Auditórium

Triste el pobre que oliendo a bosta, se cree el dueño de las vacas

«TRISTE EL POBRE QUE OLIENDO A BOSTA, SE CREE EL DUEÑO DE LAS VACAS».

Fin de la cita.

EVA PERÓN.

Menuda tarea le aguarda a nuestro gobierno bolivariano apenas salgamos de esta tragedia híper inflacionaria, e improductiva para encarar todo aquello que haga restaurar la economía de la Patria. Obviamente que se está intentando trabajar en la etapa posterior, de la recuperación del país, donde se necesitara crecer a buen ritmo, para superar este desastre económico, y social. Esta pandemia económica aparte de la del covid-19, que ha abatido a nuestra patria es atípica política, económica y socialmente.

Resulta redundante volver hablar sobre un tema que creo merece nuestra atención. El desmembramiento de PDVSA, y de todo el complejo refinador venezolano, la parálisis de las empresas básicas de Guayana, el abandono del Sistema Eléctrico Nacional, las ventas como chatarra de los activos de la nación etc.

Existen muchos politiqueros descerebrados opinando como si fueran infectologos de la producción, negando la existencia de la destrucción del sector industrial productivo nacional, etc. etc., repito, después de verlos, se acentuó mas mi expectativa respecto a los fenómenos sociales que hemos venido presenciado desde hace 8 años, desde la muerte de Hugo Chávez, hasta la actualidad.

Son una ínfima minoría, fogoneada desde varios sectores del país, con federatas incluida, posiblemente, casi diría que huele a azufre.

A pesar que pronto me convierta en el "Ave de mal agüero", no he perdido la capacidad de asombro.

Asocio esta "maniquea reactivación" a, algunas anteriormente anunciadas, que han fracasado rotundamente, y otras que han medio logrado reunir a cierta cantidad de vampiros que repiten como loros las consignas que los medios oficialistas les picotean todos los días, y a cada momento.

Pero hay algo peor, que no se hace público, pero se mantiene vigente, y que está en directa relación con el título de esta parte de la reflexión. La quiebra de las estaciones de servicios donde se expenden los combustibles, y el desastre con la nueva modalidad de venta de este material energético tan importante para la reactivación de la economía.

Todos los que lean estas breves líneas se habrán topado con estos nuevos "pobres esclavos explotados modernos" que defienden a rajatabla a los "nuevos ricos, dueños de hipermercados, bodegones, panaderías, farmacias, grandes tiendas, y concesionarias de vehículos nuevos, y usados", y utilizo este término para dramatizar la división porque siempre me viene a la mente la sentencia de una máxima popular: "Cuando el patrón, y el obrero votan al mismo verdugo el que pierde siempre es el obrero", y es precisamente ese trabajador que se cree el dueño de la vaca que debe cuidar para su patrón extranjero legitimador de capitales, y su explotador, el que define, en gran parte, la elección de su estado de pobreza, es decir que colabora en la institucionalización de la barbarie de la miseria venezolana.

Esta desgracia del siglo XXI, en la otrora rica nación petrolera llamada Venezuela, nos está dejando una lección que nunca deberán olvidar las nuevas generaciones que vienen atrás.

Dependemos de nosotros, y de nuestros jóvenes para evitar que esto vuelva a ocurrir en lo que resta del siglo XXI, en nuestra querida Venezuela.

Los pueblos que olvidan el pasado de sus desgracias, tendrán en el futuro un incierto porvenir.

Esta actualidad reciente, fresquita, tenebrosa, se gestó también con esos pobres a los que menciona la cita arriba mencionada de Eva Perón.

Conste que no hablo específicamente de los: "llamados alacranes opositores políticos, y económicos, enchufados en fedecamaras, árabes, chinos, y cuanta pecueca ha invadido a nuestro país", esos comen todos los días.

Me refiero a los pobres trabajadores venezolanos, a aquellos que pasan necesidades ciertas, y acuciantes en muchos casos, que sus salarios no les da para darle calidad de vida a sus hijos, comprarse una casa, o un vehículo nuevo, pagar una póliza de seguros, para tener un servicio de salud de calidad en las clínicas privadas, pero que como idiotas, se dejan llevar por los "cantos de sirena".

Ahora sí, ¡que tristeza da el pobre trabajador, y el limosnero de las bolsas de comida, que oliendo bosta de vaca se creen beneficiados por la revolución!

Lamentablemente el último resultado electoral regional, aunque fue contundente para la revolución, dejo que la pobreza les reuniera un mediano % de votos, cantidad nada despreciable, para rectificar, y hacer las cosas bien.

