A propósito de la entrega de viviendas

Los refugios y la cuestión política

 No hubo en Venezuela un gobierno en ninguna época que se preocupara y atendiera efectivamente a los afectados por este o aquel desastre natural, de cualquier intensidad y cantidad de seres humanos que en su tragedia en la practica tuvieron que vérselas consigo mismo. No es un secreto para nadie que los damnificados del pasado, dejaban sus viviendas destrozadas y en poco tiempo construían otra en cualquier otro lugar de igual o peor peligro, se resolvían como reza el decir popular

En la actualidad la situación es totalmente distinta con un compromiso público de otorgamiento de viviendas con la condición inalienable de permanecer un tiempo que en algunos casos podría ser de 18 meses, es decir año y medio, en los refugios escogidos, hasta tanto se construyan y sean entregadas las viviendas. Entendemos que previo estudio de certeza y de necesidad tangible en cuanto a que realmente quedaron sin vivienda producto de las lluvias.

Evidentemente que se trata de un compromiso de alta calibración que pone en juego la credibilidad del gobierno en el cumplimiento de tal oferta. No solo se trata de un compromiso social inherente a una situación muy específica y particular, sino que el asunto va mucho más allá; es un compromiso económico porque se trata de recursos extraordinarios y de la creación de nueva legislación en el marco de la solicitud de una nueva Ley Habilitante, que permita que los recursos estén disponibles para el programa de construcción de una buena cantidad de viviendas dignas y además dotadas de mobiliario y enseres propios de un hogar de tales características, no es cualquier cosa, se trata de la palabra empeñada por el propio presidente de la República, lo que le otorga un compromiso de carácter político de primera instancia y bajo la égida de una política constructiva de cara al futuro.

Todo lo anterior, está  en el orden de las responsabilidades de Estado, de compromiso social y político no fáciles de asumir y en correspondencia con una política general de bienestar y de suma de felicidad, para tales efectos es necesario acudir a los amigos en el mundo, directamente de Estado a Estado, lo que le da un carácter de mayor trascendencia, propias de una política exterior digna y soberana, no se negocia, es la solidaridad en su más alta dimensión, lo que seguramente se corresponderá con el acierto del cumplimiento a tiempo y espacio de la construcción de las viviendas necesarias, en correspondencia con el compromiso mismo.

Obviamente, que al tratarse de un compromiso político, entra en el juego de manera directa el carácter de la controversia con los sectores de la oposición que estarán muy pendientes del no cumplimiento, porque esa es su tarea, ante lo cual, se impone una vigilancia férrea y continua no solo del gobierno como garante, sino de las fuerzas sociales que hacen vida en el territorio nacional y más allá, el papel que debe desempeñar para tales fines el P.S.U.V. y su movilización permanente, nos estamos jugando el pellejo si se quiere, por tal razón, neutralizar la probable manipulación mediática, se convierte en el espíritu de lucha inmanente a su propia condición. 

rafaelfebles@yahoo.com



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Rafael Febles

Economista. Msc. Seguridad Social. U.C.V.. Militante revolucionario. Locutor. Articulista Correo del Orinoco. Poeta y escritor de la revolución bolivariana

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