Caridad en la verdad, una reflexión actual

La siguiente es un sencillo resumen

Benedicto XVI nació a las 8:30 del 16 de abril de 1927, en la casa de sus padres en Marktl, Baviera, Alemania, siendo bautizado ese mismo día. Fue el tercer y último hijo de Joseph Ratzinger, oficial de policía, y de Maria Peintner, cocinera. La familia de su madre era originaria de Tirol del Sur (hoy Italia). Su hermano, Georg, fue sacerdote y ex director del coro de Regensburger Domspatzen. Su hermana, Maria, quien nunca se casó, vivió en la casa del cardenal Ratzinger hasta su muerte en 1991. Su tío abuelo era el político alemán Georg Ratzinger. Su núcleo familiar, especialmente el padre, fue opositor al nazismo, lo que le costó descensos de categoría y el acoso a la familia.

Asistió a la escuela primaria en Aschau am Inn. Interrumpió sus estudios al estallar la II Guerra Mundial, durante la cual fue asignado a una unidad antiaérea en Múnich. En cuanto a la adscripción de Benedicto XVI a la Hitlerjugend, desde 1936 y por la Ley de la Juventud Alemana, la afiliación a esta agrupación juvenil era obligatoria para todos los jóvenes alemanes hasta los dieciocho años. En 1943, estando en el seminario, fue reclutado por el cuerpo antiaéreo alemán como Luftwaffenhelfer. A medida que el frente aliado se acercaba a su puesto en 1945, desertó y se reunió con su familia en Traunstein después de que su unidad dejara de existir. Como soldado alemán fue hecho prisionero e internado en un campamento, pero fue puesto en libertad en mayo de 1945, al final de la guerra. En 1941, uno de sus primos, de catorce años y con síndrome de Down, fue asesinado por el régimen nazi durante la campaña de eugenesia. Cursó estudios en la Escuela Superior de Filosofía y Teología de Freising y en la Universidad de Munich.

El 29 de junio de 1951 se ordenó sacerdote, obteniendo el doctorado en Teología dos años después. Desde 1952, fue encargado de Dogmática y Teología en Freising, y posteriormente profesor ordinario en Bonn, Münster, Tubinga y Ratisbona, donde también fue vicepresidente de esa universidad. Si por entonces algo le marcó fueron las protestas de mayo del 68, frente a las que se alzó como un defensor de la fe frente al marxismo y el ateísmo creciente de la juventud. Ratzinger apoyó el Concilio Vaticano II en la década de los 60 y su espíritu de convertir a la iglesia en una institución más abierta. El nombre de Ratzinger aparece en todas las polémicas dentro de la Iglesia católica para frenar los intentos de reforma de sus colegas más progresistas. En Alemania, por ejemplo, su nombre fue ligado al pulso que mantuvo el cardenal Karl Lehmann, presidente de la Conferencia Episcopal alemana, en torno al debate sobre el aborto.

En 1977 comenzó a ejercer como Arzobispo de Munich-Freising llegando ese mismo año a Cardenal de la mano de Pablo VI. Ratzinger fue uno de los máximos valedores para que Karol Wojtyla se alzase proclamado Papa. Quizá por eso acompañó a Juan Pablo II hasta el final de su papado, ejerciendo siempre de guardián de la doctrina, puesto que ejerció oficialmente desde 1981, cuando fue nombrado Prefecto para la Congregación de la Doctrina y la Fe. Desde entonces fue también Presidente de la Comisión Teológica Internacional y de la Pontificia Comisión Bíblica. Desde 1986 presidió la Comisión encargada de elaborar el Catecismo de la Iglesia Católica. Autor de numerosas publicaciones, entre las que destacan "El Nuevo Pueblo de Dios" y "Teoría de los principios teológicos"

.El 19 de abril de 2005 el cardenal alemán consiguió reunir los votos necesarios para convertirse en el 265 Pontífice de la Iglesia católica después de un día y medio de deliberaciones del cónclave. Gobernó bajo el nombre de Benedicto XVI. Su primer viaje oficial como Sumo Pontífice fue el 29 de mayo de 2005, cuando visitó el puerto italiano de Bari el día del Corpus Christi para clausurar el Congreso Eucarístico Nacional italiano y realizar un encuentro de reconciliación con la Iglesia Ortodoxa Oriental. El 16 de abril de 2006, en su primer mensaje de Pascua, hizo un llamado por una solución pacífica en el conflicto nuclear con Irán. Fue crítico con la decisión del presidente George W. Bush de invadir el país alegando que "El concepto de guerra preventiva no aparece en el Catecismo de la Iglesia Católica". El 12 de septiembre de 2006 se vio envuelto en una controversia al citar al emperador bizantino Manuel II Paleólogo con la frase: "Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba". El asunto provocó disturbios de musulmanes en numerosos países, que el papa trató de aplacar explicando que había habido una "malinterpretación" de sus palabras.

