El 6D gana la revolución

El próximo 6 de diciembre, el pueblo venezolano realizará nuevamente un proceso electoral democrático, participativo y protagónico para renovar el conjunto de los diputados y diputadas que conforman la Asamblea Nacional, la cual representa uno de los cinco poderes del Estado en nuestro país. Es necesario advertir que para llegar a este nuevo proceso (recordemos que es la elección democrática número 20 desde que se inició la revolución bolivariana), hemos tenido que vencer varios intentos de golpe de Estado, muchas guarimbas, fuertes estímulos a la violencia política-criminal, una inédita y agresiva guerra económica, una permanente guerra mediática, una desquiciadora y disociadora guerra psicológica, una intensa e inusual guerra diplomática internacional y todo tipo de maniobras de parte del enemigo imperialista del Norte y sus lacayos de la oligarquía interna y la oposición política apátrida-fascista, con el único y obsesivo propósito de destruirnos. Pero, como siempre respondía Chávez y ahora Maduro: ¡NO HAN PODIDO, NI PODRÁN!

Reafirmamos que ese imperio, ya en decadencia política, cultural, moral y ética, es el verdadero y eterno enemigo de nuestra patria. Nuestros pueblos ya no tienen ninguna duda de que Estados Unidos es una potencia empeñada en plagarnos de hambre, miseria y atraso bajo el ropaje de una libertad falsa y, además, degradada en su libertinaje consumista y perverso. El capitalismo norteamericano siempre ha sido contrario a nuestra verdadera libertad, desde los tiempos en que nuestro Libertador Simón Bolívar anduvo empeñado en su sueño del Congreso Anfictiónico de Panamá para la integración y unidad de toda la América Latina y el Caribe en una sola gran patria libre, independiente y soberana. Hoy, ese sueño de El hombre de las dificultades, se ha hecho realidad en la nueva geo-política de nuestro continente. El comandante Hugo Chávez retomó y le dio impulso a ese sueño de Bolívar, a través de la creación de instituciones legítimas, independientes y soberanas como PETROCARIBE, ALBA, UNASUR y CELAC; y además, incorporándonos al MERCOSUR. Todas estas instituciones respetan, aprecian y se solidarizan con Venezuela, igual como nosotros respetamos, apreciamos y nos solidarizamos con los pueblos y sus gobiernos legítimos de todo el continente, con base en la unión y la verdadera integración económica, política y cultural para el desarrollo de nuestras naciones, sin dominación o imposiciones hegemónicas imperialistas. Y es eso, precisamente lo que el poder financiero-tecnocrático-militar de Estados Unidos quiere destruir. Pero nosotros respondemos siempre con el grito libertario de ¡ALERTA! ¡ALERTA, QUE CAMINA LA ESPADA DE BOLÍVAR POR AMÉRICA LATINA!

Es necesario insistir en que la revolución bolivariana ha alcanzado éxitos importantes, tales como: el rescate de la independencia y soberanía de la patria para el control y administración de sus riquezas y el despliegue de su propia política internacional; el ejercicio de los derechos políticos del ciudadano y la ciudadana, a través de la democracia participativa y protagónica; la disminución de la pobreza y el mejoramiento del Índice de Desarrollo Humano, a través de la estabilidad del empleo y el ingreso familiar: la actualización permanente del salario mínimo nacional y las pensiones para todas las personas mayores de 55 (mujeres) y 60 (hombres) años de edad, las Misiones Madres del barrio y Niños de Venezuela, el Programa de Alimentación Escolar, las Canaimitas, los libros de la Colección Bicentenario y el bulto escolar, la Gran Misión Vivienda Venezuela que ya llegará al millón de casas dignas para el pueblo y la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor; la garantía del derecho a la educación gratuita y de calidad desde la inicial hasta la universitaria; el Sistema Nacional de Salud y la Misión Barrio Adentro; el desarrollo masivo de la actividad cultural en todas sus manifestaciones y las comunicaciones de prensa, radio , televisión, telefonía e internet; el despliegue de la masificación del deporte y la recreación con resultados que hablan solos; el impulso del desarrollo de los servicios públicos de agua, electricidad y la seguridad, así como el desarrollo de la infraestructura rural y urbana para la actividad económica-productiva agrícola, pecuaria, industrial y comercial, entre muchas otras cosas. Debemos tener conciencia clara y firme de que si la oposición apátrida-fascista, avanza o toma control de alguna institución del Estado venezolano, iniciaría la destrucción de este nuevo estado de bienestar del pueblo, por mandato del Fondo Monetario Internacional (FMI), con quien ya los burgueses capitalistas apátridas Lorenzo Mendoza y Ricardo Haussman, como máximos jefes económicos de la oposición, han adelantado negociaciones de entrega de la soberanía y el bienestar de la patria a cambio de un puñado de dólares para ellos. POR ESA RAZÓN DECIMOS: ¡NO VOLVERÁN!

Sabemos que después del fallecimiento de nuestro presidente Hugo Chávez, el imperialismo puso en marcha una estrategia criminal de guerra económica y guerra mediática para confundir, desmoralizar, dividir y derrotar a nuestro pueblo. La guerra económica consiste en el ataque despiadado al valor de nuestra moneda a través de la activación del mercado negro del dólar; el contrabando de extracción, el acaparamiento y desaparición de alimentos y otros bienes de consumo masivo para crear escasez artificial; aumentar ilegalmente los precios en la cadena de distribución y generar inflación artificial incontrolada; estimular las compras nerviosas y la re-venta de productos con el nefasto y perverso procedimiento del bachaquerismo, es decir, todo un arsenal de "pequeños misiles" capitalistas lanzados contra la economía venezolana para afectar la tranquilidad y la paz del pueblo trabajador. Pero, afortunadamente, el objetivo central de crear una crisis de hambruna que desemboque en el estallido de la guerra civil, ¡NO LO HAN LOGRADO, NI LO LOGRARÁN!

