"En camino, cuando a unas cuadras de distancias, divisaron a un grupo de manifestantes que ya en su mayoría comenzaba a retirarse del frente de nuestra sede policial. Eran casi las 8 de la noche, pero se notaba claramente que habían estado allí desde temprano protestando: en el suelo yacían rastro de los carteles, algunos arrugados que habían sostenido durante la movilización. Aún se oía algunos gritos sueltos entre quienes se alejaban por las calles adyacentes":
¡El Asesino sigue libre..! Tenemos miedo, por Dios. ¡Atrápenlo ya!
…Al ver la escena, el jefe dio la orden de que le hicieran señales al resto del grupo que venía atrás para que se estacionaran al costado de la calle, esperando que la manifestación se disipara por completo.
Al rato, cuando ya no quedaba ninguno de los manifestantes, prosiguieron el camino hacia la jefatura..Al entrar a las instalaciones, cada uno de nosotros se dirigió a su respectivo escritorio: algunos cerraban y guardaban carpetas, apagaban computadoras o recogían sus pertenencia con las intenciones de retirarse a sus respectivas casas..Cuando el Jefe señalando con el dedo hacia la sala de reunión dijo: en media hora nos vemos allí..Nos miramos las caras y nos hicimos señas de resignación entre nosotros ..
Ya allí reunidos, se sentía el ambiente tenso..La luz fluorescente del despacho parpadea de vez en cuando.. Sobre la gran mesa de madera yacían esparcidos mapas de rutas y hojas de informes..Estamos sumergidos en intensos debates cuando el jefe nos indico las próximas acciones a tomar en torno a las rutas de patrullas. Con su dedo índice recorría el mapa con precisión hasta detenerse en un punto, "Aquí. Aquí es donde hay que ir", -pauso, mirando fijamente el mapa: "Esta área, no la hemos patrullado nunca. Quiero que le den máxima prioridad". Fijó la mirada en el gendarme y agregó: -Tú, que conoces bien esta ciudad, quiero que estés al frente de esto.
La luz floreciente parpadeo con más continuidad, como queriéndose apagar.. Varios de los presentes se estiraron en sus sillones, rozándose los ojos con las manos. Uno de los detectives hizo una mueca de cansancio en el rostro, mientras se masajeaba el cuello. El jefe los miró a todos y dijo: "Bueno, ya es suficiente. Estamos listos, vámonos a descansar. Pero eso sí, los quiero aquí, mañana a primera hora". El gendarme miró a sus compañeros, haciendo un gesto de inconformidad. Se atrevió a hablar: "Disculpe jefe, ¿usted se da cuenta de la hora que es? El jefe miró el reloj pero no respondió. El gendarme continuo: "Son casi la 2 de la mañana, y varios de nosotros vivimos retirados- yo llevo una hora y media de camino.¿ Que vamos a poder descansar si tenemos que estar tan temprano?" El jefe lo miró de nuevo, su rostro serio y tenso, y habló con voz fuerte y casi gritando: "¿Tenemos tres asesinatos! No tenemos ni pistas, ni muchos menos sospechosos, y tenemos a todo el mundo encima presionándonos. ¿ "Así que los quiero mañana a primera hora, sin falta!". El gendarme asintió con la cabeza, haciendo una mueca de resignación, y se quedó en silencio. Luego agarró su carpeta, se levantó, saludó brevemente y salió del despacho, se dirigió al estacionamiento, se embarcó en su carro, encendió un cigarro y le dio un largo jalón, exhalando la nube de humo hacia afuera del vehículo. Encendió el motor, puso el carro en marcha, apretó el acelerador, alejándose rápidamente..Ya en camino, murmuró entre dientes" ¿Y este quien se cree?" dándole de nuevo un jalón al cigarro, exhalando el humo por la ventanilla..
Al llegar a su casa, estaciono el auto en el garaje, bajo y se dispuso abrir la puerta de entrada. En ese preciso momento escucho un sonido extraño y escalofriante que le helo la sangre. Al mirar para ver de dónde provenía ese sonido, vio una sombra fugaz que se desplazó rápidamente entre los arbustos. De inmediato sacó su revólver y apuntó, pero de pronto se escucharon ladridos de unos perros cerca, lo que hizo que el gendarme se pusiera más nervioso, presionando con más fuerza el mango del arma, avanzó sigilosamente recorriendo los costados del patio, los cuales se encontraban parcialmente a oscura , debido a que algunos reflectores estaban quemados ..Al girar en una de las esquina hacia la parte trasera de su vivienda, un grupo de gatos saltaron súbitamente desde un matorral, lo que hizo que el gendarme del susto perdiera el equilibrio cayendo sentado, y en ese mismo movimiento el arma se le disparó.
Al instante, algunos vecinos, asustados por el estruendo del disparo salieron para averiguar lo que sucedía.. El gendarme de un brinco se levantó rápidamente y les hizo señas con los brazos que todo estaba bien, pero los vecinos insistieron, acercándose con preocupación.
-¿Qué le paso? – preguntaron algunos – "¿Y ese tiro? ¿Qué fue?"
El gendarme respondió, buscando tranquilizarlos:
-"Bueno…pensé que era un ladrón, pero no fue más que unos gatos que saltaron del matorral…Disculpen la molestia"..
Los vecinos se quedaron un rato y unos de ellos dijo: Es que andamos sumamente preocupados por los asesinatos ocurridos, que nos dice usted, ¿cómo van las investigaciones? ¿Ya tienen algún sospechoso?
El gendarme guardó el arma, hizo un gesto con los hombros y dijo: Estamos en eso, andamos adelantados, no les puedo comentar mas nada..
Los vecinos insatisfechos con lo que había dicho el gendarme, murmuraron y cada uno se fue retirando a sus hogares..
A ver que los vecinos se habían ido, el gendarme sacó nuevamente su arma y decidió dar otra vuelta por el patio..Revisó cada rincón con sumo cuidado, pero no vio nada extraño, por lo que entró a la casa y, igualmente la revisó completamente, inspeccionando cada rincón de la misma, pero todo estaba tranquilo..Sin embargo, se quedó pensativo con lo que había presenciado afuera: la sombra fugaz y el sonido extraño y escalofriante no le dejaban tranquilizarse del todo, por lo que se mantuvo en vigilia casi toda la noche..