Contra el relajo

En el trabajo nos quitamos las mascarillas para tomar café juntos y si alguien requiere ser atendido, obviamos la distancia social. En el autobús, abundan los que hay que recordarle que usen el tapaboca en todo momento. En la familia todo cumpleaños hay que celebrarlo, "aunque sea con una tortica", y si los recursos son abundantes, pues hacemos "la fiesta". Los viejos amigos se encuentran y rememoran los otros tiempos, sin que medie precaución alguna, como si los recuerdos fueran un antídoto de algo. Nada de lo dicho, les debe resultar extraño o atípico.

Como que le perdimos el miedo a la pandemia, como que le perdimos el respeto al virus, así que nos relajamos. Las muertes por causa de la pandemia, en datos oficiales son pocas, y asumiendo como cierto un subregistro, igual siguen siendo bajas. Los contagios, son bajos, en relación a la población. De tal manera que se tiene un referente lejano de los efectos nefastos de esta pandemia, pues son pocas familias las que han tenido que llorar la muerte de un ser querido, o han experimentado la angustia de velar un paciente, que pasa días con su existencia comprometida, y menos afrontar el padecimiento de las secuelas, luego de haberse contagiado.

El gobierno bolivariano ha actuado acertadamente, aunque de manera ortodoxa y gracias a ello exhibe resultados positivos, que han sido reconocidos por diversas autoridades en la materia. Además son referencia para los gobiernos irresponsables y de derecha que en la región, han dejado a su población abandonada a su suerte. Reiterado es el llamado institucional al cuidado, y ahora está en marcha la vacunación, con terreno ganado, gracias a la experiencia nacional en este campo; pero no es cosa fácil procurar las vacunas en una situación de bloqueo. A la fecha el peligro aumenta, ya que existen cepas más agresivas del virus y ya está aquí la incubada en nuestro hermano pueblo brasileño.

Escribo esta nota contra el relajo de las medidas de prevención del Covid-19. El cuidado de la vida es nuestra responsabilidad y debemos asumirlo, además de ayudar a que otras personas lo entiendan. En la medida que nos cuidemos todos y todas, tendremos un país libre de Covid-19, con condiciones para ocuparnos de los otros problemas claves para nuestra existencia.

 



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Jesús Alberto Rondón

Sociólogo. Se desempeña como Facilitador en el Inpsasel, ha sido electo Delegado de Prevención (2011-2013 y 2013-2015) y es Vice-Presidente del Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los Trabajadores y Trabajadoras del Inpsasel (2.011).

 jesusalbertorondon@gmail.com      @JesusRondonVen

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