Contribución para la crítica del monetarismo actual

El Enfoque Marxista del Capital Ficticio y su impacto en la Crisis Organica del Capital (V)

El Enfoque Marxista del Capital Ficticio y  su impacto en la Crisis Orgánica del Capital

         Contribución para la crítica del monetarismo actual

31 de Julio de 2018

PARTE VI

 

PRESENTACION

En la entrega que correspondió a la  PARTE IV de este ensayo, realizamos un pequeño esbozo sobre el capital financiero especulativo y su comportamiento relacionado con la caída tendencial de la tasa de ganancia, enmarcada en la crítica marxista de la economía política.

Partiendo de tales premisas, en esta Parte VI vamos a profundizar el análisis en los siguientes ámbitos:

1.La ruptura de Marx con la epistemología burguesa y su implicaciones en la crítica de la lógica del capital

2.El capital ficticio y su papel en la actual etapa del imperialismo y su crisis orgánica.

3.La renta petrolera, capital parasitario y  lumpenburguesia

4.La crítica del monetarismo y el control del sistema bancario

1.La ruptura de Marx con la epistemología burguesa y su implicaciones en la crítica de la lógica del capital

Uno de los aspectos claves de la crítica marxista tiene que ver con el eje temático del “fetichismo de la mercancía”, con la cosificación de las relaciones sociales, con la sustantivación o autonomización del capital que se separa de su génesis, de su raíz histórica.

En tal sentido, Marx señala que uno de los principales rasgos del proceso de mistificación del capital se encuentra en el hecho de que el trabajo vivo (la fuerza de trabajo) aparece como capital:

 "El capital está realizado ahora no sólo como valor que se reproduce a si mismo y por tanto se auto perpetua, sino como valor que pone valor. A través de la absorción en sí mismo del tiempo de trabajo vivo, por un lado, y del movimiento de la circulación que le es propio (en el cual el movimiento del intercambio resulta puesto como el suyo propio, como proceso inmediato del trabajo objetivado) se comporta consigo mismo como lo que pone nuevo valor. El capital se comporta ante la plusvalía como si fuera él su fundamento, como si lo hubiera creado,(...)"( ²)[...] el proceso de producción inmediato toma la forma del poder productivo del capital, que ya no puede reconocerse como el poder productivo del trabajo

 Para Marx este proceso donde el capital aparece como el "valor que pone valor" está signado por una Inversión: el predicado aparece como sujeto, es decir, el capital siendo un producto de la plusvalía, (resultado del proceso de valorización donde el obrero restituye el valor del salario y produce trabajo excedente) aparece como el factor generador del proceso.

 De allí que Marx también señale en EL CAPITAL lo siguiente:

"(...) De este modo la extorsión de trabajo sobrante pierde su carácter específico; su relación especifica con la plusvalía se oscurece, y a facilitar este resultado contribuye, como se puso de manifiesto en el Libro I, IV, el hecho de que el valor de la fuerza de trabajo se exponga bajo la forma de salario. La relación del capital se mistifica al presentar a todas sus partes por igual como valor remanente (ganancia). El modo como la plusvalía se convierte en la forma de ganancia mediante la transición a través _ de la cuota de ganancia, no es sino la prolongación de la inversión sujeto y objeto operada ya durante el proceso de producción. De allí veíamos como todas las fuerzas productivas del trabajo se presentaban como fuerzas productivas del capital (...) Y esta relación invertida hace surgir necesariamente, ya en el plano de las simples relaciones de producción: una idea invertida congruente, una conciencia transpuesta, que los cambios y modificaciones del verdadero proceso de circulación se encargan de desarrollar",

En estas líneas Marx señala en primer lugar, como la extorsión del trabajo queda oscurecida en la relación salarial. La especificidad de la explotación desaparece y se encubre la relación capitalista a través de la inversión sujeto-objeto. Esta relación invertida en el proceso de circulación, hace surgir también una idea y una conciencia invertida, es decir, para el "sentido común" que aparece en la superficie es que toda ganancia es un valor remanente que surge en el intercambio, ficción ésta que el proceso de circulación se encarga de desarrollar.

