Detrás del golpe están las recetas capitalistas

Hace unos días se organizó en el salón Simón Bolívar de PDVSA algo que se llamó Seminario Zonas Económicas Especiales y de Desarrollo en Venezuela. No era otra cosa que una especia de rueda de negocios dónde el gabinete económico expondría las condiciones que ofrece Venezuela a fin de atraer inversionistas, más que para el país, para estas Zonas. En él, una especia de gabinete económico ampliado explicaría cada uno de los aspectos relacionado con la Ley de Zonas Económicas Especiales y su puesta en práctica en sus distintos aspectos relacionados. Allí hablaron los ministros de Economía y Finanzas, de Planificación, de Educación, de Alimentación, de Vivienda, de Desarrollo social, etc.

Podemos simplificar las exposiciones en dos grandes grupos: las que son afines con las expectativas de los interesados privados nacionales y extranjeros, tendientes a "mejorar el clima de inversiones". Y las que no "cuadran" con esos mismos intereses, que halan en dirección contraria o que simplemente estorban y que enrarecen este "clima".

Las primeras explicaciones son de carácter técnico legales dónde se promete eliminar todo tipo de restricciones: restricciones burocráticas, pago de aranceles e impuestos, obligaciones laborales etcétera. Se ofrecen parques industriales, ciudadelas comerciales, con servicios incluidos y bien organizados en consejos comunales, comunas, cooperativas ("escalas de agregación" las llaman por ahí). A demás contarían con un ejército de mano de obra barata, formados a la carta, en una especie de escuelas técnicas propias de las Zonas.

Las segundas condiciones expuestas, igualmente legales, son esencialmente inocuas, declarativas, tontas, deseos y nada más, están relacionadas con la protección del ambiente, con la educación, salud, desarrollo social, seguridad social y laboral, seguridad nacional.

Un ejemplo claro de esta contrariedad discursiva se trata de la naturaleza capitalista de las primeras empresas interesadas en participar en ellas. Según este fragmento que fue tomado de una nota redactada por la embajada de Venezuela en china en su Web (Beijing, enero 20-2015) estas son "Algunas de las destacadas empresas internacionales que asistieron a este seminario…: ZTE, LG, Samsung, Panasonic, Yutong, Nestlé, Chery y Haier, las cuales buscan impulsar planes productivos".

Hay que destacar la participación en este seminario de la empresa Nestlé. ¿Será posible que una transnacional tan desprestigiada a los ojos de los revolucionarios y de la gente honrada, tan poderosa, tan impersonal, mecánica y fría, pueda ser sometida a cualquier tipo de regulación o control socialista o de la naturaleza que sea? No. Nunca se podrá. Esta empresa No será dócil, ni se dejará controlar por ninguna fuerza. Por la vía legal ellos saben cómo negociar su "libertad de acción" en el mercado negro de la corrupción. Por la fuerza de las sanciones, se retirará, no sin antes intentar el conocido camino de la conspiración y el golpe de estado. La mecánica de Nestlé es típica del capitalismo actual, muy parecida a la de un retrovirus, que dónde entra no sale por lo menos sin dañar severamente a su "anfitrión".

Lo primero que hay que decir es que esta corporación es uno de los protagonistas velado de la conspiración que tenemos aquí y ahora en "pleno desarrollo".

Otra cosa es, que hace poco tiempo la empresa Nestlé fue denunciada en una oportunidad, con amplitud, en un reportaje divulgado por la emisora Tele Sur. A Nestlé se le comprobó en Colombia su participación como promotora de sicariatos, crímenes y atentados contra organizaciones de obreros que reclamaban reivindicaciones, que denunciaron estos abusos y homicidios en contra de sus compañeros.

Y tres. Nestlé controla el monopolio de las fórmulas lácteas en el mundo y las impone. Es el primer enemigo de la lactancia materna. Su papel monopólico en el mundo es estratégico para sostener y asegurar la hegemonía de los países ricos sobre el mundo pobre a través del hambre. Lo natural para un gobierno revolucionario hubiera sido no aceptar la participación de esta compañía, ni siquiera en este seminario. Por razones morales.