Benedicto XVI dejó un legado teológico complejo y extenso, que fue percibido por muchos como una postura más conservadora en términos de Teología. A pesar de ser cuestionado por algunos de sus compañeros de estudio y docencia, Benedicto XVI defendía la importancia de un cuerpo sólido de doctrina para la Iglesia, que sirviera de fundamento para futuras indagaciones sin alterar lo que él consideraba el depósito de la fe. Al frente de la Congregación Vaticana para la Doctrina de la Fe, le valió el apodo de "bulldog alemán de la ortodoxia" y le hizo famoso por su oposición a las nuevas corrientes teológicas y pastorales que surgían en la Iglesia católica. Aunque muchas de estas corrientes eran populares, también eran efímeras. En general, el papado de Benedicto XVI deja un legado complejo y controvertido en términos teológicos y pastorales.

El 11 de febrero de 2013 se anunció que el Papa Benedicto XVI decidió abandonar el pontificado el 28 de febrero siguiente. "He llegado a la certeza —aseguró el Papa— de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino". Después de retirarse de la Ciudad del Vaticano, 115 cardenales eligieron el 13 de marzo de 2013 al argentino Jorge Mario Bergoglio, como el Papa Francisco.

El Papa emérito, Benedicto XVI, falleció el sábado 31 de diciembre de 2022 en el monasterio de la Ciudad del Vaticano, donde residía desde su renuncia al Papado. Fue el primer Papa en renunciar a su cargo en más de 600 años y, durante su papado, dejó una huella duradera en la Iglesia Católica. Aunque algunos pueden tener diferentes opiniones sobre algunas de sus decisiones, es indudable que fue un líder espiritual moralmente coherente. Su muerte es una pérdida fuerte para la Iglesia y es recordado como un hombre de profunda fe comprometido con los principios católicos.

Estructura de la obra

Esta obra consiste en un documento que puede marcar tu vida en todo sentido, es algo tan hermoso que es de gran ayuda para tu vida, una enseñanza y un entendimiento de cosas que jamás pensaste saber, la estructura como tal de este documento se basa en 6 capítulos que están llenos de conocimiento y son muy nutrientes basados en teología y muchas cosas más.

¿De qué trata cada capítulo?

  • El primer capítulo: Este se basa totalmente en el mensaje de la populorum progressio, la cual es una carta escrita por Pablo VI haciendo llamado a la importancia de la caridad en todas las naciones, propuso la caridad cristiana como la principal fuerza al servicio del desarrollo, por el deseo de hacer plenamente visible al hombre el amor de Cristo. También trato el tema del sentido de la política y el peligro de las visiones ideológicas, condenando a veces, no solo el modo erróneo e injusto en que los hombres orientan el progreso, sino también los descubrimientos científicos, mismos que por el contrario, son una oportunidad de crecimiento para todos si se usan bien. La idea de un mundo sin desarrollo expresa desconfianza en el hombre y en Dios. Es un grave error despreciar las capacidades humanas para controlar las desviaciones del desarrollo o ignorar incluso que el hombre tiende constitutivamente a ser más. Considerar como absoluto el progreso técnico y soñar con la utopía de una humanidad que retorna a su estado de naturaleza originario, son dos modos opuestos para eximir nuestra responsabilidad.

  • El segundo capítulo: Este trata sobre el desarrollo humano en nuestro tiempo, su visión iba de la mano con el primer capítulo ya que se centraba en el objetivo de que los pueblos salieron del hambre, la miseria, las enfermedades endémicas y del analfabetismo para así poder tener un mejor desarrollo humano mundialmente. "Desde el punto de vista económico, eso significaba su participación activa y en condiciones de igualdad en el proceso económico internacional; desde el punto de vista social, su evolución hacia sociedades solidarias y con buen nivel de formación; desde el punto de vista político, la consolidación de regímenes democráticos capaces de asegurar libertad y paz" (21) esto más que todo era un llamado para apoyar a la juventud a salir adelante, que no por tener un estatus social bajo o no tener una posición estable en la sociedad no puedes salir adelante todo depende de la motivación y las ganas que tengas, pero para eso en muchas naciones debe haber ese apoyo de entidades tanto gubernamentales o no gubernamentales.

