Auditórium

Venezuela, con su tragedia en marcha

"Un verdadero líder usa cualquier problema, no importa qué tan serio o sensible sea, para asegurar que al final emerjamos más fuertes y más unidos que antes". Fin de la cita. Nelson Mandela.

El colapso de pdvsa , y el desplome de la economía, y no el virus chino anticiparon casi todos los problemas que hoy aquejan a Venezuela, estas son las consecuencias del error rudimentario sobre el origen moral y dudoso de la riqueza súbita de la dirigencia política, gobiernera y opositora, y de la pobreza atroz del pueblo mayoritario, son decisivas en la muerte del país, y de la sociedad imbuidas en él, porque prefirieron el camino de ser ricos, y el de dejar pobres a su población en los momentos en que una pandemia, no se detiene en su carrera o amenaza de destrucción masiva.

Durante el siglo XX Venezuela alcanzó altos niveles de prosperidad. Pero en lo que va del siglo XXI gracias a un totalitarismo comunista insensato y violento, el país se hunde en la miseria y el despotismo. En contraste, en los últimos tres años se lograron destruir toda la prosperidad alcanzada en la tan criticada democracia cuartorepulicana, cuando existía una economía abierta y competitiva.

Hoy Venezuela, sigue aferrada al "error cubano", profundizando su decadencia económica y destruyendo la democracia.

Sin embargo, seguimos una trayectoria declinante, cuando hemos llegado a un punto de inflexión conocido como "Fatiga" término usado en una materia llamada resistencia de materiales, el cual describe el proceso que lleva al quiebre del acero: donde una presión cíclica y progresiva, provoca un daño estructural focalizado, abriendo fisuras microscópicas en dicho metal. El colapso es producido por un golpe que en condiciones normales sería inofensivo, pero que, debido a la fatiga, acelera las fisuras.

Con la economía venezolana pasó algo similar, de 1999 a 2010, su posición en el ranking mundial del PBI per cápita cayó de 50 a 62 entre 172 países, según los expertos en la materia. O sea que con relación al resto del mundo hasta ese año el país había evolucionado y se encontraba en una situación de progreso. Sin embargo, a partir de entonces la tragedia de Venezuela se aceleró notablemente: diez años más tarde, en 2020, ha caído al puesto 05 de los países más pobres. Y todo indica que la tragedia sigue su marcha indetenible en el segundo semestre de este año. Y eso que Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del planeta, y donde unos cinco millones de venezolanos han emigrado.

Las poblaciones se vuelven más complejas a medida que van resolviendo exitosamente los problemas que enfrentan. La civilización no es más que el aumento de la complejidad sociopolítica de los grupos humanos. Como lo establecen muy claramente las leyes de la termodinámica, el mantener en orden cualquier sistema complejo requiere un flujo constante de energía. El problema es que con los pueblos la complejidad refleja unos rendimientos marginales decrecientes. Si una población no se supera e innova, a partir de cierto punto los costos de la progresividad aumentan más rápido que sus beneficios. Es ahí donde empieza la fase de la decadencia. En un momento dado, alcanza su punto de quiebre y colapsa. Según muchos teóricos el Imperio Romano y el Ancien Régimen no se vinieron a pique por las guerras, sino por su creciente debilidad económica.

La tragedia venezolana como la pérdida abrupta y significativa de su calidad de vida, y de su situación sociopolítica. Es decir, una crisis brutal. Sin embargo, es imposible predecir el momento exacto y la intensidad de las reacciones que está generando esta tragedia. El colapso casi siempre resulta: cuando se agudiza la contracción estructural de la actividad económica acompañada de la destrucción de sus riquezas, el debilitamiento del poder nacional, y la creciente fragmentación económica, política, y geográfica acompañada del descontrol, y fascismo militarista, la emigración de la especialización profesional acompañada por la pérdida de las meritocracias, y de la estratificación social, esto aumenta la tensión y la violencia. Así comenzó el desplome de la Unión Soviética.

La complejidad del deterioro socioeconómico venezolano viene aumentando desde hace cinco años sin generar beneficios económicos. Este ha sido el origen de las recurrentes crisis económicas. Escasez de gasolina, agua, electricidad, comunicaciones, deterioro de la infraestructura pública, crisis hospitalaria, hiperinflación etc. La presión cíclica y progresiva de esta crisis nos ha acercado peligrosamente a un punto de ruptura. Incluso mucho antes del coronavirus, el Gobierno avanza en una dirección que agrava la situación. Las decisiones represivas de cuarentena y confinamiento que ha tomado para controlarlo equivalen a pisar el acelerador, como si quisiera caer en un precipicio.

Dicen que el peor de los siete pecados capitales de la revolución bolivariana, y el origen de los otros seis es la soberbia, que a su vez es hija del fascismo. El fascista se cree superior y que por lo tanto no se le aplican las mismas reglas que al resto de los venezolanos. Este es el pecado original de los totalitarios estalinistas, que han llevado al paroxismo: creer que no estamos sujetos a ninguna de las leyes económicas y naturales que rigen al resto de la humanidad.

Sin un cambio de rumbo en esta tragedia, terminaremos en la miseria y el despotismo. ¿Es posible otra Cubazuela? Las diferencias entre ambos naciones son tan obvias que quizás la comparación parezca inapropiada. Hay una moraleja que dice: "todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz es infeliz a su manera". Lo mismo se aplica a las naciones. El fascismo militar venezolano requerirá que nuestro colapso, si es que ocurre, sea excepcionalmente dramático y espectacular, y acompañado de una fuerte dosis de victimismo. El futuro obviamente no está escrito. Todo dependerá de cómo reaccionen las dirigencias políticas disidentes y opositoras, y los venezolanos que quieren seguir viviendo en democracia.



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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