¡Que ahora el llanto se vuelva carcajadas!

Bueno, ¡YA!, que se acabe el llanto, que se vuelva carcajadas, como esas hermosas, naturales y espontáneas del Gigante Camarada; que cada lágrima sea alimento, que abra surcos profundos y fértiles para sembrarlo y hacerlo eterno y después cosecharlo. Es imposible imaginarlo ausente, sentirlo ausente. No hay calle en Venezuela o pueblo o persona en donde no encontremos al Comandante Invicto. Está en los niños, en las oraciones que hoy construyen otrora analfabetos con los grafos de la Misión Robinson; en los miles incluidos en las misiones educativas, en los que hoy ven después de años de oscuridad, en los que se ríen del tiempo que les avergonzaba; en los que sobrevivieron gracias a Barrio Adentro, en los que ahora se resguardan en casas dignas, en los que tienen una fuente de ingresos, en los que hoy debaten y exigen sus derechos; en los que aprendieron de deberes ciudadanos; en fin el Comandante Invicto está en todas partes, y allende las fronteras. Por muchas generaciones Él nunca estará ausente.

Ahora ¡A seguir construyendo! ¡A continuar la tarea! ¡A consolidar el camino andado! Prohibido permitir que se desande. Construyamos diques de amor para impedir el retorno a estadios superados bajo la conducción del Camarada Invicto. Convirtamos en hechos concretos el Plan de la Patria, que cada quien asuma con tenacidad, perseverancia y disciplina su tarea, que cumpla su propósito con la misma vehemencia y profundidad del Gigante Invicto, es su gran enseñanza. El Plan es el faro, la guía, la pica. Con el Plan de la Patria estamos en capacidad de transformar la realidad. Pero es necesario desarrollar capacidad para decidir; ello lo logramos con la organización revolucionaria del pueblo. Y ahí están las leyes revolucionarias para construir un Poder Popular fuerte, indestructible, capaz de movilizar. ¡Es tiempo de revolución! Construyamos el socialismo para vivir viviendo o fenezcamos con el capitalismo, no hay otra opción.

Que siga siendo la Independencia la voz de mando, el desarrollo de las fuerzas productivas su motor, el socialismo la rúa que oriente el esfuerzo colectivo hacia un mundo pluripolar en el que seamos capaces de salvar toda forma de vida que lo habite. El Comandante Invicto nos dejó trabajo para un siglo, ¡EMPECEMOS, CONTINUEMOS!

El autor es: Diputado Principal PSUV/AN Portuguesa

lamdogsa@gmail.com


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César Alejandro González Castellano

Diputado del PSUV a la Asamblea Nacional por el estado Portuguesa.

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