Abundando en esta última cuestión, Marx dice:

"(...)Pero como la concurrencia, y por tanto, en la conciencia de sus agentes, todo se presenta invertido, también aparece invertida esta ley, es decir, esta conexión íntima y necesaria entre dos cosas que aparentemente se contradicen(...) Todo esto responde a un desconocimiento de lo que es la cuota general de ganancia y a la idea burda de que los precios se determinan en realidad por el recargo de una cuota más o menos arbitraria de ganancia sobre el valor de las mercancías. Pero estas ideas, a pesar de lo burdas que son, brotan necesariamente de la inversión que las leyes inmanentes de la producción capitalistas sufren dentro del mundo de la concurrencia. "

Las ideas burdas que surgen en el mercado, en la compra-venta de mercancías, hacen ver que la ganancia es un recargo que se le hace al valor de los bienes, de tal forma que no hay "rastros" de su verdadero origen.

En otro texto, TEORIA DE LA PLUSVALIA, Marx establece un enlace entre el enfoque de la economía vulgar y el proceso de mistificación del capital:

"Tal como los economistas vulgares lo conciben, es pues, el interés y no la ganancia el que brota como una plasmación de valor del capital de por si, de la mera propiedad del capital, como una renta especifica derivada de éste. Desaparece todo resto de intermediarios: es pues, el fetichismo completo (..)" "Desde el punto de vista de la economía vulgar, que pretende hacer pasar el capital como la fuente sustantiva del valor, esta es una fórmula perfecta, una fórmula en que las fuentes de la ganancia pierden toda fisonomía y en la que el resultado del proceso capitalista reviste una existencia independiente, desligado del proceso mismo (…)"

Ahora en otro nivel que ya no son los precios o la ganancia, sino que es el interés, aparece de nuevo el proceso de inversión: el interés brota del capital no se sabe por qué arte de magia, como una renta derivada de si mismo, desapareciendo toda mediación con la esfera de la producción, se trata de un fetichismo completo que le viene al pelo a los agentes ideológicos de la burguesía: el capital es la fuente sustantiva del valor, no hay por tanto explotación ni extorsión del trabajo, sino que lo que existida seda un régimen de libertad, justicia e igualdad. La ganancia se convierte en un premio a la libre iniciativa y al riesgo, una especie de remuneración al ahorro y al esfuerzo personal del capitalista.

Para Marx todo del proceso que examinamos anteriormente está cruzado por un velo apariencial, siendo en tal sentido una realidad que no es evidente a simple vista, no es transparente a la percepción sensorial.

Así encontramos el enmascaramiento de un conjunto de relaciones: entre la extorsión del trabajo y el salario, entre la plusvalía y la ganancia, entre la ganancia y el interés.

Tales encubrimientos nublan el tejido social e histórico de las relaciones de producción capitalista. Este proceso de "mistificación" del capital tiene que ver con la supeditación del análisis a la esfera de la circulación, de la distribución y el intercambio. En esta superficie de la realidad económica no se puede encontrar más que "apariencias", conduciendo a los capitalistas y sus agentes ideológicos al más burdo empirismo:

 "(…)esta confusión de los teóricos revela mejor que nada como el capitalista práctico prisionero de la lucha de la competencia e imposibilitado para ahondar en modo alguno debajo de la superficie de sus fenómenos, tiene que sentirse incapaz para captar a través de las apariencias la verdadera esencia interior y la estructura interna de este proceso"

 Ahora bien, en este caso no tan sólo se trata de un obstáculo que confrontan los burgueses en el proceso de conocimiento, sino que tal error, omisión o escamoteo epistemológico, es funcional al interés de justificar la dominación, de legitimar el lucro y la ganancia fundada en la explotación del trabajo. De tal forma que el hecho de que no se trascienda la apariencia, el nivel del dato empírico, la sacralización de la apariencia inmediata, no es un problema de "neutralidad axiológica", de objetividad científica. Los intereses de clase ocultan todo nexo o articulación del proceso de producción, y en tal sentido existe un esfuerzo por:

- "que a nivel de la fábrica, el proceso de trabajo sea concebido como un proceso "natural" o como un hecho tecnológico, sin considerar su articulación con el "proceso de valorización".

