¿Se atreven a pontificar en nombre de una supuesta ilegitimidad?

Con tantas plataformas, alternativas, etcétera que se han ido creando, (que casualidad, desde el 2014, 2015, 2016, comienzo de la aplicación de las sanciones) sinceramente creo que entraré en situación de mareo, pero ciertamente no socialista.

No acostumbro a leer al articulista Servando Marín pues respeto mi criterio de selección muy restringido, debido a que las ya numerosas primaveras vividas me aconsejan, siempre sabiamente, seleccionar muy cuidadosamente con quién trascurrir mi valioso tiempo. Y una de las razones de esta selección en negativo ha sido porque, en los títulos de varios de sus artículos, he percibido una defensa a ultranza de otro articulista en este portal, que desde mi personal punto de vista no merece tales consideraciones. Y como reza el dicho, dime con quién andas… El excelente y muy bien sustentado artículo del compañero Cécil Gerardo Pérez me lo reafirmó ampliamente www.aporrea.org/ddhh/a289402.html .

En este caso, hago una excepción pues como ya he mencionado estoy estudiando "La otra Política" en el diplomado dirigido por el gran maestro Enrique Dussel. Y la palabra ILEGITIMIDAD en el artículo www.aporrea.org/ideologia/a305894.html me alertó.

Por lo que entiendo, la calificación de ilegitimidad ¿se la quieren achacar al gobierno bolivariano? Y, según tal criterio, esa supuesta ilegitimidad los autoriza a organizar al pueblo para venderle esa idea y escoja nuevas opciones de otros, supuestos líderes, que los representarán mejor.

De esta manera muy seria y formal, como pareciera ser este compañero articulista, se invita a los revolucionarios a integrase en otras propuestas alternativas, otras plataformas, (palabra utilizada casualmente por el G4 para su presentación en México).

Todo esto con el propósito de crear y rescatar un nuevo proyecto político liberador. Y como empieza el artículo señalando la declaración del Partido Comunista, podríamos tener la licencia de imaginar que por ahí van los tiros.

Sin embargo, el análisis tranquilo y reflexivo se trasforma en asombro no ya temperado en los sentimientos, cuando en esa muy infeliz y poca sustentada declaración del PCV, se homogeniza, se meten dentro de un mismo saco, a los dos grupos que forman parte de la mesa de diálogo allá en México, asegurando que el gobierno bolivariano de Nicolás Maduro también forma parte de la burguesía nacional y que se está generando con esos acuerdos un pacto entre élites.

Apreciados lectores, me pregunto: si este gobierno de Nicolás Maduro es, como ahí aseguran, burgués, y, por lo tanto, enemigo del pueblo, ¿ellos, miembros del PCV, eran aliados? Como puntualiza mi amigo secreto Diogenes, algo muy elemental, el imperio no bloquea a gobiernos que constituyan simples instrumentos del capital.

¿Cómo llegar al absurdo de comparar el pacto de punto fijo con ahora, los acuerdos en México? ¿Y cómo asegurar en forma tan despampanante, inverosímil, delirante, que el gobierno bolivariano es enemigo del pueblo?

Hugo Chávez vino del pueblo, así como el presidente Nicolás Maduro y eso le otorga gran legitimidad como líder del proceso bolivariano, que además ha sido ratificado en 2018 por unas elecciones libres y justas. Y poco tiempo antes, por el apoyo a una Asamblea Nacional Constituyente, que, les guste o no, lo quieran reconocer o no, frenó en seco una situación deplorable de terrorismo de calle que todos los venezolanos estábamos sufriendo ¿O también esgrimirán iguales argumentos a los de la oposición apátrida?

Con tristeza constato, en la actitud de estos variopintos personajes, que imagino todos disidentes del chavismo, pero también incluso antichavistas originarios, que les resulta fácil esgrimir sus razones, tratando de seducir al pueblo, al aprovechar el momento de debilidad en el país, atacado sin misericordia por el bloqueo criminal, que todos reconocen, incluso factores nacionales de la oposición democrática.

Sorprende que no se vislumbra en sus declaraciones, en esos sesudos análisis que deben realizar en la intimidad del partido, u otros en sus espacios, que no tomen en cuenta que el presidente Maduro, durante los ocho años de sus dos gobiernos, no tuvo jamás, nunca, la oportunidad de dirigir al país en tiempos de paz, permanentemente acosado por los de afuera, el imperio, y además por los de adentro, los que llamamos escuálidos, que se las arreglaron, cobardes y muy indignos como siempre fueron, para llorarle al imperio. Para estos, las sanciones y el bloqueo son su carta vencedora. ¿Será que, entonces, también ustedes la estarán capitalizando? ¿Tienen el valor de usar como arma política la grave agresión contra el país todo? Muy conveniente para sus intereses de ilegitimar al presidente Nicolás Maduro.

