Atraer inversiones o alejarlas, es el dilema según Andrés Oppenheimer

Varios amigos de excelente formación académica y militancia revolucionaría de larga data, han manifestado su oposición a la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2007). temen que se entregue la soberanía con esa apertura que la equipara a otras grandes naciones petroleras, sin que sea una élite como era

PDVSA en sus mejores tiempos de la IV República.

No es renunciar a parte del legado del Comandante Eterno, que propuso algo así como el 60 por ciento de la ganancia al Estado y 40 por ciento a las transnacionales petroleras, ahora con los campos verdes se aspira ampliar el desarrollo industrial petrolero, por eso se hablaba de ampliar otras dimensiones de la nacionalización.
La reforma propuesta, en cambio, revierte esa relación, que puede ser de 30 a 15 por cierto empresa privada y Estado. En todo caso, abre la posibilidad de invertir al sector privado nacional y extranjero, Aunque Consecomercio sostiene por boca de su presencia que es muy tímida tal reforma y aspira que la empresa privada pueda participar más ampliamente del negocio petrolero, además de ofrecer seguridad jurídica, lo que aleja remotamente cualquier asomo de expropiación que fue la piedra de tranca en el pasado reciente y por qué se alejaron las Inversiones, además de las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos y sus aliados europeos.

Eso generó un cuadro económico catastrófico en Venezuela hasta los días que corren cuando los grabadores ganamos 1$ y solo nos alegra el bono de guerra y cesta tickets, un estipendio extraordinario, pero que no es lo ideal.

En otras palabras, ya en los años de la gestión de Maduro han dicho algunos ya se venían reprivatozando empresas expropiadas, muchos negocios se abrieron dónde había Mercal o ya se dejó de repartir medicinas en alcaldías y gobernaciones y se abrieron farmacias como monte, otras empresas estatizadas empezaron a botar obreros y empleados y los despachos regionales del ministerio del trabajo no los defendieron, por eso se venía hablando de aplicación ve del más aberrante neo liberalismo. El socialismo ya no se puede ver en el proceso productivo, sino lo contrario.

Quien entiende los 19 demuestres de crecimiento económico de Maduro y no huba salarios sino esos bonos como esperpentos, ahora con la colaboración de Estados Unidos. Y la apertura petrolera, ley de precios acordamos, ley de simplicidad de trámites, los códigos diversos: comercio, del trabajo, etc., la gente espera que el salario y demás seguridad social se normalice, de lo contrario será otra decepción más.

Al respecto, Andrés Oppenheimer en Cuentos chinos (2007) comenta que hay países que se especializan en atraer inversiones productivas y lo hacen sin complejos, más allá de cualquier ideología o a pesar de esta, de esa manera crean riqueza, empleo y bienestar, por ejemplo, China, Vietnam y otras naciones; en cambio, hay naciones que por su estatismo auyentan las inversiones, por ejemplo, Cuba, Venezuela, Nicaragua.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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