Veremos si esta crisis económica actual modifica voluntades hacia quienes verdaderamente, los tenemos en nuestro corazón, y no en el marketing como unos cuantos desquiciados, que nos utilizan, y luego nos relegan al olvido.

¡Muchos se quejan de los planes sociales, y no de los que se roban millones, y nos los restriegan en la cara en sus lujosas camionetas de alta gama con escoltas!

¡Reniegan del estado en sus tres niveles nacional, estadal, y municipal, y acuden en su ayuda cuando necesitan oxígeno para no asfixiarse!

No abren la boca ante la aparición de un perverso sistema de dadivas de control social, que los milicos del proceso llevan a cabo.

Muchos queremos ver la lista de los fugadores de divisas durante estos 22 años.

Hoy aparecen nuevos apellidos de abolengo, ligados a los de siempre, algunos de ellos acompañados por sus familiares.

Basta entrar a las redes sociales y, aunque sea por curiosidad vemos esos listados de infames que se robaron millones de dólares tan necesarios para nuestro país.

Pero mi intención mira también hacia otro lado. "Economistas como garganta de niño" del establishment, personajes que se creen a si mismos como "intelectuales" que hacen proyecciones desopilantes, ante las redes de YouTube, y dicen que los planes son para los ‘pobres, empresarios extranjeros invasores y criollos, de enormes fortunas’ que piden que les ayuden a pagar los sueldos de sus empleados resultando así capitalistas en las ganancias y socialistas en las perdidas en definitiva un universo polimorfo, donde "hay de todo como en botica de pueblo" para curar todo tipo de locuras, como decían nuestros abuelos.

Yo mismo he vivido un panorama caótico de vacilones, y burlas, desde lo racional, a lo que es necesario ponerle serenidad, y buen juicio, ¿cómo? con el hacer cotidiano, y seguir haciendo políticas de la buena, a pesar del desprecio.

Para eso tenemos nuestra gente, lectores, y todos con sus capacidades, en el corto plazo se caerán las mascaras, y veremos quien es quien.

Los días que vendrán traerán sin duda muchas sorpresas a este espectro que se levanta desde una camarilla reciente, y que nos hace comprender que está siendo mucho peor de lo que suponíamos.

Existen desde ya, maniobras para desviar las críticas, pero, ese nivel de detalle no se les escapará ante la magnitud de sus canalladas.

Están dejando pruebas "hasta en los techos": Ni una palabra en las redes, y medios cómplices.

¿Te quejas de los altos costos de la vida, y no de los que se roban millones?

A la ignorancia le cae bien la frase de Evita, aunque no seas pobre de peculio, lo eres, aunque te enojes que te lo digan, entendiendo de una buena vez que ¡No somos los dueños de las vacas del gobierno!

Después de esta catástrofe habrá que reparar daños, y encarar el futuro.

Por un lado muchos camaradas han caído enfermos bajo la ignominia del poder, y se han recuperado, otros han muerto desgraciadamente.

Nos estamos jugando la vida como único valor que no puede repararse una vez perdida, seguiremos haciéndolo, está en nuestra naturaleza revolucionaria, que muchos nos saben lo que es *revolución*,y está también en la de aquellos hombres, y mujeres de bien que consideran al ser humano como lo que es, el sujeto hacia quien va dirigida la política de forma individual, y social, no es una dadiva, que también siente, padece, se alegra, tiene ansias de vivir su vida con dignidad, no es un factor de la economía, es hacia quien debe dirigir su esfuerzo la economía, no es un sujeto merecedor de olvido, hacia él va dirigida la construcción política revolucionaria que permita elevarlo hacia las alturas de la dignidad.

Seguiré tropezando con la oposición de los alacranes, siempre lo hacen, me atacaran quienes no conciben que se, ha llegado al poder "por el voto de las masas empobrecidas que pueblan nuestro país", y se vuelva a redimir la Patria.

Son los venezolanos que sufren, es el pueblo trabajador, y también aquellos que no ostentan nuestra doctrina, ni nuestro sentimiento, pero que acompañan porque saben que hay un horizonte que buscar, y que para hacerlo pondremos todas las herramientas necesarias en pos de la "felicidad del pueblo, y la grandeza de la Patria"

Hago votos para que esta vez el nuevo Poder Judicial actúe como debe ser, esto es, administrando justicia conforme a derecho, y no dejándose intimidar por ningún poderoso, y mucho menos por la canalla que son cómplices de esta barbarie.



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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