, precariedad en el ejercicio de la GOBERNABILIDAD en el proceso bolivariano, lo cual no es razón para el desconcierto sino motivo para el análisis, la crítica, auto-critica y consolidación de la militancia con el entusiasmo y la alegría.

● Precaria Gobernabilidad expresada en el débil enfrentamiento a la violencia, criminalidad, consumo y distribución de drogas en los barrios; ante el sicariato en el campo y la corrupción e ineficacia en la Administración Pública Central y descentralizada. Frágil administración de justicia ante la impunidad que permite a bandoleros seudo-estudiantiles sembrar violencia en las calles disfrutando de total libertad; así como de los terroristas de abril, del paro petrolero y del asesinato de Danilo Anderson que continúan burlándose de la justicia. Lógica gubernamental que permite la cualificación de la derecha endógena con toda su carga de cuarto-republicanismo reencauchado.
 
● Gobernabilidad que no ha podido enfrentar con éxito la conspiración de aparatos como: Globovisión, la Conferencia Episcopal y Fedecámaras armando la respuesta idónea ante estos focos del fascismo. Y ni hablar de la pasiva actuación ante el criminal acaparamiento de alimentos
básicos, sin un atisbo de direccionalidad y aliento ante el desencanto y descontento popular.
 
● Gobernabilidad que ha hecho mérito frenando el ejercicio de la Democracia Protagónica y Participativa y la construcción desde la base, sustituyéndola por el decreto desde arriba.
 
● Gobernabilidad, que muy repetidamente desconoce el contenido de la palabra consenso, diálogo o entendimiento en el seno de los sectores populares y de las críticas que desde éstos se generan.

¿Qué hacer ante el avance del fascismo, esta "Gobernabilidad" y la exigencia de profundizar el proceso?  

 

Primero diagnosticar el estado actual del proceso bolivariano, sus métodos y estilo de trabajo, la cultura política que se practica en sus diversas instancias, las virtudes y limitaciones de sus dirigentes y militantes, todo lo cual ha de permitirnos, entre otras ganancias una adecuada caracterización de la derecha endógena y su peso en la Revolución Bolivariana.

Segun
do, aceptar que los criterios, normas y metodología de la Gobernabilidad Revolucionaria no están escritos, es una asignatura pendiente a cursar en todo proceso que se precie de original, sin embargo existen puntos de partida, reflejos de clase que apuntan hacia la necesaria evaluación de los métodos y estilos de trabajo desde donde se ejerce el liderazgo bolivariano y con ello LA GOBERNABILIDAD REVOLUCIONARIA EN EL MARCO DE LA TRANSICIÓN DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO.  En la definición de los ámbitos y particularidades de la Gobernabilidad Revolucionaria, valido es delimitar el específico esfuerzo y aporte presidencial (como máxima mentor del proceso) en la democratización y socialización del poder y la disposición popular a convertirlo en poder revolucionario y de ir más allá de la oferta gubernamental, enriqueciendo la gestión oficial al tiempo que subvierte la relación dirigente-dirigido; vanguardia-masas; Estado-Sociedad, haciendo realidad el Poder Popular sobretodo en lo que respecta problemas como Seguridad, Comunicación y Alimentación, entre otros. Esta Gobernabilidad exige total consecuencia con Aquiles Nazoa confiando en la iniciativa, creatividad y transparencia del pueblo en el tratamiento de problemas como los indicados.

Esta idea de Gobernabilidad Revolucionaria contiene en su desarrollo lo esencial de la dualidad de poder o formas de gobierno en transición, enriquecida con el criterio de
la Vanguardia Colectiva y
los Consejos de trabajadores, estudiantiles, de artistas, vecinos, campesinos y pescadores, entre otros. Es ejercicio revolucionario de la crítica, autocrítica y disposición a aprender de la revolución
haciendo Revolución; instruirse en la gobernabilidad mientras ejercemos grados de gobernabilidad revolucionaria. Lo cual requiere de una formidable campaña política-ideológica sobre el carácter
Socialista del proceso bolivariano; conocimiento de nuestras limitaciones como revolucionarios; inventario y caracterización de vicios en la administración del poder y conciencia del peso cuarto
republicano en cada uno de nosotros.