Ellos hablan de la crisis y el fracaso del modelo bolivariano. Pero, lo que realmente estamos viendo en nuestro país es lo siguiente: por un lado, unos capitalistas privados y otros infiltrados en el gobierno revolucionario, que actúan como bandidos delincuentes que acaparan, esconden y escasean los productos durante un tiempo determinado, bajo falsas escusas, y luego los sacan a precios altísimos, en un macabro juego de espiral que busca el estallido violento hacia una guerra civil que solo le conviene a ellos y al imperialismo. Del otro lado, estamos los ciudadanos y las ciudadanas del pueblo, que sí vivimos del trabajo decente con un ingreso estable para comprar los bienes necesarios a precios justos; pero, ellos nos obligan muy sutilmente a desesperarnos en la búsqueda de los productos, hacer grandes colas y pagar precios altamente especulativos. Todo esto demuestra que existe una cadena de distribución capitalista neoliberal que, siguiendo el más viejo procedimiento del libre mercado, hace lo que le da la gana con la famosa ley de la oferta y la demanda. Ése es el principio en el que se fundamenta la guerra económica actual. Por eso es una guerra fundamentalista del capitalismo neoliberal-fascista contra el pueblo para desgastar y derrotar la revolución bolivariana que sí ha demostrado ser un nuevo modelo de bienestar social, desarrollo y paz para todos. Por esa razón, el objetivo criminal de la guerra económica ha sido derrotado y el pueblo reclama justicia para defender el bienestar colectivo y fortalecer la paz de la República. Le pedimos al gobierno revolucionario que endurezca más su mano justiciera contra esos criminales que contrabandean, acaparan y especulan; y fortalezca la eficiencia y la eficacia en el control de los precios justos y el desarrollo económico productivo socialista. ¡EL PUEBLO PIDE CASTIGO EJEMPLAR PARA LOS AGENTES PRINCIPALES DE LA GUERRA ECONÓMICA!

Sabemos que la contrarrevolución no se da por vencida porque tiene el apoyo financiero de los gringos. Por esa razón, insisten en desconocer y destruir todos los logros y éxitos alcanzados en apenas quince (16) años de gobierno bolivariano. Para ello, han iniciado una doble táctica en esta campaña electoral. Por un lado, hablan de una supuesta crisis humanitaria que justifique el "auxilio internacional" bajo la hegemonía intervencionista de los yankys, tal como se lo ha ordenado el General Kely del Comando Sur de Estados Unidos. Por el otro, hablan de la necesidad de un cambio y el peligro de un supuesto fraude electoral por parte del gobierno bolivariano. La verdad es que pretenden sembrar el caos y la incertidumbre con la supuesta crisis humanitaria; e imponernos un falso cambio para retrotraernos al pasado de la democracia burguesa, donde reinaba el hambre, la miseria y la represión. Ese cambio hacia el viejo sistema del pacto de Punto Fijo, sí es el verdadero fraude electoral que pretende imponer la oposición apátrida-fascista. Ellos siempre han odiado y despreciado al pueblo, nuestra identidad cultural, nuestra mejor tradición heroica y patriótica, de unidad y solidaridad colectiva. Se presentan con la máscara y el slogan del cambio, cuando en verdad son solo eso: slogans, poses y mentiras del viejo capitalismo anti-popular y pro-imperisalista. Nuestro pueblo sí está claro: ni crisis humanitaria pro yanky, ni cambio fraudulento hacia atrás. ¡LA PATRIA VA PA´LANTE CON BOLÍVAR, CHÁVEZ Y MADURO. NADA NI NADIE LA HARÁ RETROCEDER, LA PATRIA ES EL PUEBLO!

Por último, es necesario insistir en que la democracia participativa y protagónica, consagrada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y ejercida soberanamente por nuestro pueblo digno y noble, está bajo la amenaza de la contrarrevolución. Pero, como siempre, el soberano sabrá dar la batalla en esta lucha permanente por la libertad, la justicia y la paz, bajo las banderas de la unidad de la patria, tal como lo practicó y nos lo enseño el comandante eterno e invicto, a quien debemos rendir siempre y de manera irreductible, el justo reconocimiento que se merece, los honores correspondientes y la indispensable lealtad para seguir fortaleciendo la refundación de nuestra patria, junto a la construcción de nuestro socialismo bolivariano del siglo XXI, ahora bajo el liderazgo obrero, valiente y auténticamente chavista del actual presidente Nicolás Maduro. Por eso y por mucho más, vamos todos a votar por los candidatos y candidatas de la revolución y del Gran Polo Patriótico porque ¡TODOS Y TODAS SOMOS CHÁVEZ Y CHÁVEZ VIVE Y LA PATRIA SIGUE!

¡NO A LA OPOSICIÓN APÁTRIDA-FASCISTA!

¡NO A LA INJERENCIA Y LA HEGEMONÍA DEL IMPERIO!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!

¡VIVA LA UNIDAD CÍVICO-MILITAR!

¡POR LA INDEPENDENCIA, LA SOBERANÍA Y EL SOCIALISMO!

 

Desde Carabobo: tierra de batalla, de lucha, de victorias, de independencia y socialismo

chfariasa@hotmail.com

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1112 veces.



Christian Farías

Licenciado en Educación. Docente universitario.

 chfariasa@hotmail.com

Visite el perfil de Christian Román Farías Aguilar para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas