La actriz Belén Marrero, confunde espiritualidad con odio

¿Qué le ha pasado a la terapeuta espiritual Belén Marrero? ¿Qué le ha pasado a la sanadora? Sencillamente ha perdido su norte. Necesita que ella misma se sane. El odio la ha enceguecido y ha dejado a un lado sus enseñanzas espirituales. Ella, desde hace algún tiempo, cogió el camino de la bondad, de la solidaridad, la justicia y el amor. Sobre todo el amor espiritual. Señora Marrero, pienso que usted perdió su tiempo en hacer talleres, cursos, y estudios sobre la espiritualidad y la sanación. Usted podrá tener cualquier número de diplomas nacionales e internacionales. Pero eso no le ha servido de nada. Le recomiendo que vuelva a repetirlos, tal vez en una segundo oportunidad pueda asimilar lo que significa las enseñanzas de esa naturaleza.

Señora Belén Marrero, ¿qué significa ser espiritual? Ser espiritual es todo lo contrario de lo que usted ha manifestado contra otros colegas por ser chavistas. Ser espiritual es una persona desprovista de intereses mezquinos y ponzoñosos. Ser espiritual es una persona capaz de perdonar al prójimo, desde adentro desde lo más profundo de su corazón. Ser espiritual es ser una persona sencilla, como lo era la Madre Teresa de Calcuta, quien dio su vida sirviendo a los demás, sin pedir nada. Ser espiritual es servir a los demás y vivir en paz, ante las vicisitudes de la vida. Ser espiritual es responder a los demás, ser solidario, justo y dar sin esperar recibir. Ser espiritual es imitar, en la práctica, a la Madre Teresa de Calcuta, por un lado, y por el otro, Nelson Mandela, a Gandhi y a Martin Luther King. Ellos lo dieron todo por la libertar y la explotación del hombre por el hombre, sin violencia, sin odiar y hacerle daño a nadie. En fin, ser espiritual es estar muy cerca de Dios.

Tengo entendido que usted ha hecho innumerables cursos, talleres y estudios sobre la espiritualidad, y que guarda muchos diplomas. Eso entiendo. Pero sí es así, me perdona, pero ha perdido su tiempo. Le aconsejo, en primer lugar, que se confiese con el Papa Francisco, y, en segundo lugar, tome unas clases con el Dalai Lamas, quien es un gran vividor y explotar de su título y va por el mundo aconsejando a gente como usted. Que algo le puede quedar, y así despoje a su corazón del odio, y en su lugar se instale la paz, la tranquilidad y el amor. Mucho amor. Eso la alejará de señalamientos inadecuados contra colegas suyos, por tan solo sentir admiración por Hugo Chávez, o declararse chavista.

Sin ninguna ínfula de sabiondo, ni mucho menos, y con el respeto que se merece usted, señora Belén Marrero, le recomiendo leer los siguientes libros sobre la espiritualidad: Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach: San Francisco de Asís, de G.K. Chesterton; El libro de Chuang Tzu, el mismo es el autor; Una Autobiografía, por Mohandas Gandhi; El Profeta, por Kahlil Gibran; Siddartha, por Hermnn Hesse; Piensa en esas cosas, por J. Krisnamurti; Las nueve revelaciones, por James Redfield; Los cuatro acuerdos, por el doctor Miguel Ruiz; Un camino sencillo, por la Madre Teresa de Calcuta; El Poder del el ahora, por Eckhart Tolle; Conversaciones con Dios, por Neale Donald Walsch; Esperando a Dios, por Simone Weil, Buda, por Osho, Buda, por Deepak Chopra, entre otros. ¡Se cansa uno! ¡Volveré!.



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Teófilo Santaella

Periodista, egresado de la UCV. Militar en situación de retiro. Ex prisionero de la Isla del Burro, en la década de los 60.

 teofilo_santaella@yahoo.com

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