Ustedes compatriotas, porque creo que también aman esta Patria, no han logrado ubicarse por encima de las situaciones, y hacer un frente común para defender, en las peores condiciones en que ha tocado hasta ahora, este proceso revolucionario que inició Chávez, buscando nuestra segunda independencia, la soberanía y libertad de la cual nos sentimos tan orgullosos.

Buscando ese nuevo proyecto "liberador" y, ahora sí que sería legítimo, ¿quién de ustedes, ¿quién de tantos representantes de las varias plataformas, de partidos, de movimientos críticos, que incluyo simplemente en los "etcéteras", querrá ser ungido como el nuevo Mesías, para desplazar a Nicolás Maduro?

¿Quién de ustedes cumplirá con una condición de ungible designado por el pueblo, para ser portador de tamaña responsabilidad?

Porque el pueblo sigue, sin lugar a dudas, chavista, de frente, de lado y de atrás. Cierto, con miles de privaciones, con grandes dificultades, con una enorme desigualdad entre los pocos que logran manejar divisas y comprar en los bodegones y los muchos que dependen apenas de los alimentos subsidiados por el gobierno bolivariano.

Este pueblo chavista sabe muy bien, que mientras, por ejemplo, en Colombia, se derriban las casas de los pobres en el campo, induciendo al desplazamiento, este gobierno se las ingenia milagrosamente para seguir entregando viviendas, de las que llevamos construidas más de tres millones quinientos mil, y este año, se han entregado, hasta ahora, ciento cincuenta mil.

Eso lo sabe bien el pueblo, sabe quién los beneficia, conoce incluso las limitaciones y malas mañas de la misma gente que sustrae los artículos de la caja CLAP, no son tontos. Y por eso acusan, exigen castigo, claman por que se les respete. Pues Chávez, les enseñó muy bien a entender sus derechos, a pensar, a observar quienes en verdad son los que actúan a favor de ellos.

Estimados compañeros de las varias plataformas y etcéteras, el pueblo es en su gran mayoría chavista y se mantiene leal a la voluntad de dejarnos a Maduro, nuestro presidente obrero, al frente de la revolución bolivariana.

Es evidente que el gobierno bolivariano no ha hecho sino emprender políticas para frenar las terribles consecuencias que vienen ocurriendo desde hace años in crescendo, sobre todo a partir del 2014, producto del feroz bloqueo.

Apreciados lectores que me siguen ¿no es justamente este esfuerzo extraordinario, estas acciones que se están emprendiendo, las que tratan de aliviar el sufrimiento de la población vulnerable, lo que le confiere al presidente Maduro una contundente legitimidad?

¿Será verdad que esto que llaman a cambiar de modelo, resultarían mucho más capaces de dar una respuesta para solucionar el bloqueo, enfrentando esas políticas externas que atentan, sin lugar a dudas, contra la vida de las personas? ¿Será que las críticas que, con todo derecho esgrimen, puedan dirigirse, no sobre púlpitos de iglesia, pontificando para ganar fieles creyentes? ¿Podrán dirigirlas de alguna otra manera, ayudando en función del bien de nuestro país?

Por cierto, el verbo pontificar es una expresión muy acertada de Diogenes, quien, con su gran perspicacia, producto de un gran conocimiento y una brillante inteligencia, además de su extraordinaria sensibilidad, me ayuda a entender todo esto que está ocurriendo.

Se les pide, les ruego más bien, recapaciten, critiquen todo lo que haya que criticar, por eso son intelectuales y, entre ustedes, de cierta manera políticos comprometidos, pero intenten al menos hacerlo de forma siempre constructiva y, fundamentalmente, sin perder jamás de vista el verdadero peligro que existe al regresar a los tiempos de la cuarta república.

Luego de esta experiencia, seguramente el contexto sería mucho peor, mayormente sometidos a las ansias ávidas de Estados Unidos, y a regresar (¿por cuánto tiempo?) siendo tratados como su patio trasero donde nosotros, y el pueblo todo venezolano, seremos los nuevos colonizados, doscientos años después.

 



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Flavia Riggione

Profesora e investigadora (J) Titular de la UCV.

 flaviariggione@hotmail.com

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