Otro caso es Samsung y Panasonic, son marcas reputadas en los sistemas de maquilas en Tijuana, México, protagonistas de sus prácticas inhumanas. Protagonistas de todas las Zonas Especiales, desde México hasta la misma China. ¿Será posible que LG, Samsung y Panasonic quieran invertir en Venezuela, en sus ZEED, y luego ser obligadas a respetar el paisaje, los convenios laborales, la vida, y otras restricciones propias del "mercado socialista", como lo llama eufemísticamente Menéndez? ¿Acaso no habla por sí misma la hipocresía con la que se pretende ocultar el carácter liberal de esta reunión? Resulta clara la adulteración ideológica y política, que fue necesaria para convertir un Plan (Plan de la Patria de Chávez) coherente y poderoso, en una Ley (del plan de la Patria) pedante, mal redactada, más bien contradictoria devenida en Ley Zonas Económicas Especiales.

Si leemos la leemos esta última con cuidado podríamos pensar que es una trampa distractora. Lo sorprendente es que en la misma Asamblea Nacional no hayan pillado estas faltas, o, peor aún, hayan desestimado el fundamento moral, socialista revolucionario que ha debido prevalecer e imperar en la redacción de una Ley como esta. Quizá esta misma Ley redactada por políticos y con espíritu revolucionario y socialista, ha podido significar ahora una verdadera palanca ideológica para la revolución y el socialismo.

Para los voceros de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos (los socios privados de PDVSA, o sea, la otra parte de las Empresas Mixtas), el primer grupo de inversionista a reunirse con el gobierno, se trata de mejorar el "clima" para las inversiones. Es así que en este "nuevo ambiente" de inversiones se plantearía por ejemplo ceder la jefatura de las empresas mixtas a estos socios, obedeciendo a un vulgar chantaje: "si no me das el control no invierto". Además este "nuevo ambiente" promete aplicar un grupo de normas atroces y entreguistas en los espacios dispuestos a estas Zonas Especiales. Uno de estos espacios es precisamente donde hacen vida la mayor parte de esas empresas mixtas: la Zona Económica de desarrollo Estratégico de la Faja Petrolífera del Orinoco.

La receta del Gobierno Bolivariano: La Zonas Económicas Especiales

Todos hemos sufrido alguna vez los efectos del enredo leguleyo y, en general, de los "tecnicismos legales". Por eso, estamos acostumbrados a que, ante una redacción llena de palabras raras nos abandonemos en el empeño de entender, de desenmarañar sus significados; mientras más enmarañados son, más nos vencemos a sus verdades, y renunciamos a intentar comprender y encontrar las nuestras.

Es lo que pasa con las leyes. Ya de por sí, es imposible leer, sin un estímulo poderoso, cualquier ley de la república, inclusive un contrato. Qué será de una de esta colección de términos rebuscados y oscuros de esta Ley, particularmente confusa. Estos términos están puestos ahí como intencionalmente. Por eso siempre nos resulta mejor que nos expliquen de qué se trata la cuestión. No obstante, en revolución, al menos con algunas leyes de gran importancia como este debería ser más sencilla su comprensión, pero el problema es que no lo es. Parece que Ley es Ley. Y como siempre que no hay quién te la explique o te la ponga fácil; para los signados a hacerlo resultaría riesgoso y caro; "cuesta dinero, reputación y poder". Por eso debemos hacer el trabajo nosotros mismos.

Un ejemplo es este lenguaje enrevesado está en los Artículo 2o y 3 de la ley en cuestión:

"Se entenderá por Sistema de Regionalización Nacional, al "orden sistémico, taxonómico, de escalas de agregación y criterios de regionalización, partiendo de principios funcionales y geoestratégicos".

Podríamos traducir lo dicho en el subrayado algo como esto: "Se entenderá por Sistema de Regionalización Nacional a un orden jerárquico, perteneciente a una totalidad, cada nivel aporta al otro, tomando en cuenta a las regiones, y su importancia para el país". Quizá siga siendo enredado, pero podemos hacer un esfuerzo para descifras estos acertijos.

