La dirección colectiva!

La magnitud de la crisis, el intenso debate político en el seno de los revolucionarios, los serios signos de agotamiento de políticas económicas que no han podido controlar la inflación ni la escalada de precios, mucho menos incentivar la producción para combatir efectivamente el desabastecimiento y la especulación, la forma brutal mediante la cual los mecanismos de asignación de divisas fueron penetrados por verdaderas mafias que desfalcaron al país con 20 mil millones de dólares y la cantidad de proyectos de desarrollos endógenos y agroproductivos abandonados, espoliados por la indolencia y la corrupción, dejan en claro que es imperativo hacer cambios profundos en el alto gobierno y en la forma de conducir el proceso bolivariano.

Está en el tapete la propuesta sobre un Gobierno del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar que sea la expresión de la diversidad de los partidos, de los movimientos y frentes sociales, de los trabajadores e intelectuales que han logrado las victorias electorales desde Hugo Chávez hasta la de Nicolás Maduro. Propuesta que plantea ampliar la base social del gobierno al dejar de ser éste sólo del Psuv, que puede servir de contrapeso para mejorar los controles y apalancar la contraloría social y que calza perfectamente en la urgente necesidad de refrescar el gobierno y de romper la desgastada práctica de reciclar ministros y hacer enroques para así colocar a los mejores, más capacitados y competentes profesionales para asumir el desafío de superar el modelo rentístico y capitalista que no nos ayuda a avanzar en la construcción del Socialismo Ético, Critico y Productivo.

Es en el marco de esta coyuntura que se impone la necesidad de construir una Dirección Colectiva del proceso que sea capaz de orientar, conducir y mantener la unidad de las fuerzas revolucionarias. No es correcto ni acertado que el gobierno sea la Dirección, los años de persistir en este error sólo han servido para afianzar el sectarismo, el hiperliderazgo y el culto a la personalidad. Avanzar en la construcción de un modelo que desmonte la estructura social, productiva, política y cultural de nuestro capitalismo rentístico y construir nuestro propio modelo de Socialismo Bolivariano, Ético y productivo es la principal tarea de una dirección revolucionaria, así como enfrentar a nuestros enemigos internos y externos que radicalizarán su accionar en los meses venideros.

Afortunadamente pasamos rápidamente de los calificativos de divisionistas, izquierdistas trasnochados, ex ministros fracasados y de los llamados a “lealtad total o nada”, a un discurso que asume la crítica y la autocrítica como necesaria y que plantea que todos hacemos falta. Es imperativo que la lealtad y la obediencia no estén por sobre las capacidades técnicas y gerenciales y que nunca priven por sobre la conciencia y los principios.

Saludamos la convocatoria realizada por el Alcalde del Municipio Bolívar, Guillermo Martínez, que apuntala esta propuesta de Dirección Colectiva para el análisis, el diagnóstico y la unidad de los revolucionarios a fin de construir la Patria Socialista. @williancontigo

 



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Willian Rodríguez


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