Honor y gloria a nuestros mártires

Se cumplen 53 años de la Masacre del LICEO MIGUEL JOSÉ SANZ de Maturín, Estado Monagas, 4 de mayo de 1962; donde ofrendaron su pensamiento, su sangre, su futuro, su vida, los jóvenes estudiantes José Rafael Guerra Silva y Alberto Cesar Millán Marcano, Guerra y Millán.

Quienes cayeron asesinados por las bandas armadas, de los partidos AD y Copey, del Gobierno Puntofijista de Rómulo Betancourt , Rafael Caldera y el sanguinario Carlos Andrés Pérez obedeciendo la consigna de su jefe de ‘’ DISPARAR PRIMERO Y AVERIGUAR DESPUÉS ‘’.

Todavía, sigue en la memoria del pueblo, el duro golpe de esta masacre contra la juventud, que representaba la vanguardia en las luchas por una sociedad más justa, contra esos gobiernos represivos, criminales y sanguinarios.

El ejemplo de Guerra y Millán, fue seguido por la mayoría de los jóvenes de la época, que se inmolaron por su pueblo buscando un mundo mejor.

¿Quiénes fueron los responsables de estos asesinatos y el atropello de los estudiantes del Glorioso Liceo Miguel José Sanz? . Según reza en el expediente Número 1264, de fecha 4 de mayo de 1962. Los hechos fueron planificados por el comité ejecutivo seccional de AD, un mes antes para darle un escarmiento a los estudiantes del Liceo Sanz. Que fue siempre un liceo combativo y revolucionario, y tuvo una destacada participación en la lucha contra la Dictadura de Pérez Jiménez.

Se señalan como los responsables de esta masacre: Al Gobernador, para ese entonces, Armando Sánchez Bueno, al prefecto Gil Jiménez Coello, Luis Alfaro Ucero, senador y dirigente Regional del Partido AD; Antonio Alfaro Ucero, hermano del senador, cabillero y activista del partido; Prof. Pedro Suarez Guevara, miembro del partido; Prof. José Contreras Molina, miembro del partido; Moisés Marcano , jefe de de la brigada especial del partido; Benito Pereda, presidente de los trabajadores; Luis Mata, Pedro Pablo Mata, hermanos; Micaela Cova, Carmen Bruzco, y el Negro Vizcaya, miembros del buró juvenil del partido; el doctor Iván Salomón Vergara, Secretario General del partido Copey de Monagas, que llamaba por la radio a los asesinos a reunirse.

Además tenemos a los ejecutores de la acción criminal: Cristóbal Santil, oficial de la policía, que se encontraba detenido en su propio cuartel, por haber matado a uno de sus compañeros; Manuel Antonio Pérez García, inspector jefe de la PTJ, y José Moya , agente de la misma; levantaron un informe falso, donde dicen : intercambios de disparos, que procedían del interior del liceo… como pudieron ver esto, si ellos mismos demostraron que no había armas dentro del liceo en manos de los estudiantes, así quedo demostrado en la prueba de la parafina…según ellos vieron al forense sacar la bala de la piel del joven José Rafael Guerra. Pedro Aristimuño Hurtado, médico Forense, ginecólogo quien levantó un informe falso, es el mismo que estuvo al servicio de la policía Metropolitana de Caracas y del Estado Miranda y levanto informes falsos, cuando el derrocamiento del Presidente Hugo Chávez, extraña coincidencia. Julián Velázquez, alias Chapita, Domingo Peña Zerpa alias el maracucho, asesino de José Rafael Guerra. Antonio Avila Galviz, denunciado como asesino de Alberto Cesar Millán. Rafael López Gil, chofer del prefecto, vestido igual al asesino de Alberto Cesar Millán, Julián Velázquez Gallardo, vestido igual que el asesino , de Millán, estos tres vestidos igual, pantalón y camisa de kaki y sombrero de fieltro, para confundir.

Eladio Salazar, primer comandante de la policía, Francisco Leonet Mata, segundo comandante de la policía , quien entrego el armamento al preso asesino Cristobal Santil, y a los civiles. Luis Beltrán Rojas, oficial Número 6; Guillermo Marcano oficial numero 11 y josé Angel Pérez, oficial número 12 le entregaron el parque a los civiles y policías borrachos.

Algunas de estas personas ya han fallecido y otras se pasean muy ‘’tranquilos’’, por las calles de Venezuela. Nunca se hizo justicia, a pesar de las pruebas y de las arduas investigaciones realizadas por familiares, comisiones, y defensores de derechos humanos. Un manto de impunidad cubre estos delitos y miles ocurridos durante la Cuarta República. A pesar de la ardua labor realizada, por la Fiscal de la Nación Luisa Ortega Díaz y de otras personas interesadas de que no queden impunes estos hechos. Hay que reconocer la constante y permanente participación de un hombre que ha dedicado parte de su vida a la Defensa de los Derechos Humanos a pesar , del peligro que corría de perder la suya. Se trata del Doctor José Vicente Rangel, quijote de estas lides.

Cuantas Madres y familiares de las víctimas, han muerto esperando que se haga justicia. No queremos venganza, queremos justicia para que estos abominables crímenes no se vuelvan a cometer. Pero desgraciadamente, los herederos políticos de estos crímenes, siguen cometiendo los mismos errores del pasado, allí vemos los asesinatos recientes de Robert Serra, del Comandante Otaiza y de muchas otras personas víctimas del terrorismo opositor, que pasan por golpes militares, golpes petroleros, golpes económicos, salidas y guarimbas.



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Raúl Ramirez

Abogado, profesor y escritor. Ex-guerrillero.

 rauljoseramirez@hotmail.com

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