Economista criollo propone flexibilidad laboral en el sector público para que los trabajadores emprendan y sobrevivan la crisis

"No me des, pero tampoco me quites"

SOCIALISMO PARA QUE LA GENTE DECIDA NUEVAS FORMAS DE INGRESOS

Los revolucionarios seguimos insistiendo que estamos en la fase de transición hacia el socialismo del siglo XXI, que comprende un proceso de acciones políticas, económicas, gubernamentales, legislativas y de relaciones internacionales que tienen como objetivo común alcanzar mejores niveles de vida para la sociedad venezolana. Bolívar lo dijo y Hugo Chávez repetía: llevar la mayor suma de felicidad posible a la población. Yo lo llamo en mi tesis doctoral sobre la gerencia social-política (2012): "la socialización de la sociedad."

Si ese es el camino, y todos los actores políticos y económicos comienzan a ejecutar acciones que conlleven a la socialización de las instituciones del Estado, de la economía y de las riquezas, entre otros, entonces creemos conveniente aplicar medidas correctivas que sean empáticas con la principal víctima de las sanciones unilaterales, bloqueo y guerra económica en Venezuela: los trabajadores, militares, pensionados y jubilados.

La lógica socialista dicta, que toda acción estratégica debe poner en el centro al humano. Y la principal forma que tiene el humano para sobrevivir en este mundo dominado por el capital (el dinero), es el uso de su fuerza de trabajo, valga decir, de su esfuerzo físico, mental e intelectual, como medio para obtener los ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas (en la escala de Maslow).

Si eso es así, entonces, la mejor acción socialista del siglo XXI de cualquier gobierno en el mundo es garantizar las condiciones idóneas para que los trabajadores generen los ingresos suficientes sea como sea, donde sea, a la hora o fecha que sea. Eso sería lo más sensato.

ELEMENTOS EMPÍRICOS DE LA PROPUESTA

Desde el 15 de marzo de 2022, fecha que entró en vigencia el Decreto 4.653, que establece el salario mínimo referencial en Bs. 130,00, el tipo de cambio se ha devaluado en 133,94%, que ese día se ubicó en 4,26 Bs./US$, para un sistema laboral de 160 horas de trabajo mensuales (40 semanales), es decir, 20 días hábiles. Ese mismo ingreso referencial aplicaba para los jubilados y pensionados de la Administración Pública.

En el cuadro Nº 1, se muestra la relación del Salario mínimo real – Horas trabajadas por la fuerza laboral activa empleada en Venezuela desde que entró en vigencia el salario mínimo actual.

Puede observarse, que en los últimos nueve meses el salario mínimo real del trabajador ha venido perdiendo su poder adquisitivo con respecto al dólar debido a las continúas devaluaciones que sufre la economía. Situación que ha afectado también los ingresos del Estado, conllevándolo a pagar solo 9 días de trabajos relativos con respecto a los 20 días que corresponde con base en la Ley Orgánica del Trabajo.

CUADRO Nº 1: VENEZUELA: RELACIÓN SALARIO MÍNIMO - DIAS TRABAJADOS

Desde esta perspectiva, lo más lógico y empático con la clase laboral es que se les exija que solo labore en la Administración Pública los 9 días que se les puede pagar y el resto de los días se les permita dedicarse a otras actividades económicas en el sector privado o a emprendimientos personales.

De esa forma, aprovecharían el tiempo disponible para generar los ingresos familiares extras que el Estado no les puede garantizar, y mejorar su calidad de vida. Sobre todo en la época decembrina que es cuando la familia venezolana demanda más dinero para sus "estrenos", regalos y compartir navideños. Incluso, pudieran ahorrarse el gasto en pasajes, alimentos y bebidas que deben pagar por el simple hecho de ir a trabajar.

Esas son las acciones políticas y sociales que la gente quiere escuchar de los sindicatos a nivel nacional.

INNOVAR PROCESOS LABORALES A FAVOR DE LA CLASE OBRERA

Como síntesis de la propuesta, dado las características de la economía venezolana de estos tiempos: devaluaciones continuas, inflación permanente, con sanciones y bloqueos imperiales, expectativas positivas de crecimiento económico, pero con la declaratoria que el Estado aún no tiene los ingresos suficientes para honrar mejores beneficios salariales, entonces, lo más sensato desde una perspectiva socialista, humanista o laborista, es cambiar el enfoque del pago salarial con base en las condiciones preestablecidos por el propio Gobierno.

En ese sentido, debe garantizársele a la clase obrera las condiciones para que dediquen el mayor tiempo de su vida a generar los ingresos suficientes para obtener una mejor calidad de vida. Eso es tener una mentalidad financiera, que es distinto a tener una mentalidad rentista-dependiente.

Si el Estado no puede aumentar el salario mínimo a los trabajadores de la Administración Pública, más allá de las subvenciones, ayudas o beneficios sociales que viene garantizando, desde una perspectiva gerencial socialista, lo más justo es que se implemente un sistema de horarios de trabajo más flexible para que la gente tenga la oportunidad de emprender y generar sus ingresos adicionales para sobrevivir a la crisis impuesta por las sanciones y bloqueos imperiales. Valga decir, que el trabajador labore solo los días que el Gobierno les puede pagar con base en el salario mínimo real preestablecido mediante el decreto presidencial.

¡RECUERDEN SIEMPRE!: Mejorar los derechos de los trabajadores, militares, pensionados y jubilados es la vía para construir un mejor país. ESA DEBE SER LA BANDERA DE LUCHA DE TODOS LOS PROFESIONALES Y TÉCNICOS DE LA PATRIA.



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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