La filosofía y filosofar en la UPEL-IPB ¿Amenazada?

"Usted me perdona don yo no sé filosofar/ Pero lo que sé me sobra/ me basta para pensar/ que me tiene jorobao…" (Alí Primera, Yo no sé filosofar… www.letras.com>Inicio>)

La filosofía o, mejor, su actividad como una acción cognitiva y socio afectiva, guarda relación "positiva alta" con el proceso educativo de cualquier nivel y modalidad. Pero ello pareciera acrecentarse en la educación superior o universitaria, cuando el estudiante posee mayor madurez física e intelectual, a tenor de las consideraciones de Piaget quien alude al pensamiento formal o abstracto en esa etapa de la vida.

En ese sentido, nuestro el apreciado profesor en un curso breve del que participáramos de la mano del Dr. Francisco Ramón Zambrano Cano, entonces Jefe del Área de Teoría Educativa del Departamento de Formación Docente de la UPEL-IPB, hacia el año 2000; Pbro. Lic. Francisco Santa Daría quien por entonces "profesaba", como antes se decía, en el Instituto Pedagógico de Caracas, UPEL-IPC, en su opúsculo "Introducción a la filosofía". Dimensión Pedagógica" dice algunas cosas a considerar,(Serie Estudios. N° 5. Ed. Núcleo de Investigaciones Filosóficas del IPC. NIFIPC. Caracas. 1997. P. 124).

Acota Santa Daría en la Presentación de la obra en referencia que Sócrates centra su interés no tanto en la filosofía como en el filosofar, entendiendo por tal la manera de proceder racional y dialogante en la práctica pedagógica, en el quehacer pedagógico, que es, en sus palabras: "inseparable e intrínseco al filosofar" (p. 7). Ergo, el filosofar parece tener de suyo una "… dimensión pedagógica, resultante del quehacer filosófico" (ídem). ¿No hay por qué preocuparse entonces porque el nuevo diseño curricular de la UPEL, a ser aplicado desde 2017, haya eliminado los cursos obligatorios homologados de "Introducción a la Filosofía" y "Filosofía de la Educación" y ser subsumidos en una nueva materia denominada Filosofía y Pedagogía? ¿O los deje solo como cursos opcionales no obligatorios, así como Epistemología y Ética Profesional Docente?

No obstante que el escritor español y filósofo Fernando Savater diga que la educación representa una muy buena oportunidad para reflexionar acerca de las perplejidades de la vida y las diversas dimensiones de la realidad (Fernando Savater, "El valor de educar". Ariel. Barcelona. 2002), a algunos de nuestros cultores del currículo se les ocurre eliminar la filosofía de los pensum de estudio de la carrera de pedagogía.No dice un amigo, "hay gente así que suelen tener un vuelo racional corto, propiamente gallináceo"; como fuere, también cabe pensar que con ello pretender dejar fuera de la fiesta a buitres y colibríes que, a su modo, contribuyen a sofocar el incendio en el bosqueauspiciadocon fines aviesos de hacer cenizas la educación que resalta esas otras cuestiones fundamentales de una formación cultural digna de tal nombre, a saber, la heurística, la crítica y la axiológica.

"-Supongo que se refiere exclusivamente a las aves de corral-señaló Xabi Mendía, al ver que los cartelones exhibía el jugoso retrato de un asado que bien pudiera ser un pavo navideño. –Desde luego-corroboró Saúl David, recién llegado-,seguro que los buitres y los colibríes quedan fuera del festejo- Y también el Espíritu Santo-apuntó don Nicolás, siempre volteriano. (Fernando Savater, "Los invitados de la princesa". Espasa. Barcelona. 2012. P. 270).