 - que el salario siga mistificando la relación entre el trabajo necesario y el trabajo excedente. - que la mercancía haga aparecer invertida la relación social, desapareciendo la distinción entre trabajo abstracto y trabajo concreto.

 - que el dinero y el interés aparezcan automatizados, como dinero que crea dinero, y no como metamorfosis del trabajo cristalizado, riqueza abstracta que es generada por el trabajo"

Tal esfuerzo de encubrimiento y de apología por parte de los agentes Ideológicos burgueses es lo que justifica que nos veamos Inexcusablemente comprometidos a Investigar y debatir con seriedad, develando tales relaciones aparenciales, pues de lo contrario estaríamos bajo la supeditación de tales mistificaciones y por ende ayudando en la preservación del dominio del capital, facilitándole su legitimación ético-política.

La importancia de estas últimas líneas son claves en la actual confrontación ideológica en el seno de la revolución bolivariana, cuando se vienen haciendo preponderantes los  enfoques y planteos que no superan la relación apariencial, circunscritos en la esfera de la distribución y circulación de las mercancías, fundamentalmente el monetarismo, víctima del fetiche capital-dinero.

En esa dirección, adquiere relevancia reseñar lo contemplado en las  BASES PROGRAMÁTICAS DEL PARTIDO  SOCIALISTA UNIDO DE VENEZUELA (PSUV) (Aprobadas por el I Congreso Extraordinario del PSUV, reunido en Plenaria, en Caracas, a los veinticuatro (24) días del mes de Abril de 2010) donde se reivindica la vigencia del marxismo como critica de la metafísica de la economía y toda la racionalidad que la acompaña, específicamente la preponderancia de la esfera de la circulación y del mercado:

“Una premisa fundamental para el desarrollo de un nuevo modelo productivo es la ruptura con el conocimiento y la racionalidad burguesa y su metafísica de la economía …la preponderancia de la esfera de la circulación [el mercado] frente a la producción…”

Profundizando en esa perspectiva de las BASES PROGRAMATICA DEL PSUV, se prioriza el proceso productivo y la centralidad de la explotación del trabajo, colocando tales aspectos como piso o determinación de los fenómenos comerciales y financieros:

“Se requiere tomar el instrumental teórico de la crítica de la economía política formulado por Marx y enriquecido por autores marxistas para fundamentar una crítica de la economía política de la transición… En particular es necesario rescatar la ley del valor que propone un esquema de análisis del capitalismo basado en la jerarquización del proceso productivo y en la centralidad de la explotación y que analiza los fenómenos comerciales y financieros refiriéndolos a su determinación productiva.”

Aquí hay una clara denuncia del error en la no comprensión de la lógica del capital cuando su estudio se circunscribe al análisis de la esfera de la circulación, de la distribución y el intercambio, tal como lo realiza comúnmente  la macro-economía : políticas cambiarias, fiscales y monetarias

La adopción de este enfoque marxista, tiene como uno de sus pivotes previos  el pronunciamiento del Cmdt. Chávez, referido a su identidad con esta teoría revolucionaria, tal como lo hizo en el acto de clausura de la VIII Cumbre del ALBA el 14 de diciembre de 2009 (https://www.youtube.com/watch?v=fqV1BpDxy6c):

"Soy socialista, bolivariano, cristiano y también marxista, y también marxista, aun cuando no tengo formación marxista, pero en la medida que leo a Carlos Marx, más me identifico con su pensamiento. Tenía razón Carlos Marx, y tiene razón Carlos Marx".

Con la transparencia que lo caracterizó, el Cmdt. Chávez reconoce su progresivo estudio de la teoría de Marx, otorgándole su vigencia, no solo en el sentido de que tenía razón en su formulación contra la lógica del capital, sino también dándole razón actual.

En ambos casos, tanto en las BASES PROGRAMATICAS DEL PSUV como en el pronunciamiento del Cmdt. Chávez, existe un claro mandato en la reivindicación del marxismo, en lo que se refiere a los aportes iniciales de Marx como al desarrollo de su teoría contemporáneamente, tal como lo vamos a examinar ahora cuando abordemos el análisis del  capital ficticio y su papel en la actual etapa del imperialismo y su crisis orgánica.



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Carlos Lanz Rodríguez


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