Columna con espinazo.

Léxico aznárico-rosalesco-caprilario

Hoy cumplimos con lo prometido el lunes 09-09-2013 en este mismo espacio aporreador.
En aquel memorable Glosario atrinkado de la kkdemia alertamos sobre la nefasta aparición aznárica del idioma paraco-celuláreo que –contrario a lo que muchos puedan pensar– se trata de una moda proveniente de España (ya la real euro-kkdemia pesetera reconoce a Aznar como célebre autor de la aburrición gillipolla, denominada aznería búrrica). Por cierto que al oír esta decisión un gallejo gritó: “Falen o que falen, miyor es que cerren cha esa kkdemia de merda, carayio”.

Pero en Venezuela, aparte de los fablistanes que laboran en las empresas fabricantes de noticias, el nuevo lengûeteo celuláreo encontró seguidores practicantes, creadores a su vez de neologismos ilógicos llamados disparates tiránicos (que le disparan un tiro al gobierno y otro a la Revolución). Hasta hace poco se creía que el único inventor de disparates era Manuel Rosales, un docente sindicático aficionado a la taurovaquia que -entre otras becerradas de buey- inventó la manolina bumerang, y cuando quiso pinchar al gobierno con su estocada le salió el tiro por la culata… En la anterior columna lexicográfica mencionamos también a otros discípulos de Aznar que en Venezuela han pasado a la Historia con frases y vocablos de inusitada y risible pedantería lengûética. Así, entonces, con las rosaladas manolinas se han puesto de moda las bodrio-leopolvadas o maricorinadas caprilinas, y sus deslenguados autores son tutoriados a control remoto por Obama, Bush, Rajoy y Uribe Vélez.

De manera que, para el debido análisis semiótico (y semióptico) de tan admirados fabricantes de gargarismos, es hora entonces de entrar en materia; ya que, en nuestra búsqueda fatigante exploramos prensa escrita, revisterío dominical y programación radiotelevética (disculpen que use vocablos aznárico-fashions). Y nosotros –fieles a la ética de la estética– le respetamos a cada cual su autoría… De todos modos, en mi libro Surrealismos del Sur (en actual maceración) dedicaré el capítulo titulado Dichonario Vozal al reciclaje lexicográfico de dichos y vocablos producidos por la fablistanería todoterrígena. Y por ahora, para aprovechar el espacio, sólo adelantaré algunas palabrejas de reiterado abuso en programas radiotelevéticos y en estrevistas a políticos de nasalía aspirante (¡¿?!). Aclaro que para apoyar a la libertad de expresión no koloké las aznadas en orden alfabético, pero puse los gargarismos en el lugar más risible; porque…

Drona-dores de arrechera son peleadores de peso aplumado que ante la paliza en el ring picotean (insultan al público), maldicen al árbitro y piden que repitan la pelea.

Espectacular (equivale a ¡¡guao, genial, mundial, oh my God, plus!!): Se usa como cibertad de expresión exclamativa para aplaudir a Obama-Bush y añorar la nacionalidad yanqui.

Espectacular también se utiliza como amortiguador emocional en los deplorables conflictos que muestran los reality shows de las televisoras PUS. En CNN se les conoce como espectacularidades guao (?) y sirven para exaltar la miseria humana que refleja la alucinante decadencia o creciente drogadición de la sociedad norteamericana.

Especulador: Gente espectacular (billetúa pero gallinácea) que cacarea porque los huevos están caros y revende el pollo a precio de dólar.

Dólar: La más organizada estafa planetaria con moneda inorgánica (sin embargo, el dólar es el mejor símbolo o equivalencia del desastre espiritual de que hacen gala los estafadores que gobiernan a los estadounidenses).

Dopositorio: Militante de la oposición que para demostrar la quiebra económica de Venezuela deposita dólares, retira euros, compra cupos CADIVI y se droga con los mensajes alucinantes con que a toda hora lo bombardean los medios de comunicación enemigos de la Revolución Bolivariana.

Adoparse o adolarse: Ir a Cúcuta, raspar los cupos CADIVI de compra o de viajero y adivinar si el narcotraficante 82 es Uribe Vélez.

Autonomía universitaria: Autos de marca y renombre (con motores de alto linaje) que elevan la prosapia a la casta neomantuana de la "educación superior".

Cántico ballenero: Filósofo sirenético aficionado a la rosaleda ontológica, que confundía tiempo y espacio, güisqui y rapiña, y como metía peras al horno, antes de que lo mataran y se muriera saqueó la olla lacustre y se peruanizó en Lima. Por cierto que se hizo célebre por inventar aquella profunda –casi submarina– manolina muda que decía: Adeco es adeco hasta que copei lo contrate, y a vieja guardia nuevo destiempo.

Primera injusticia: Primera franquicia, cimera estulticia, rumbera política.
Palangre: Palabra de origen subterráneo o submarino (no, perdón, según el filósofo sirenético) es usual entre marineros de tierra firme o pescadores en río revuelto. No, tampoco. Bueno, en realidad se trata de un vocablo de uso recurrente en los pantanosos reality shows de las televisoras PUS y también en cierto y turbio periodismo radial y escrito. Es equivalente a dame lo mío –propina fablistana–, te pago para que no digas lo que yo pienso, agarra fallo más que sea incompleto, aporte a la libertad de regresión, cuánto cuesta una mentira, si pagas bien escribo o locuteo a todo riesgo; en fin, palagre es sinónimo de pal hambre…

Pupul-Arte: Neologismo chic o sutileza artistoide utilizada por la oposición exquisita para referirse a las creativas zonas pu-pu-lares…

PAMD: Sigla de por ahora me despido, hasta las vértebras. No, no perdón; quiero decir que la Columna con espinazo continuará apoyando –hasta la médula– a la cibertad de expresión (vía Internet).



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Amable Fernández

Escritor surmerideño.

 amablefernandezs@gmail.com

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