En la misma línea argumentativa inicialmente señalada, otro catedrático e igualmente sacerdote y educador, el Dr. Julián Rodríguez en su obra "Cómo hacer filosofía" (Ed. Inst. Superior Salesiano de Filosofía, 1989. P. 109) en su empeño de hacer fáciles las cosas que comúnmente se entienden como complicadas abstrusas, señala que "Vivir es filosofar y viceversa: filosofar es vivir", ya que volviendo a Santa Daría (obcit), el ser humano representa el "… sujeto del quehacer filosófico en su dimensión existencial (…) a partir del estilo que va imprimiendo a su vida como proyecto" (p. 7).

Expuesto lo anterior, ¿en qué cabeza cabe que en una casa de formación pedagógica desaparezca o se difumine de un plumazo o golpe de barita mágica a lo Harry Potter en las carabelas de la muerte, la filosofía como disciplina en el plan de estudios? ¿En nombre de qué o cuál saber inter o transdisciplinario o transcomplejo? ¿O será esto más bien una coyuntura particularmente propicia para ejercer hasta las últimas consecuencias ese tradicional saber múltiple u omnibarcante que es la filosofía y los problemas fundamentales del hombre y la sociedad nucleados en torno a la educación? Tal como señala Antonio Balsa (en Educación, Investigación y Aprendizaje. Una hermenéutica desde el pensamiento complejo y transdisciplinario. APUNESR. San Juan de los Morros. Venezuela: "La educación, vista como una conjugación de saberes, haceres y valores sociales, es una categoría sociohistórica en evolución derivada de la diversidad de lo cultural, que permea y modela la multidimensionalidad de ser humano. De allí, que el problema central al cual debe hacer frente la educación de la actualidad, es tal como lo refiere Ottone (1996), ayudar a construir un pensamiento apto para hacerle frente al desafío de la complejidad de lo real" (31).

En todo caso, lo escrito anteriormente es por una duda que tenemos, por demás la muerte de la filosofía ha sido una constante, según Mario Bunge, Juan Nuño y otros en su Filosofía Superada pero el búho de Minerva también siempre ha sabido desplegar su vuelo al atardecer.Sin embargo, ello tampoco niega que a veces en nombre de ciertas banderías, el psicologisismo o el sociologismo u otro reduccionismo tecno-curricular de muchos Doctores que pululan con sobrado orgullo, cual abejas ululantes por oficinas, no siempre miran bien a todas esas gentes de mal vivir que ejercen el pensamiento crítico guiados por viejos maestros de antaño y hogaño; y con dudosos racionamientos cometenexabruptos como el que aquí se comenta.

En tiempos como los que ahora corren parece más necesario el ejercicio de la filosofía y su aporte más fecundo: pensar los fundamentos de las prácticas sociales, perforar la realidad, voltearla para transformarla. En síntesis, somos del criterio que disciplinas humanísticas como la filosofía, en el marco de las ciencias sociales, recordando a Marx Bloch, es una química muy peligrosa ya que posibilita cuadros valorativos del quehacer humano y su tecnología e ir hacia un pensar solo la técnica técnicamente, como se quejara hacia 1930 don José Ortega y Gasset, en su obra 2Meditación de la técnica".

Tendremos pues Filosofía y Pedagogía en el currículo de la UPEL y las demás asignatura vinculadas a esta sobrevivirán como cursos opcionales, según las querencias de los estudiantes y como dijo Jorge Luís Borges cierta vez a un profesor de español en Bélgica que solo tenía tres alumnos: -No se preocupe profesor, pronto se quedará sin alumnos. Aunque en esto todavía hay mucho paño para cortar como parte de la paradojas de la libertad y la democracia, que diría KarlPopper (en "La sociedad abierta y sus enemigos". Paidos. 182. Biblioteca del hombre contemporáneo. Buenos Aires. P. 193); en lo personal escribimos de estas cosas en nombre de la libertad académica y la democracia que nos lo permite; y además para que hayan temas para conversar, ya que tampoco somos egresados de escuela de filosofía alguna sino de la UPEL-IPB en Ciencias Sociales, mención Historia, en consecuencia: "Ud., me perdona, don. Yo no sé filosofar…"



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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