¿Feliz Navidad y Prospero año nuevo? ¿Con lo Jodida que está la cosa?

En estas épocas decembrinas en las que casi todas las “costumbres” de nuestra cultura occidental capitalista nos llevan a una frenética “gastadera de plata” en consumos de todo tipo de productos, este año lo más común es escuchar a los “consumidores” quejarse de “lo caro que están los productos”, de la poca variedad, escasez y de las “benditas colas”, situación que es aprovechada por los dueños y encargados de negocios para echarle la culpa a Maduro y a la revolución, terminando con augurios “fatales” para el porvenir y utilizando como pieza publicitaria lo “infeliz de estas navidades” y el “desastroso año nuevo” en el que “los únicos felices” serán los chavistas “enchufados”. Pero si esto es verdad como es que el gobierno goza de tan amplio respaldo popular, como es que hay tanta gente deseando y viviendo una feliz navidad y augurando un buen año.

Lo primero que quiero destacar es que la felicidad en lo individual no es una condición o un lugar a alcanzar, es una decisión que uno toma dependiendo de el control que asume de su destino, si eres un barco a la deriva movido por las olas de las circunstancias tu felicidad se la entregas a ellas, si asumes el control de tu barco no importa lo “grande que sea la tormenta” al final siempre estarás feliz navegando en la dirección que deseas. Sin importar la pobreza, las miserias, los duros golpes hay hombres y mujeres insignes que decidieron ser felices y hoy son faro de luz y esperanza para los pueblos: la madre Teresa de Calcuta, Ghandi, Mandela, Pepe Mujica, El Ché y el comandante Chavéz por nombrar algunos pintorescos y disímiles ejemplos de ser felices sirviendo al prójimo bajo las más duras circunstancias. Si te cuesta entenderlo ¿como explicas que gente muy pobre se declare feliz y que otras muy ricas demuestren su infelicidad? Acaso ¿no hay gente feliz en Siria, Palestina, Irak o Libia a pesar de las duras guerras?

En segundo lugar lo que hace infelices a unos puede que le sea indiferente o beneficioso a otros para su felicidad por lo que en lo colectivo la felicidad personal debe entenderse como “ser feliz aportando a la felicidad de las mayorías” o al menos así lo entendemos los socialistas. Es imposible negar lo indeseable de la situación económica que está atravesando el país y que afecta principalmente a los más necesitados pero que paradójicamente hace infeliz a los privilegiados, de la misma manera en que resulta imposible negar los enormes beneficios que ha traído la revolución a las grandes mayorías excluidas.

El asunto es que mientras una parte importante del país concentra su felicidad en las “insuficiencias” la otra se aferra a las satisfacciones y a la promesa de un mundo mejor. Mientras unos se desesperan al ver las despensas vacias y con casi ninguna variedad de productos la otra está contenta porque ahora come carne, pollo y pernil, mientras unos repudian las colas para comprar papel, leche, pañales, … otros están haciendo colas para comprar barato en Mercal, PDVAL, Abastos Venezuela, Bicentenario, mientras que unos odian no poder comprar el electrodoméstico de su preferencia otros se las ingenian para comprar en mi casa bien equipada los productos que antes nunca había podido comprar, mientras unos se quejan de la escasez de pasajes aéreos internacionales, otros festejan el haber podido viajar al exterior siendo tan pobre lo que antes no sucedía, mientras a unos les preocupa el acceso a los dólares para sacar su dinero del país a otros les alegra que el salario mínimo se aumente siempre compensando la inflación del año, mientras a unos les preocupa el destino de sus inversiones en Venezuela a otros les ocupa encontrar un mejor empleo estable dentro de las oportunidades que hay y que han permitido bajar el índice de desempleo a menos de 7% y aumentar el empleo formal, mientras unos “lloran” por lo costoso de las universidades privadas otros celebran el manojo de posibilidades de estudios universitarios gratuitos, mientras unos se quejan del “rezago” tecnológico del país otros agradecen el acceso a las tecnologías de la información y la telecomunicaciones gracias a las canaimitas, el satélite Simón Bolívar, las inversiones sociales en redes de telefonía de Cantv y Movilnet, el Internet equipado, Wifi libre. Mientras unos lloran por el alto costo de casas y apartamentos, otros están ocupados construyendo su rancho con la esperanza de poder acceder a una vivienda digna de la gran misión vivienda Venezuela, que mientras unos equiparan la patria con un rollo de papel de baño, jabon, pañales,… cuando dicen tenemos patria pero no hay… otros festejan la visibilidad que se le ha dado en su nueva patria, en fin mientras unos se concentran en sus limitaciones otros ven oportunidades.

Los que apoyan a la derecha Venezolana tienen que entender que existe otra Venezuela que ahora opina, participa y decide en las acciones de gobierno, que tiene otras necesidades distintas a la suyas pero igual de importantes, que intenta salir del foso donde el sistema excluyente las sometió con la excusa de no ser “los más aptos” mientras los privilegiados gozaban de las mejores oportunidades y condiciones para continuar siendo la “elite”, que esa otra Venezuela no es su enemiga no quiere quitarle lo suyo, solo espera recuperar el espacio robado por tanto tiempo, por ello está interesada en la paz pero dispuesta a defender sus avances con la vida, que esa otra mitad es en esencia explotada igual que la mayoría de ustedes por un pequeño grupo de privilegiados capitalistas que te ha sabido venderte que cabes en su mundo, el mundo de los ricos y te usa como herramienta para el sostenimiento de un sistema cada vez más depredador, explotador y excluyente. Esa otra Venezuela, la chavista, no lucha por privarte de nada sino por tener el derecho de acceder a los mismos beneficios, en su lucha de clases tu no eres el enemigo, es la oligarquía y es ella quien defenderá sus privilegios a cualquier costo, sacrificando por supuesto a las grandes mayorías en las que se encuentran también los opositores de a pie, incluso los de la clase media.

Todos los chavistas debemos tener claro que nuestra acción emancipatoria es un “mal ejemplo” para las sociedades capitalistas, que inevitablemente va a encontrar resistencia del capitalismo internacional imperialista, de las oligarquías regionales y nacionales, de parte de nuestro pueblo que alienado (por milenios de cultura civilizatoria sustentada en la supervivencia del mas apto y por siglos de su expresión más depredadora en nuestra “cultura” capitalista) intentará defender un sistema a cambio de la promesa de que algún día disfrutara los “placeres” de la elite burguesa.
Por ello no debemos perder la perspectiva de lo que está por venir, que las dificultades no pueden superarse soltando el timón sino remando hasta alcanzar la orilla buscada que no es otra que una patria soberana, independiente, con igualdad de condiciones y oportunidades para todos, de paz y justicia, construyendo día a día la suprema felicidad colectiva, decidiendo ser feliz al servicio de una causa superior a su propia existencia, el servicio a la humanidad entera, el amar al prójimo como así mismo. Aquí no se rinde nadie, la batalla es desigual pero hay que dar la pelea.

Feliz año 2015 de LUCHA, BATALLA Y VICTORIA. Aprovechemos la crisis causada por la guerra económica de los poderes económicos locales e imperiales para impulsar una verdadera economía al servicio de la humanidad y no de la acumulación del capital, inscribiendo nuestro nombre entre los millones que nos atrevimos a combatir el sistema hambreador capitalista.


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Noel Peralta Barreto


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