No podemos cambiar el discurso y nos hubiese gustado

Las razones del Comandante Chávez para no apurar el paso de la Revolución Bolivariana para consolidarla y hacerla irreversible, forman parte de sus razones, las que ahora no esta aquí para explicar, como muchas otras cosas. Lo cierto es que, el compañero Maduro ha tropezado con una pared, imaginaria o no, que le impide avanzar de manera decidida e imperturbable precisamente ahora que se hace necesario tomar las decisiones más valientes y definitivas para evitar que, a pesar de todos los esfuerzos, y los avances apenas en ciernes en la lucha contra la corrupción y el burocratismo, la revolución se caiga a pedazos por falta de decisión y debilidad mientras nos cocinan en un caldo de dolor y tristeza, tratando de lavarnos el cerebro a punta de llanto, canciones y rezos.

Decía Rosa Luxemburgo que “la revolución rusa no hizo más que confirmar lo que constituye la lección básica de toda gran revolución, la ley de su existencia: o la revolución avanza a un ritmo rápido, tempestuoso y decidido, derribando todos los obstáculos con mano de hierro y se da objetivos cada vez más avanzados, o pronto retrocede de su débil punto de partida y resulta liquidada por la contrarrevolución” , tal parece que la historia quiere repetirse con la revolución bolivariana, basta analizar los últimos años para entender que políticamente no hemos avanzado y tal como están las cosas, en ese afán del gobierno por repetir los mismos errores del pasado, las dificultades y obstáculos no hacen más que acrecentarse.

No se puede construir un socialismo en medio de un sistema de gobierno que responde a una pirámide lineal de ordene y mando, eso era comprensible sabiendo de donde venia la cabeza de gobierno y la mayoría de quienes conforman el gobierno, y es ese sistema que urge cambiar para poder avanzar el que ha permitido la burocracia que deriva en la corrupción. El gobierno del presidente Maduro ha tenido bastantes pruebas al respecto y apenas comienza. Los patrones viejos continúan imponiéndose, el simple hecho de ocultarle al pueblo acerca de las decisiones y los planes importantes que involucran la vida de todo un país, como por ejemplo los planes con el gobierno conspirador de Colombia es una prueba irrefutable del viejo patrón establecido, como también colocar al pueblo en situaciones preestablecidas sin siquiera una consulta como en el caso de los medios. Nada saca el gobierno en ocultar la verdad que en algún momento se descubrirá, como el caso del Fondo Chino, cuya competencia para nombrar a esos directores escuálidos ladrones debe ser de alguien del gobierno. No somos tontos por si acaso el gobierno se lo cree.

Una revolución que depende de los reales, de lo material para ganar adeptos no es revolución ni es nada, máxime si lo que se persigue es la construcción del socialismo bolivariano más ¿Cómo? a punta de realazos, imposible. Con cada día que pasa en vez de transferirle al pueblo el poder de la toma de decisiones, de consultarle al pueblo y a sus asambleas populares, el gobierno se vanagloria de tener un “liderazgo colectivo” con el mismo grupo que dicen ser los hijos de Chávez en vez de los compañeros y camaradas del pueblo revolucionario que es el dueño de todo lo que existe en La Republica Bolivariana de Venezuela. ¿Cómo se atreve el pueblo revolucionario, el imprescindible, a criticar a los hijos e hijas de Chávez que ejercen el gobierno? ¡pecado!

Y es lamentable cuando se cuestiona la lealtad de los compañeros y camaradas que han demostrado con su hacer en miles de formas su compromiso y lealtad revolucionaria con el pueblo, por atreverse a hacer uso de la libertad absoluta de expresión que existe en nuestro país y del que bastante abusan los conspiradores opositores al pueblo revolucionario y que no sabemos las razones por las cuales son intocables para el gobierno. Con esto solo se desvía la verdadera razón del descontento y cuestionamiento de lo que se esta haciendo mal y sobre quienes recae la responsabilidad de la ineficiencia y la conspiración.

Y más nos lamentamos de que algunos funcionarios del gobierno utilicen “el corazón adolorido y el cariño, la lealtad y el aprecio que les tenia el Presidente Bolivariano” para defenderse al verse cuestionados por una pobre actuación mediocre e insana, para utilizar términos suaves, pensando que “se la están comiendo cayéndonos a muela” a un pueblo que sabe la diferencia entre un tramposo y oportunista del leal, eficiente y honesto. Pelen el ojo y abran los oídos que la verdad esta frente a nosotros, ¿Cuántos de esos Ministros y funcionarios le han demostrado al pueblo su compromiso y su lealtad, muchos de ellos seriamente cuestionados por tracaleros, marrulleros y lambiscones? Si dependiera del pueblo revolucionario, muchos de ellos estarían bien lejos de ostentar el cargo que ejercen. Eso si seria socialismo, eso liderazgo socialista colectivo, el resto es solo demagogia barata. Duro ¿verdad?

El gobierno insiste en seguir sacando y sacando el billete parejo para proyectos faraónicos que, debido a la coyuntura mundial de la crisis actual no se van a poder realizar. Una cosa es darle al pueblo la mayor suma de felicidad posible y otra es montarnos en una nube pensando que con nuestro enorme peculio todo lo vamos a poder ¿Qué esta esperando el presidente Maduro para hablarle claro al pueblo? el presidente Chávez no va a resucitar para salvarnos de la debacle si no tomamos las previsiones necesarias, no queremos un protector, queremos un compañero, hombro con hombro, para seguir adelante y salir de esta parálisis en que nos encontramos.

¿O es que hasta que el dinero nos alcance se hará lo que hay que hacer? Mientras desde las alturas del poder los reformistas destruyen la revolución ante los ojos del pueblo revolucionario que nada más aguarda su momento en que tengan que ser escuchados por el presidente Maduro que tal parece que solo escucha a su entorno más inmediato, “al equipo hijos de Chávez-apóstoles” y a sus amigos. No estaríamos en medio de esta incertidumbre rodeados por una inmensa conspiración de todo tipo adentro y afuera que no ha cesado y que crece cada día si se hubiesen tomado las decisiones correctas. Que no se diga “tarde piaste pajarito” y nos encontremos con una sorpresa por coartar y menospreciar las decisiones que deben salir del pueblo revolucionario.

Confiamos en el Líder.

anazaicon@gmail.com


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Ana Bordas


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