Más adelante, en el artículo siguiente se lee una frase como esta... "atendiendo los componentes inerciales y la imagen objetivo respectiva, de manera integral." Con la ayuda de un diccionario pude traducir esto a algo como: "atendiendo a los componentes fijos, (es decir, que no se mueven o no se pueden cambiar, digamos factores geográficos, climáticos, de población) y los objetivos previstos". Luego pensé que decir "imagen objetivo" era intencionalmente repetitivo, porque, un objetivo es siempre una imagen de algo que no existe. Por eso debemos leerla, porque es casi incomprensible, y leerla con paciencia y cuidado. Uno la lee y se hace estas preguntas ¿Será esta una ley para el pueblo, o más bien un disimulo legal para distraídos de algo feo que se cocina?

En lo concerniente a la manipulación del lenguaje, pero desde el punto de vista conceptual (artículo 4to), dice la ley, hablando de "conocimiento, ciencia y tecnología", que el sistema se propone a potenciar la innovación y las redes de saberes populares "para el fomento del valor del trabajo y elvalor agregado nacional, en un marco de soberanía". Olvidaron u omitieron el aspecto estratégico fundamental de esta revolución, a saber: el socialismo. El "valor del trabajo", como allí se dice ahí, sin el calificativo de socialista, es capitalista. Se debe traducir como "fuerza de trabajo". Porque el trabajo no es un valor en sí mismo, vale solo sí es humano, si es creativo y no solo "Fuerza de trabajo". Así es solo un número más, un cálculo más, metafísica. Y la "fuerza de trabajo" suena para los redactores a explotación. Y es eso. El tiempo y la fuerza que vende el obrero explotado al capitalista, los cuales nunca serán pagados a su justo valor, en salud, tiempo; en fin en vida y felicidad, porque la felicidad humana no tiene precio que pueda pagar el capitalista. Solos los intelectuales liberales hablan del trabajo como un valor en sí mismo. Para disimular el peso de la historia que carga la explotación del trabajo humano, que hay detrás de ese concepto "fuerza de trabajo" tan abstracto y útil al capitalismo. Y el "valor agregado nacional" se traduce como esa "fuerza de trabajo", realizada por mano de obra nacional: una promesa de mejorar nuestros "índices de empleo" y todo lo que eso supone para recuperar nuestros indicativos de riesgo país para satisfacer las exigencias de la calificadoras de riesgo, mejorar nuestra solvencia capitalista, y poder solicitar créditos, etc. La propuesta, entonces, desde su redacción confusa, apunta más a una especie de Ince, u Escuelas técnicas artesanales destinadas a formar mano de obra especializada, ofertada como meno de obra califica nacional.

En cuanto a la naturaleza democrática de este Decreto Ley, comencemos a hurgar en los textos. En la exposición de motivos, se dice que la planificación estratégica es democrática, participativa y de abierta consulta. Sin embargo, en este punto ¡ya es ley! ¡Tiene fuerza de ley! con todo lo que eso implica. Veremos que esta misma Ley más adelante establece todas las competencias: planificación, supervisión evaluación, ejecución, discrecionales al ejecutivo. Los planes no pasan por la discusión de ninguna instancia democrática ni local ni regional. Tampoco por la Asamblea Nacional donde están representado los estados. (Artículos 8, 9 10)

No hay una instancia de control y evaluación vinculada a la sociedad, una instancia más interesada es las consecuencias de estos planes, como las mismas poblaciones afectadas por estas decisiones de tantas consecuencias. Hasta aquí vamos descubriendo que quién está decidiendo el destino del pueblo no es él sino el capitalismo y sus agentes. Por eso el pueblo no se lo ha convocado, hasta ahora, a ningún seminario, a ningún debate. No ha concurrido a estas discusiones la gran asamblea del pueblo frente al balcón de Chávez y junto a él. Tampoco la asamblea Nacional.

La Ley de las Zonas Económicas Especiales no está reglamentada (Art. 12). y no será reglamentada sino por decretos presidenciales; "incentivos y reglamentos especiales". Estos "reglamentos especiales" son la clave para aclarar tanta oscuridad. Su traducción hará la diferencia que inclinará la balanza en casi todos los artículos en cuanto a si van a favorecer al país o a los capitalistas. Sin embargo su calidad de "especiales" ya nos sugiere que no se discutirán. Además nos sugiere excepciones, privilegios, "estímulos" económicos, que para el capitalismo debe traducirse en claudicación concertada. O, en el peor de los casos, de libertad total de acción para los inversionistas; el conocido "Dejar hacer" de Bastiat, economista clásico liberal que criticó hasta saciedad en el Capital.

