La confusión está clarísima

Al final de la semana pasada, el camarada Presidente Maduro hizo anuncios importantes en cuanto a la seguridad nacional, siendo los más significativos el cierre de la frontera y declarar estado de excepción en territorios municipales tachirenses, que conforman la franja limítrofe con la "hermana" Colombia. Y ahora, hay que ver el cúmulo de reacciones que ha generado estas medidas, que se han aplicado a una frontera complicada y complaciente

En el territorio Sur del Lago de Maracaibo (donde se genera la mayor cantidad de proteína de origen animal en Venezuela) conformado por los estados Mérida, Táchira y Zulia, ciudades como San Carlos y Santa Bárbara de Zulia, Casigüa-El Cubo, El Vigía, La Tendida, Coloncito, Encontrados, Colon y La Fría entre otros, donde el común y pérfido denominador eran las colas kilométricas de motos, camionetas y camiones "350" cargando combustibles, hoy poco a poco se han desvanecido. De igual manera, han amainado lentamente las colas en los comercios de víveres y están "apareciendo" la carne, las harinas y el queso entre otros, que pasaron de ser productos de primera necesidad a ser de consumo suntuoso. Esto fue de inmediato, como tan inmediato han sido las reacciones.

La gran mayoría de venezolanas y los venezolanos que angustiados se levantan cada alborada diaria, para empezar la dura y desigual batalla contra el ejercito de bachaqueros, se sienten reivindicados y protegidos en gran medida con estas acciones implementadas por el ejecutivo nacional. Las conversas matinales (aprovechando la "fresca) han cambiado de la "angustia bachaquera" a las consignas "así, así es que se gobierna no joda" rescatando un alicaído nacionalismo que estaba latente, pero adormecido y abrumado por la colombianización de estas tierras y el malinchismo de los que ahora ven con simpatía a la Colombia "berraca uribista". Estos últimos, no les importaba pasar del otro lado todo lo necesario que le generara camiones de plata, dejando de nuestro lado necesidades en camionadas de angustia. A estos vendepatrias que esquilman las esperanzas del pueblo y que se han hecho mas visibles hoy en estas horas menguadas, deben ser sancionados; no en con el eufemismo de la condena moral que desconocen, sino donde mas le duelen, decomisándoles sus bienes mal habidos y reintegrándoselos al pueblo y la nación.

Del otro lado, el "santo" del Juan Manuel y la santa María de la Holguín se dieron cuenta que "…el cierre de la frontera; este genera un problema social de gran dimensión…". Carajo claro, el gobierno neogranadino santanderiano está "cómodo" ya que todo el Norte de Santander, el Arauca y la costa del Atlántico colombiano no entra en el presupuesto de "gastos" social, porque esa población esta asistida con recursos materiales y monetarios que ingresaban por esta "tronera" que es la frontera, en desmedro de la tranquilidad y la calidad de vida de los hijos e hijas de Venezuela. Comida subsidiada, gasolina súper subsidiada, materiales para la construcción, medicamentos, vehículos robados por miles y dólares baratos, conformaron una economía que ha llenado y financiado los grupos de poder político conservadores y liberales y es por eso que toda esta irregular actividad, tiene los parabienes del estado colombiano. ¿Y a cambio que recibíamos? Ríos de personas que se benefician con todo nuestro estamento de asistencia social y un "comercio bilateral" que no genera réditos tributarios para el estado venezolano. Una hemorragia total de recursos sin retorno. Por eso, con este corte de chorro, con este torniquete a este desangramiento, si se les genera un problema social que los saca de su zona de confort y que deben asumir, porque es de ellos y el Estado Venezolano, el gobierno Bolivariano y el pueblo venezolano no pueden seguir aliviándole y asumiendo esta situación. Ya no. Una vaina es la solidaridad de los pueblos, otras es seguir asumiendo este histórico problema social colombiano, que nos ha creado uno muy grande dentro de nuestra patria y que es otra forma de desestabilización que puede crear una "justificada" y no deseada explosión social, fomentada por los factores adversos a la revolución. Por eso es que la MUD y sus acólitos "chillaron". A ellos no les gusta ver un suspiro de alivio en el pueblo y que empiecen a esbozar alguna sonrisas perdidas en las amargas colas.

Finalmente, estas medidas tomadas por el compañero presidente Maduro, como todo lo que realiza un gobierno, tienen un costo socio-político que hay que asumir. Todos los de la oposición y algunos del chavismos, dirán que son medidas eventuales pasajeras y que "dañan nuestra economía". Lo que si estamos convencidos es que habrá que tomar algunas medidas amplias de carácter económico, pero, sin duda la gran mayoría está conteste con esta acción asumida por el Gobierno Bolivariano. El saldo resultante pude ser de carácter temporal, mediano o largo plazo, pero hoy es favorable desde el punto de vista del ánimo, la aceptación y el respaldo popular y esta condición hay que prolongarla mas que el cierre fronterizo per se. La derecha opositora y los enquistados que se han beneficiado, se concentraran en crear una inquina multinacional para crear un efecto contrario en la golpeada psiquis de nuestro pueblo y para eso debemos prepararnos.

Compañero Presidente Maduro, pa´lante como el Comandante Chávez, lo que favorezca al pueblo es saldo que robustece la Revolución.

Sin el legado de Chávez no hay Revolución y todos somos Chávez en esta Revolución.



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Carlos Contreras


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