  • El tercer capítulo: Este capítulo trata sobre la fraternidad, el desarrollo económico y la sociedad civil, en esta parte, el documento se toma la finalidad de abrir conciencia a las personas en cuanto a la caridad y al don de gratuidad, por qué. A veces nos olvidamos de los demás, no nos importa nada de lo que pasa alrededor de nuestra sociedad y eso es algo que está muy erróneo de parte de muchas personas. A esto viene la fraternidad en ayudar a ese hermano que necesita, en olvidarnos un poco de sí mismos en poder tener ese sentido de solidaridad en nuestro corazón y es en lo que más hincapié se quiere hacer en este capítulo, es algo que muchas personas no le toman importancia pero en el desarrollo civil es un tema de suma importancia y delicadeza por qué si no hay esa ayuda fraterna y de amor hacia el prójimo, ¿cómo pueden esas personas salir adelante sin esa mano amiga, ese apoyo que se le pueda brindar para poder surgir? Son cositas que a veces debemos parar a pensar y ver esta realidad.

  • El cuarto capítulo: En el cuarto capítulo, trata el tema del Desarrollo de los pueblos, derechos y deberes, ambiente. Gobierno y organismos internacionales no pueden olvidar la objetividad y la indisponibilidad de los derechos. El Papa hace referencia al principio de subsidiaridad, que ofrece una ayuda a la persona a través de la autonomía de los cuerpos intermedios. La subsidiariedad, explica, es el antídoto más eficaz contra toda forma de asistencialismo paternalista y es más adecuada para humanizar la globalización. Asimismo, Benedicto XVI exhorta a los Estados ricos a destinar mayores cuotas del Producto Interno Bruto para el desarrollo, respetando los compromisos adquiridos. Y augura un mayor acceso a la educación y, aún más, a la formación completa de la persona afirmando que, cediendo al relativismo, se convierte en más pobre. El Papa afronta a continuación al fenómeno histórico de las migraciones. Todo emigrante, afirma, es una persona humana que posee derechos que deben ser respetados por todos y en toda situación. El último párrafo del capítulo lo dedica el Pontífice a la urgencia de la reforma de la ONU y de la arquitectura económica y financiera internacional. Urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial que goce de poder efectivo.

  • El quinto capítulo: Este punto es algo muy muy bonito e importante, por qué se trata de la colaboración de la familia, no hay nada más triste que la soledad, cosa por la cual pasan muchas personas cuando emigran de sus países en busca de un mejor futuro, de un desarrollo de vida que no pudiste tener en tu tierra, en tu hogar junto a tu familia. No hay nada más doloroso que esa separación fraterna, estar tan lejos queriendo estar allí cerquita, a esto viene de referencia el gran apoyo que puede darte tu familia tanto en tu desarrollo como persona tanto económicamente, no se trata tampoco solo de recibir de ellos, si no, apoyarlos tu también con cada una de tus acciones, esa gratuidad de la que se hablaba anteriormente, esto también ayudaría a tener un lazo fraterno más fuerte con la familia, es algo que aunque no se le dé importancia es sumamente indispensable para tu poder tener esa motivación, esa fuerza para salir adelante no solo por ti, si no, también por tu familia.

  • El sexto capítulo: El sexto y último capítulo está centrado en el tema del Desarrollo de los pueblos y la técnica. El Papa pone en guardia ante la pretensión prometeica según la cual la humanidad cree poderse recrear valiéndose de los prodigios de la tecnología. La técnica, subraya, no puede tener una libertad absoluta. El campo primario de la lucha cultural entre el absolutismo de la tecnicidad y la responsabilidad moral del hombre es hoy el de la bioética, explica el Papa, y añade: "La razón sin la fe está destinada a perderse en la ilusión de la propia omnipotencia". La cuestión social se convierte en "cuestión antropológica". La investigación con embriones, la clonación, lamenta el pontífice, son promovidas por la cultura actual, que cree haber desvelado todo misterio.

Conclusión

El Papa subraya que el desarrollo tiene necesidad de cristianos con los brazos elevados hacia Dios en gesto de oración, de amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida al prójimo, de justicia y de paz. Esta encíclica sobre el desarrollo humano va dirigida no solo a la iglesia, si no, al mundo entero, a cada pueblo, a cada hombre de buena voluntad y de fé en Dios, sin Dios el hombre no sabe a donde ir ni tampoco logra entender quién es, ante los grandes problemas del desarrollo de los pueblos, que nos impulsan casi al desasosiego y al abatimiento, viene en nuestro auxilio la palabra de Jesucristo, que nos hace saber: «Sin mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5). Y nos anima: «Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final del mundo» (Mt 28,20). Ante el ingente trabajo que queda por hacer, la fe en la presencia de Dios nos sostiene, junto con los que se unen en su nombre y trabajan por la justicia. Todo esto es indispensable para transformar los corazones de piedra en corazones de carne, y hacer así la vida terrenal más «divina» y por tanto más digna del hombre. Todo esto es del hombre, porque el hombre es sujeto de su existencia; y a la vez es de Dios, porque Dios es el principio y el fin de todo lo que tiene valor y nos redime: el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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