Para nosotros, ejercer Gobernabilidad Revolucionaria en el marco de la confrontación al fascismo nacional e internacional; de los resultados del 2-D y de las observaciones acá señaladas, pasa también por la constitución de una Corriente Crítica, Autónoma y Revolucionaria del Pensamiento y
la Acción en disposición de colocar todo su aporte en la profundización del proceso. Corriente o referencia en capacidad de "asesorar" a diversas instancias oficiales pero sobretodo dispuesta a fortalecer la razón social,  popular y emancipadora del pueblo por encima de la lógica burocrática, conservadora y estadal, en el entendido que no se hace Revolución desde las instituciones públicas, en todo caso desde allí se inspira o apoyan procesos revolucionarios; como tampoco se gesta movimiento sindical, estudiantil o cultural autónomo y revolucionario desde las prebendas del poder constituido. Sin embargo, es probable desde la originalidad bolivariana, construir una férrea alianza para crecer como pueblo organizado, para enfrentar la conspiración y la defensa integral de la patria, respetando la autonomía de la Sociedad y la lógica del Estado.

Corriente Crítica, Autónoma y Revolucionaria del Pensamiento y
la Acción que en lo inmediato se ocupe de temáticas como: La Comunicación, la Política Cultural, Alimentaría y de Seguridad entre
otras. En lo Comunicacional, interiorizar que hace rato no existe efectiva comunicación  y menos gestación de un diálogo crítico con los sectores populares, con las diversas audiencias, con los jóvenes, con el país. Que no se han generado los espacios idóneos para pensar colectiva y críticamente
la Comunicación como espina dorsal en todo proceso revolucionario. Además, de nada sirve los logros de cualquier causa si no existe una ventana o vehículo creíble, dinámico y creativo que lo muestre y catapulte masivamente. En el mundo de hoy, el paso previo para la guerra, la confrontación militar,  es el "arte" de la comunicación, por consiguiente esta es parte del instrumental exigida en el desarrollo de la Guerra de Todo el Pueblo.

En lo que respecta
la Política Cultural, no es un secreto que éste  es uno de los aspectos más valorado y revindicado en este proceso, por consiguiente es una de las áreas  en donde con mayor profundidad y transparencia se debe traspasar a las comunidades la razón de ser del proceso y de su política cultural: la liberación integral del ser humano, el reencuentro con sus valores y tradiciones, la lucha contra la burocracia y la búsqueda de los mejores hombres y mujeres, de los más comprometidos en función de la profundización de la causa bolivariana  y del ejercicio de la REVOLUCIÓN EN LA REVOLUCIÓN como aspecto esencial de la Revolución Cultural.

P
or otra parte, la Política Alimentaría y la Seguridad Social se hacen una sola bandera cuando de luchar contra las mafias del crimen y del tráfico de drogas se trata. En todo balance sobre el 2-D y la Gobernabilidad Revolucionaria, válido es subrayar la necesidad de desplazar poder al pueblo para la administración de estos aspectos de la vida pública en el entendido que no existirá seguridad pública o alimentaría en tanto sean cotos de burócratas o funcionarios del Partido, nido del clientelismo, populismo o mafias institucionalizadas. La coyuntura exige un acelerado proceso que coloque esas trincheras en el seno del Poder Popular Organizado.

Es evidente que
la Gobernabilidad Revolucionaria solo es factible desde la Revolución en la Revolución, siendo ésta la esencia misma de la Gobernabilidad señalada y entendida como: Más y mejor participación de los Comunicadores Sociales y Actores Culturales en las toma de decisión, ejecución de presupuesto, movilización y Control Social garantizando una Comunicación desde y para la liberación a partir del punto de vista de las clases populares; así como la valoración de lo cultural como la dignificación de los pueblos, gestación de un ser humano y una comunidad solidaria e integral y calificación de la fuerza fundamental de la revolución: la conciencia revolucionaria.

Seguridad Pública y Alimentaría desde una Administración de los recursos de manera transparente, de cara a la comunidad, sujeta a un férreo Control Social y desplegadas a partir de específicas y reales necesidades de la comunidad.

Esta práctica de gobernabilidad tiene que instrumentarse lo antes posible vista la incontenible sed de violencia de los conspiradores y la necesidad de elaborar respuestas contundentes al imperio y sus lacayos internos. Que el límite de la acción gubernamental sea el punto de inicio de la respuesta y movilización popular frente a unas leyes, jueces y fiscales que amparan corruptos, conspiradores y enemigos del pueblo en general.

Por último, no existirá "Revolución en la Revolución (léase profundización del proceso bolivariano)", Gobernabilidad Revolucionaria y desalojo de la derecha endógena sin la activa y conciente participación de revolucionarios que la impulsen; que maten lo viejo que debe morir y ayuden a parir lo nuevo que debe nacer y para ello requerimos de hombres y mujeres críticos, en cuya agenda no ocupe espacio la sumisión, la a-criticidad y lo acomodaticio a cambio de una prebenda gubernamental, partidista o grupal.

¡Solo el pueblo salva al pueblo!

Luis Villafaña



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Luis Villafaña


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