Ladrones de oro, gobierno débil y estúpidez ciudadana

"…los principios de humanidad mal entendida, no autorizan a ningún gobierno para hacer libres por la fuerza a los pueblos estúpidos que desconocen el valor de sus derechos…"

Simón Bolívar, Manifiesto de Cartagena

Como en el cuento de "Las Mil y una Noches", Alí Babá descubre cómo los 40 ladrones que van depositando los saqueos del oro, alhajas y piedras preciosas dentro de las muchas ánforas que están al fondo de la cueva, que se abre mediante la invocación de "Ábrete Sésamo", actúan mediante el secreto, y el anonimato de su escondrijo, aquí hay un pueblo que sabe la verdad de nuestro infortunio, y sin embargo, ha callado, se ha dejado imponer la situación de lumpen, y la estupidez, que le ha hecho olvidar su condición ciudadana, otorgada por la constitución bolivariana, confinándose en la inacción, y en la renuncia al obligado ejercicio de la soberanía popular, artículo 5 de la CRBV, para confiscar las patentes, permisos, licencias, o cualquier otro parapeto legal o ilegal, a todos los empresarios, comerciantes, bachaqueros, tenderos, contrabandistas, que roban impunemente a toda la población, estupidazada que culpa al gobierno, y no a los ladrones que le acaban de desocupar la cartera, mediante la especulación sin límites.

El gobierno bolivariano, infiltrado hasta los tuétanos por contrarrevolucionarios oportunistas de toda laya, que aprovechándose de su condición de funcionarios, hacen negocios con las incontables formas de corrupción, ha demostrado una debilidad, solo comparable con aquella que signó a la Junta Suprema que dirigía la Primera República, al respecto un vocero autorizado del gobierno reconocía recientemente, que se habían robado más de 4 millones de cajas del CLAP. ¿Cuántas complicidades se tienen que conjugar para ese robo?

En medio de la salvaje coñiza que está recibiendo el pueblo trabajador y la clase obrera venezolana, el imperialismo, además, nos ha regalado la estupidez. Las propias víctimas de la Liberación de Precios, piden en la calle la salida del presidente constitucional Nicolás Maduro, pero no piden la cárcel para los empresarios y comerciantes utilizados para robarle sus prestaciones, el sueldo, la cesta ticket, la vida, los sueños, la esperanza, pero sobre todo, han ayudado a robarle las posibilidades de construir la historia socialista.

¿Cómo salir de este inmenso hoyo negro? No hay otra manera de salir que con el protagonismo del Pueblo trabajador y la clase obrera. Debe comenzarse con un gran debate nacional donde se revelen nítidamente los detalles de esta gigantesca manipulación ideológica y especulativa, que nos ha metido de golpe y porrazo en la pobreza y la miseria. Alí Babá muy estupidizado, como está hoy el pueblo, no se atrevía a denunciar a los ladrones que seguían muy orondos abriendo su cueva mediante la invocación "Ábrete Sésamo", y sólo confesó el secreto a su esposa Zobeida Los comerciantes ladrones y empresarios con sus cómplices, sean quienes sean, llámense como se llamen, deben ir presos. La clase nuestra, la obrera, debe sembrar, fabricar, distribuir, y comercializar los productos de sus propias empresas. Definitivamente, el protagonismo popular, bien entendido, debe ir adelante, con todo el poder.

 



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Eduardo Mármol


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