Revolucionando

La Revolución siempre ha sido la oposición en Venezuela. La marcada necesidad de que el pueblo comprendiera la abismal diferencia entre el modelo socialista y la basura neoliberal, fue el certero plan de ataque para contrarrestar la ambivalencia en disputa. Los resultados del 7-0 y el 16-D, demostraron ser algo más que una Eureka democrática del destino, pues el alto grado de conciencia social que la gente evidenció tras el escrutinio, confiere el deber de seguir construyendo la Patria y el desafío de priorizar lo racional en la defensa de una ideología patriótica.

Nos encanta el sentido humanista, pacifista y bien intencionado de la realidad bolivariana que vivimos en la Venezuela del siglo XXI. El rescate de valores perdidos, como: la solidaridad, el respeto y la tolerancia, ha sido la punta de lanza pragmática del afer revolucionario. Además, que incentivar la Ecología en el discernir de la ciudadanía, viene siendo un regalo para la “Pachamama” y sus recursos naturales. En el absolutismo del pueblo, se retribuye la lucha diaria por: reivindicar los derechos de los trabajadores, promover la inclusión social y no caer en la ancestral subversión de regímenes políticos que por décadas le dieron la espalda al ruedo criollo.

“Instinto”, se define como la facultad que permite valorar o apreciar ciertas cosas. Es la acción atribuida a un acto, sentimiento o deseo, que obedece a un impulso. En los animales, se le considera el anhelo de preservar la Vida o supervivencia. La Revolución, ha demostrado tener el Instinto de la “Filantropía”, que ha catapultado a Venezuela, como un país que respeta los Derechos Humanos y que siempre busca recorrer los senderos de: la justicia social, la paz y arremeter contra la nociva impunidad.

Tal parece, que el desafío ya no es demostrar a propios y extraños, la valía ideológica de la Revolución Bolivariana, sino por el contrario, iniciar un proceso de autodescubrimiento, para saber si realmente esa retórica izquierdista es capaz de escapar a la naturaleza del Ser. Lo afirmamos, ya que ese letal bipartidismo que imperó en Venezuela, fue producto del conformismo de la gente en aceptar la insipiencia de un modelo político, que tras detectar la complicidad de la “masa” social, se encargó de rentabilizarlo en los siete pecados capitales.

La demagogia, la corrupción, la burocracia, el ecocidio, la codicia, el egoísmo y la anarquía, se transformaron en la acción y efecto de usurpar, delinquir y cercenar el quehacer socio-cultual del pueblo venezolano. Todos, invocaron a la sinonimia del libertinaje confeso, que los hizo ser la principal consecuencia de una insurrección cívico-militar sin relevo de pruebas. Los grandes aciertos de la Revolución, han sido los grandes errores del inicuo pasado. El presente, nos demuestra el conformismo de la gente en aceptar la rebelión de un modelo político, que tras detectar la complicidad de la “masa” social, podría rentabilizar en un futuro a los siete pecados capitales.

“Reactancia”, es el efecto emocional en contradicción directa a reglas que amenazan o suprimen ciertas libertades en la conducta. Se identifica cuando alguien es fuertemente presionado para aceptar un determinado punto de vista o actitud. Es capaz de hacer que una persona adopte o afiance un criterio contrapuesto al intencionado, lo que se traduce en una mayor oposición de quien lo intente persuadir.

Aunque la Revolución, ha demostrado tener la nobleza de un ideal y la fortaleza de una ideología, NO debe olvidarse del contexto psico-emocional que relatábamos en párrafos anteriores. La batalla entre ser oficialista o de oposición, parece haber quedado en el recuerdo electoral de la psiquis venezolana. Ahora, la Eureka democrática del destino, obliga a lanzar la moneda al aire y preguntar entre camaradas: ¿Quién de los revolucionarios es más revolucionario que tú? Dependerá de la respuesta, saber si la autodestrucción en términos políticos, es capaz de alzar el solariego vuelo del Fénix.

“Relativo”, es todo aquello discutible y susceptible de ser puesto en tela de juicio. Se define como una condición que guarda relación con alguien o algo. Es una cuestión que no es absoluta, sino propensa a cambiar. Decir que los llamados “Logros de la Revolución” no son relativos, sería la jaculatoría que demuestra lo positivo del Socialismo en nuestra querida Venezuela.

La gente debe estar “pilas”, para que el “papeleo” al solicitar asistencia a los organismos públicos, la organización y eficacia de las “Misiones”, el precio justo y libre de especulación de los mercados comunales, la soberanía tecnológica de los Infocentros en zonas rurales y las jornadas de sensibilización ecológica en todo el país, sigan siendo respuestas prácticas, consecuentes y expeditas hechas “por y para” un pueblo, que así como está dispuesto a seguir siendo el protagonista que refrenda un modelo político revolucionario, también podría ser el principal testigo ocular de su propio fin.

Asumir el gran compromiso, de exaltar el grito de Bolívar en la raíz de un “Araguaney”, será el fruto que nos elevará por el camino revolucionario de: la democracia, el consenso público y la tolerancia entre hermanos venezolanos.

carlosfermin123@hotmail.com


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Carlos Fermin

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, LUZ. Ekologia.com.ve es su cibermedio ecológico en la Web.

 carlosfermin123@hotmail.com      @ecocidios

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