La inteligencia y la promesa de mi voto

Relatan que "A cuatro años de la publicación de su libro, --La revolución de la inteligencia- en el año 1979, Luis Alberto Machado fue nombrado ministro de Estado para el Desarrollo de la Inteligencia. El cargo, creado audazmente por el presidente Luis Herrera Campins, le dio por primera vez, un verdadero impulso a la educación integral en Venezuela. Durante ese quinquenio, la educación en Venezuela tuvo un lugar privilegiado. Como nunca antes lo había tenido, ni lo tuvo después, hasta nuestros días…..", (1) ¿Pero que resultó de ese mandato? ¿Heredamos un patrimonio de la IV República de talentos acumulados tales como Einstein, Platón o Aristóteles, pero también un Picasso, Miguel Ángel o Mozart? Todavía estamos en cola, en deuda, esperando esos brillantes de la inteligencia, esos sabios que de haberse realizado durante Luis Herrera Campins ya hubieran aportado solución a los problemas venezolanos, no estuviéramos padeciendo los males que vivimos por culpa de la brutal burguesía.

"Luis Alberto Machado define la inteligencia como la capacidad del ser humano para relacionar ideas, sonidos, espacios, colores, sabores, olores, palabras. La capacidad de relacionar estos elementos nos permite entender nuestro entorno y desarrollar obras maestras en la física, en la ingeniería y en las matemáticas, pero también en la arquitectura, en la música, en la poesía y en las artes plásticas…" (2). quiere decir que la educación de mi inteligencia me permite dilucidar ideas políticas, relacionarlas, entender el entorno y desarrollar acciones en correlación con mis opciones políticas, descubrir que, "Jaime Lusinchi, de quien se podría argumentar que disputa junto a Rafael Caldera la peor gestión pública de la era democrática en Venezuela, dio al traste con este ministerio, y con todo el programa. Es así, que el experimento masivo de Desarrollo de la Inteligencia en Venezuela no duró más de 5 años", se apagaron "las lumbreras de la IV República", y por eso se apagaron las inteligencias, no quedó nada con el Caracazo para remate.

Se dice; que "Las ideas revolucionarias de Luis Alberto Machado son evidentemente peligrosas para aquellos que detentan el poder con base en la ignorancia del pueblo. Lo fueron en su oportunidad para los regímenes democráticos que poca importancia le dieron a sus ideas, y a la educación en general. Es más fácil la manipulación de un pueblo ignorante por la procura de votos, que liderar a un pueblo inteligente" (3). Si entrar a analizar las ideas "peligrosas de Machado", analizaremos las ideas peligrosas de "el precio del voto" (4).

Una promesa es una promesa, es una esperanza, un voto de conciencia, que se da a la Patria sin esperar nada a cambio, ni siquiera el sueño de "el acceso a un crédito hipotecado de una vivienda, sea casa apartamento o por autoconstrucción", menos a la dádiva de un trabajo que espera un ingresos generado aunque sea con trabajo honesto, una promesa es un voto que se da a conciencia, ejerciendo un derecho sin importar "el precio de mi voto", sin esperar que me brinden oportunidades particulares de beneficios los políticos oportunistas, que me prometan "el ascenso social".

La promesa de mi voto inteligente no puedo dársela a capitalistas, saqueadores del pueblo, engañadores de oficio, explotadores del trabajo, vampiros de la plusvalía, empobrecedores del pueblo, a burgueses elegantes, contrabandistas, especuladores, estafadores, hambreadores que "comen en restaurantes de lujo, viven en lujosas urbanizaciones y se desplazan en camionetas de lujo", fruto del "trabajo honesto" de los proletarios.

La promesa de mi voto inteligente no puedo entregarla como cheque en blanco, no puedo empeñar mi futuro y el de mi familia, no puedo entregar mi promesa como "regalo a los capitalistas de Washington", de Wall Streets, para que privaticen escuelas, hospitales y universidades. No puedo entregar mi promesa a Mendoza, a Haussman y al Fondo Monetario Internacional, no puedo prometer mi Patria a mis enemigos, no puedo prometer mi libertad.

No puedo votar por mi esclavitud, no puedo sacrificarme y sacrificar mi Patria, no puedo votar por mi lealtad y obediencia a los burgueses saqueadores de mi Patria, a cambios de dádivas, "porque tenga hambre", porque además, "tenga enormes necesidades de alimentación", no me conformo así tenga la gula, con una" bolsa de comida", quiero mucho más, tengo hambre de justicia por ese sufragio que me da libertad, es el precio de mi voto.

La promesa de mi voto inteligente, reivindica mis "deberes y derechos", "el invalorable ejercicio del ciudadano", de republicano, como persona libre y consciente frente a quienes endeudaron la República, la quebraron y privatizaron, frente al crimen sistemáticos de violar los derechos humanos durante toda la IV República, que solo me veían cada cinco años, como mercancía, como voto, para sostenerse en el Poder, en la democracia representativa.

La promesa de mi voto no necesita regalos, "ni vivienda hipotecada, trabajos e ingresos, ni alimentos", mi voto es una esperanza Patria, por eso no me vea como tonto útil, al servicio de quienes por años han quebrado la Patria, y ahora pretenden desmoralizarla con bachaqueo, contrabando, escasez e inflación, el precio de mi voto vale tanto como tu conciencia, y nuestras consciencia no tiene precio, menos los 50 a 60 mil millones de importaciones según Haussman-Mendoza del FMI, si tienes oído oye, no basta que veas.

Si quieres ver, pues ve, las clases luchan porque tienen intereses contrapuestos, dirimen sus conflictos con los votos, las grandes mayorías luchan con votos, las minorías es verdad toman para si la representación del pueblo, el burgués no es la excepción, usurpan la democracia participativa, arrebatan a las mayorías sus grandes sacrificios, sus logros en cada revolución, se apropian del Poder, ahí está el 23 de enero, pretenden dirigir el Estado, someterlo a la administración de la burguesía, crean el mecanismo de igualitarismo hacia abajo, la desigualdad hacia arriba, esa no es mi promesa, ni mi esperanza, mi suerte la echo con mi Patria sin olvidar que "Es más fácil la manipulación de un pueblo ignorante por la procura de votos", pero el pueblo cambió ni manipulando, ni procurando los votos cambiará destino, el chavismo ganará con votos el 6 de diciembre.

Fuentes:

1.-Bernando Celis, Pedro. "La revolución de la inteligencia", 08-11-2013

2.-Idem.

3.-Idem.

4.-Vivas Santana, Javier Antonio, "El precio de mi voto", Aporrea, 02-11-2015.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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