Más adelante plantea "restablecer y fomentar equilibrios" mediante del "establecimientos o ciudadelas comerciales y de servicios" en las Zonas Especiales Fronterizas, lo que se traduciría en ceder soberanía, igualarse con el vecino comercialmente, o sea, así éste practique el más feroz sistema de explotación humana y del ambiente. Se traduce en declarar las zonas fronterizas como libres de la soberanía nacional, plasmada como principio sagrado en nuestra constitución.

Como puede ser que, sobre la base de una definición vaga como es el calificativo de "especial", el presidente de la república puede tomar las decisiones sobre temas tan especializados. La pregunta que uno se hace ¿Por qué se deja en manos del ejecutivo tomar decisiones que involucran a tanta gente, sin consultarla, sin preguntarles a los afectados, como por ejemplo "¿qué te parece que te mudemos, que te inundemos tu campo, que te desviemos el río, que te cambiemos tu paisaje, etcétera?"?

Nuevas aduanas ¿Para qué? Pareciera que estas Zonas son uno paisitos independientes del gobierno central. Son muchos los aspectos importantes, para el país entero, que quedan fuera de las regulaciones de las leyes nacionales, etc. Y fuera de la supervisión del pueblo involucrado y de la Asamblea Nacional, a discreción del ejecutivo. Me pregunto quién asesora al presidente de la república para saber cuáles son las materias primas que requieren las empresas a autorizadas, ¿Serán las mismas empresas?….

Así también debemos leer en la ley de aduanas lo que señala al respecto el art 18 que habla sobre el "despacho o descarga directa", Se trata de una excepción que permite actuar en este asunto sin permisos y controles por parte del Estado. Muy clara esta Ley de aduanas al respecto.

Art. 19…"El Presidente o Presidenta de la República, podrá establecer un régimen suspensivo para el pago del impuesto sobre la renta que se cause por los enriquecimientos obtenidos por las empresas instaladas en dichas Zonas de Desarrollo Estratégico y Económicas Especiales, hasta tanto se inicien sus operaciones regulares y con un marco de gradualidad en el mismo atendiendo metas de producción". Artículo 20. …"Los bienes producidos por las empresasinstaladas en el ámbito espacial de las Zonas de Desarrollo Estratégico y Económicas Especiales deberán destinarse a la atención del sentido estratégico de las mismas, en el marco del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, priorizando las necesidades internas del país". Cabe preguntarse otra vez ¿Cuál es el sentido estratégico de las Zonas Económicas Especiales? Y así siguen los artículos 21, 22, 23…

Lo anterior es solo una parte de lo que hay detrás de este "nuevo clima" de estos "estímulos" para la inversión. Si la entrega del socialismo y la soberanía del país es el precio que hay que pagar para captar inversiones y la Venezuela Productiva. No quiero la Venezuela Productiva, mucho menos a los inversionistas vengan de donde vengan.

Epílogo

El Capitalismo es lo inverso que el socialismo. En el primero impera la anarquía, una competencia feroz por la ganancia, los mercados, el poder. En el socialismo se planifica para dar a cada quien según sus necesidades y exigir de cada quien según sus capacidades, tal cual como lo dice Marx. El capitalismo por su parte es el padre de los "mecanismos", el autor intelectual de los tecnicismos. Un desarrollo económico capitalista deja de lado al ser humano y se mide no evaluando sus niveles de vida y felicidad, sino calculando números, "estadísticas", en índices macroeconómicos, de crecimiento, de ganancia, a un lado queda la justa distribución de la riqueza material y más lejos aún el desarrollo espiritual de los individuos. En el socialismo debe gobernar la conciencia socialista, la consciencia del deber social. El socialismo supone una moral revolucionaria y sobre estos mandatos espirituales la revolución hace lo que tiene que hacer, lo que deba hacer; en base a esta convicción se debe cambiar todo lo que deba ser cambiado. En el capitalismo todo cambia cuando ya no sirve a los apetitos voraces del capitalista, cuando disminuye la ganancia, el capital, la concentración del poder y la riqueza. La pregunta que debemos hacernos ahora es ¿a quién sirve esta Ley de Las Zonas Económicas de Desarrollo?, al socialismo o al capitalismo. Hace falta más revolución socialista, no hay duda.

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Héctor Baíz

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