El término con el cual titulo este escrito no es reconocido por la Real Academia Española pero fue muy utilizado por los venezolanos en épocas pasadas. Específicamente esta palabra era utilizada para referirse a los vehículos equipados con cajas de cambios automáticas, las cuales trabajan con fluidos hidráulicos. Supongo que se deriva de la mezcla de hidráulico con automático. Era muy común escuchar: me compré un carro hidromático.
Este tipo de cajas “hidromáticas” tenían o tienen la ventaja que ajusta las velocidades de acuerdo con las condiciones de manejo. Los cambios los realiza de acuerdo a las conveniencias de la vía y al conductor.
Esta descripción sirve para calificar a algunos de los personajes que se ufanaban de ser “Alexistas” y ahora son los mas fieros detractores del psiquiatra roblero. Incluso, los mas jaladores de Alexis hoy son mas Morelistas que Morelito. Se deshicieron de las franelas rojas con las que iban a las concentraciones; ya no saludan a los ex-escoltas y ex-asistentes de Navarro cuando antes les hacían mas llamadas telefónicas que a sus parejas; rechazan todo lo que huela a Alexis.
Ahora, y como las buenas cajas hidromáticas, han hecho un cambio silencioso y se han adaptado a las condiciones del nuevo terreno y del nuevo conductor. Ya no son mas jaletis de Alexis sino de Morel; ya no almuerzan con los Alexistas sino con los Morelistas; ya no beben papelón con limón para congraciarse con el psiquiatra sino wisky para congraciarse con el Gallero.
Lástima y pena ajena dan los hidromáticos, ellos creen que todos tenemos memoria y principios cortos como ellos y piensan que los Morelistas los van a proteger en su seno. No tienen sentido de la vergüenza y de la dignidad. Ya los veremos, pateados por los adecos y repudiados por los revolucionarios.
La traición y la deslealtad es mal vista hasta por el diablo.
Una experiencia personal.
CONVIASA orgullo venezolano.En días recientes tuve la necesidad de viajar a Caracas. Con temor de no asegurar un cupo para mi viaje, en vista de que coincidía con el retorno de los temporadistas de carnaval, fui al Santiago Mariño a ver que vuelos estaban disponibles; visite los mostradores de las líneas mas populares con la misma respuesta en todas: No hay cupo. De pronto en una de esas consultas y ya un tanto desanimado, me tropiezo con una muchacha que llevaba colgado un carnet de la línea CONVIASA y le hago la trillada pregunta: “habrá cupo para Maiquetía?” y con mucha alegría la muchacha me contestó que pasará por los mostradores que allí me atenderían con mucho gusto. Me dirigí a los antiguos mostradores de AVENSA y me encontré con un par de damas muy alegres y muy atentas a las que les consulté sobre el cupo y me dijeron que si, un gran alivio. Luego en mi manía indagatoria les pregunto que tipo de avión estaban usando, el pequeño Dash o en gran 737-300, esperando escuchar que era el turbohélice, me sorprendieron con que era el 737-300. El día miércoles aborde el avión con rumbo a Maiquetía, abordo me encontré con un avión en impecables condiciones, con una tripulación cordial y alegre, con un servicio a bordo excelente y con una gran sorpresa: el postre del sándwich era un tradicional “bocadillo de plátano”. Extraordinario detalle que muestra que el recate de la nación pasa por el rescate de nuestra identidad. Felicitaciones para el padre de la criatura: El comandante Wilmar Castro Solteldo; y para todos los que han trabajado en pro de nuestra nueva línea aérea bandera.
rafaeldesalem@hotmail.com>