Hace falta Chávez, definitivamente. El líder, la planificación socialista y la masacre de Barlovento

Un ministro de planificación que no prevé no planifica. Es el caso de políticas que no previeron la llamada "guerra económica" y sus consecuencias. A ese Ministro hay que sacarlo por malo, o el equipo de gobierno tiene que asumir toda la responsabilidad y rectificar. Un oficial comandante que no comanda hay que relevarlo. Es el caso de la masacre de los 11 torturados y asesinados en Barlovento por los lados del Café Capaya. Eso merece una revisión seria, no pueden haber falsos positivos en revolución. De eso se trata el cambio de Gabinete y el cambio de rumbo. …Si un grupo de oficiales y soldados andan haciendo las cosas "de su cuenta" es un mal presagio, algo está podrido.

Siempre pensamos en casos como estos ¿Chávez hubiera permitido esto que está pasando? ¿Lo hubieran tomado así de desprevenido?

La previsión forma parte del socialismo, la planificación no deja nada al azar. Un liderazgo regio lleva detrás una idea clara de lo que busca. Si es socialista toma el control de todo, supervisa lo medular para organizar y hacer funcionar a la sociedad disgregada por los efectos del capitalismo, preguntando sobre cada asunto; no delega lo importante a cualquiera tecnócrata sino a personas idóneas, a verdaderos políticos y de suma confianza. Hoy tenemos un Ministro de Planificación que dejó pasar el acaparamiento de los productos de consumo básicos, la manipulación del precio del dólar, el secuestro del papel moneda ¿Qué les pasó con éste señor? ¿Dónde está el líder? ¿Dónde está el conductor de la revolución? ¿Dónde se perdió el camino y por qué?

Pero el argumento más usado por el gobierno, que parece no cometer errores, es el de la "guerra económica". Hay una conspiración. Pero aun así, en el caso de la llamada guerra económica, no se puede luchar (hacer la guerra) contra un fantasma. No es posible una guerra que no tenga enemigos claros. Un gobierno socialismo que solo pelee contra las "mafias de Cúcuta y Maicao", se rebaja a la calidad de simple cuerpo técnico policial. Un socialismo que no luche contra la explotación capitalista y el capitalismo no es un socialismo. Que no tenga como enemigos al capitalismo y a los capitalistas no es un socialismo verdadero. Es socialismo de nombre y nada más.

Pero al contrario, un capitalista que no luche (como creo que lo está haciendo hoy día) con todas sus armas para librarse de los controles socialistas y de cualquier otra clase no existe como capitalista, no produce plusvalía (en el caso de que produzca algo), o simplemente no especula y roba, como es el día a día de los capitalistas parásitos de este país.

Parece que en esta "guerra económica" estos capitalistas parásitos no son los verdaderos enemigos del gobierno, a veces hacen de "aliados" que luchan contra las "mafias", siendo ellos mismos la cabeza principal ellas.

El gobierno tiene de aliados a grupos importantes del capitalismo: al grupo Cisneros en el Arco Minero y en la Faja; tiene en el Consejo de Economía Productiva al grupo Polar, a Nestlé de aliado (Nestlé se trató en Colombia con los paramilitares en contra de los trabajadores, por qué no lo va hacer aquí) y a representantes de todos los sectores donde falla el abastecimiento de productos necesarios para la vida, desde medicinas hasta artículos de aseo personal. Quizá este sea el límite para las políticas de planificación –de la sociedad y la economía- en el país: tocar la gran propiedad privada. Hasta ahí llegan los efectos del gobierno y el ente destinado a planificar y prever, a saber, su competencia termina cuando se tienen que tocar los intereses capitalistas, de los ricos. Se trata de seguir respetando, como un fatalismo aciago, a la eterna hegemonía de los que más tienen.

El capitalismo es un sistema, nada en él funciona desconectado, aislado. No hay pequeñas mafias sin grandes mafias. Y las grandes mafias son las corporaciones, los monopolios, los malandros de la economía mundial. Sin socialismo, por supuesto que no hay "errores" en el manejo de la economía. Y este gobierno no los comete nunca, lo que resulta sospechoso. Sin socialismo no hay "errores" porque sin él, sin su presencia, la economía capitalista está perfectamente saludable, está en su ambiente natural, nada se controla ni se planifica, pensando en la sociedad; fuera de sus propias ganancias, nada se planifica; su meta es la máxima ganancia posible al menor esfuerzo… Y la sociedad ¡qué se joda!

Insistimos en que para el gobierno, una guerra económica sin un enemigo claro, tangible, es una guerra perdida, o no librada; es como pelear contra un monstruo tirando sablazos a ciegas haciéndose uno el pendejo para no darle.

Pareciera que el gobierno trabajara para el enemigo: lucha contra las "mafias de Cúcuta" y "Maicao" para seguir financiando el robo y la conspiración de los capitalistas, "en sana paz".

El caso de la masacre de Barlovento. Es inadmisible que pase una barbaridad como ésta sin un responsable en el alto mando del ejército ¿Quién entrenó a estos soldados y oficiales para la tortura y la desaparición? ¿Mediante cuáles doctrinas de seguridad nacional? ¿Cuál fue la "filosofía" que se impuso en la práctica del caso?; luego ¿Quién dio la orden y dónde se rompió la cadena de mando? ¿A dónde fue a parar el líder?

Podemos decir que ni siquiera en el ejército hay un liderazgo capaz de imponer una doctrina de seguridad, acorde a principios de derechos humanos elementales, al respeto a la vida y la integridad fisca, como doctrina.

No es posible que la población de Barlovento reciba el mismo trato de la delincuencia como del ejército, porque se trató de "un caso aislado" dentro de la institución. En el ejército socialista chavista y antiimperialista no deben existir esos "casos aislados". En este tema, cuando esos "casos aislados", cuando lo extraordinario se hace cotidiano estamos en presencia de un elemento de descomposición moral, social y política.

No puede ser que por soberbia, por orgullo o incapacidad no se revise la razón de ser que tienen las OLPs, además de estas infelices intervenciones "excepcionales" del ejército y la policía política. Al respecto solo podemos decir que detrás de todo esto, que hay una falta de liderazgo, de doctrina humanística y revolucionaria. Se están burocratizando las instituciones "de más", hasta tocar al mismo ejército. Se necesitan líderes que sean instancia moral, más que técnicos en seguridad y defensa (o en economía), más que técnicos en inteligencia que solo la usen para perseguir y reprimir a los de abajo, cuando todo el mundo sabe que quienes tienen a este país (y a todos) "patas pa arriba" son los capitalista, el capitalismo, el consumismo y la ansiedad colectiva de conseguir cosas materiales, de forma marcadamente egoísta, matando la conciencia del deber social con ambiciones miserable.

Por eso insistimos que hacen falta líderes socialistas. Y un líder es sinónimo de buenos ejemplos, de acciones ejemplares, de crítica feroz a los errores cometidos, de preocupación sincera por el sufrimiento de los más necesitados. Por eso decimos que si este gobierno no comete errores es porque estará trabajando para el enemigo o simplemente no está gobernando, está ausente, ha delegado el control al devenir de las fuerzas productivas capitalistas, y la promesa para este año nuevo se ve oscurecida por la falta de control de dichas fuerzas, de líderes socialistas verdaderos, pareciera una ingenuidad de aquellos que prometen, o una alianza nefasta con el enemigo…

La presencia del líder socialista se debería sentir en la calle, en la conducta de la población, de sus subordinados, de todos, y no es así. Hace falta Chávez, definitivamente.



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Héctor Baiz

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