Panamá Papers verdades a medias y guerra fría

A riesgo de que se nos tilde de cazadores de vericuetos para defender corruptos y andar echando las culpas de todo al "pobre imperio", que jamás quiebra un plato nos atrevemos a manifestar nuestras nuestras sanas dudas sobre las buenas intenciones de este escándalo y la honestidad de quienes han puesto sobre el tapete esta supuesta filtración de documentos secretos, Panamá Papers,"la más grande de la historia", 11,5 millones de papeles de la Mossack Fonseca de Panamá, gestora de sociedades Offshore, que funciona desde 1977, en una actividad para el marcado capitalista completamente legal.

No es que seamos demasiados desconfiados, ni suspicaces para andar dudando incluso hasta de la buena fe de la OTAN y el Pentágono, con sus "bombardeos humanitarios, con daños colaterales, para liberar de tiranos a los pueblos", sino que nos despierta muchas sospechas, el hecho de que el ejército de casi 200 "periodistas de investigación", agrupados en el consorcio ICIJ por sus siglas en inglés (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación), que van por el mundo cual SUPERMAN, luchando contra el mal, por el bien y la justicia, en estos momentos sean héroes universales, por haber puesto en circulación unos chismes financieros, mientras que Julián Aasange, fundador de Wikileacks, que ha venido publicando prueba de los crímenes de potencias occidentales contra el mundo, es un monstruo que merece la silla eléctrica, la horca, el garrote vil, la guillotina o la inyección letal y, los centros de poder imperial lo mantienen prisionero en la Embajada de Ecuador en Londres, saltándose a la torera, todos los convenios internacionales, que amparan los derechos humanos y especialmente el derecho al asilo.

La otra sospecha es que cuando revisamos los pulmones del famoso ICIJ, no encontramos con perlitas como estas: ¿Quienes apadrinan y financian la famosa publicación? El Center for Public Integrity, Rockefeller Brothers Fund, Rockefeller Family Fund, Open Society Foundations, Ford Foundation, Carnegie Corporation of New York y otras. ¿Quién financia al ICIJ? Entre otras menudencias, la Open Society Foundations y The Ford Foundation.

La Open Society Fundations, de acuerdo a investigaciones realizadas por especialistas, está ligada con el conocido especulador financiero George Soros, miembro activo del Council on Foreign Relations (CFR), pieza fundamental en la política exterior estadounidense. La segunda es una fachada de la CIA, hermana de la USAID y la NED. George Soros es el principal arquitecto en el proceso de conversión de los países socialistas de Europa tras la caída de la URSS al sistema capitalista, así como de la "Revolución de las Rosas" en Georgia escenificada en 2003. De manera que con estos antecedentes, nos ponemos en los zapatos de quien ha sido mordido por serpiente que cuando ve bejuco, brinca.

No es nada casual que precisamente en esos papeles, cuya publicación está siendo financiada y aupada por los centro de poder imperial y las agencias criminales, conocidas por sus injerencias y espionaje en diferentes países del mundo, no figuren precisamente importantes personajes o empresas del Reino Unido, Estados Unidos de Norteamérica, Francia y Alemania. En cambio Venezuela aunque no hay entre los implicados ninguna figura relevante, la mencionan 270.000 veces, suficiente, para que la canalla mediática internacional, al servicio del imperialismo occidental, enfoque sus ataques en su contra y aunque la administración de Hugo Chávez, ni la de Nicolás Maduro, figuran entre las señaladas, es suficientes, con destrozar la imagen del país, cuna de la revolución bolivariana, que cada día enciende la llama en las praderas del mundo, con ansias de libertad.

La canalla mediática internacional, asalariada y bien adiestrada para hacer las tareas de las potencias occidentales, de una vez, apenas surgieron allí los nombres de Rusia, China y Venezuela, se fueron de bruces y sus "investigadores", sin llegar al fondo del contenido de los documentos y el origen de los activos, de una los criminalizaron. En el caso de España, la prensa franquista no publicó la foto de Pilar de Borbón, que figura entre quienes tienen cuentas en paraísos fiscales, sino que ilustraron sus bodrios, con las fotos de Cristina Fernández, Vladimir Putín y Hugo Chávez.

Otra duda razonable, es que el 27 de enero de este año 2016, la Bloomberg, publicación especialista del área financiera, daba cabida en sus páginas a un artículo calzado por Jesse Drucker, periodista de investigación, en el cual presentaba a USA, como el paraíso fiscal para las grandes fortunas. En otras palabras los Papeles de Panamá, son una magnifica piedra para matar a dos pájaros de una vez: uno descalificar a Panamá y demás paraísos involucrados en el escándalo, por inseguros que no garantizan la privacidad de sus clientes, como lo puede hacer Estados Unidos, con sus probados y sofisticados recursos tecnológicos, atacar a los países que desarrollan procesos revolucionarios y como en la guerra fría, exponer como los más corruptos a los chinos, rusos y gobiernos del Medio Oriente, para lo cual dieron a la luz pública los nombres nombres de miembros de la nobleza árabe. Esas y muchas más razones, no llevan a pensar que la novela de los Panamá Papers, son una inyección de verdades a medias y guerra fría.



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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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