La Leche y sus secretos

No es posible, pero lo que está a la vista de todo el mundo no pasa
desapercibido, y son esas inmensas colas que hacen los venezolanos en
espera de adquirir un kilogramo en bolsa o en pote, o lo que le vendan
de leche que a decir de muchos, una necesidad de primer orden y, eso
es cada vez que llega a los negocios de expedición o, en los
operativos Mercal o, Pdval. No importa el día ni la hora y, lo peor
que nunca alcanza y una vez adquirido dura poco en la casa y de nuevo
la odisea de la espera lechera y, de los malos ratos que pasa quien de
esa aventura día a día vive por cría de hijos o por hábitos
familiares.

Y, nosotros que hace rato largo que no somos consumidores de leche de
vaca ni con café siquiera, después de tantas informaciones recibidas y
aceptadas y, como buenos y disciplinados creyentes de estudios
realizados por otros científicos o no, vemos con rabia y preocupación
ese bululú de personas con un afán desmedido de búsqueda por ponerse
en ese artículo que no es de primera necesidad y, ya verán, el porqué
que les planteare sin mucha sindéresis y, sin darles fuentes y no
entendemos que siendo esa materia de orden prioritario y a merced de
tanta crítica que afecta a tantos involucrados, no haya dentro del
gobierno, un organismo que se ocupe de aclarar todo lo relacionado con
la leche de vaca a ver si logran enderezar un poco el camino que cada
día se hace más crucial y, acabar con esa crisis que le cae y le da
motivos a lo amarillos de joderle la paciencia al venezolano, atacando
sobre eso.

La leche de vaca no tiene ningún poder nutricional y, su consumo tiene
o implica una variedad de problemas que afectan al ser humano
directamente. Somos la única especie que nunca se desteta y, ningún
otro animal sobre la tierra consume leche animal de otra especie.

La vaca produce hormonas de crecimiento bovino que son esas la que le
dan vida cuando pare a la cría, becerro o becerra, pero estas hormonas
en nosotros crean una serie de trastornos hormonales que hacen
aparecer quistes de ovarios en las mujeres, así como cáncer de mama y
en los hombres cáncer de próstata y, una serie de irregularidades más
en ambos sexos y, también inciden en la menstruación de la mujer.

Como un axioma humano de persistencia viviente en el tiempo debería
señalarse que, la leche de consumo humano debe salir de la mujer y,
jamás, debe entrar en ella proveniente de otros animales como la vaca.
No más leche de vaca y será otra.

Lo señalado anteriormente como enfermedades vienen de las hormonas
naturales de la vaca, pero, lo negativo que ayuda a enfermarnos más es
que, actualmente la industria láctea le inyecta a las vacas hormonas
como la somatropina de crecimiento bovino que incrementa la producción
de leche en las vacas y aumenta a proporción gigantesca de sus ubres y
hace que haya un 75% de mayor contenidos de estas hormonas que son las
causantes de todos los problemas que se presentan en las personas.
Doñita, véase en ese espejo y no pierda tiempo en esas colas comprando
enfermedades que a obtener a posteriore y, nadie le va a responder
cuando, pesque un cáncer o alguna inflamación degenerativa en contra
de su salud. Recuerde que preguntando se llega a Roma o se llegaba, si
lo ve mejor.

Y, además, cuando a las vacas se le inyectan esas hormonas se ponen
más dispuestas a colaborar con los dueños en inflar sus ubres de
leche, para que él obtenga más ganancias en su negocio de producción,
vendiendo enfermedades al por mayor al público, por lo que, las
cantidades de hormonas naturales y sintéticas y antibióticos de ellas
las reciben los humanos, debido a esas prácticas industriales de mayor
producción y rendimiento de leche. ¡Rica leche! Mamá quiero más y la
mamá le dará más y ella feliz y contenta cuando, lo ideal y natural
sería tomar solamente leche materna a pico de teta y, no, claro que
no, tomar leche bovina, ni regalada. Eso es equivocado. ¡Guácala!

Cuando la leche se pasteuriza se le quitan todos los nutrientes -¿lo
sabía? Pero ahora sí. Se pierden las vitaminas y minerales y la mitad
del calcio. La leche tiene una proporción de calcio y fósforo que es
bien adverso que, no la hace fuente primaria de calcio y dónde
conseguir el calcio, pues, en el brócolis, almendras, ajonjolí,
repollo, verduras verdes y oleaginosas y si consigue hojas de coca
sería una maravilla alimentaria. Yo le agregaría sardinas como sean.

Así que, la leche no es la fuente ideal del calcio. Eso sería
prioridad del Gobierno decirlo, por ejm, este producto contiene sólo
el 10% de calcio. Conozco personas que son adictas a la leche y, mire
usted, padecen de osteoporosis y, además en los países donde más se
consume leche sufren más sus gentes de osteoporosis. ¿No lo cree?
Investigue.

Los niños lactantes asimilan completamente la caseína láctea de la
leche materna, pero, tenga por seguro que, la de la vaca no. La leche
de vaca consumida desmineraliza a los adultos. Si a 100 g de leche que
contiene 118 microgramos de calcio y 97 microgramos de fósforo y si lo
restamos quedan 21 microgramos y si la pasteurizamos quedan 10
microgramos de calcio.

La leche de vaca consumida contiene un 70% de ácidos grasos saturados
y, un 30% de polisaturados, estructura que favorece la formación de
prostaglandinas y de leucotrienos que pierde sus propiedades por el
calor lo contrario de la leche materna y de sus proporciones que es
muy diferente aquélla de la leche humana

Entonces, entre en razón y no se preste a fomentar la crisis que más
bien enferma con la premura de su contenido de obtener calcio y, por
lo tanto, no beba leche, para que viva más como un toro.


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Esteban Rojas


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