Ruralidades

Boca Negra en plasta

Sí, emplasta gris moho, color del mismo charco que se chorrea con las fuertes lluvias sobre las carreteras y autopistas construidas por adecos y copeyanos a las que no les dejaron baluartes de resistencia como no fuera el amasijo de la gramínea con la tierra terraceada. Sin rodar muy lejos de Caracas la Autopista Regional del Centro (ARC) es un ejemplo de la soberbia blandengue (como el mismo charco) de Rómulo Betancourt, que regañó a su copartidario Luis Lander porque éste sugirió construir esa vía por Charallave, así proyectada por Medina Angarita. 

Ampliamos este introito con algunas precisiones, con la idea de que los “boca negra” (Teodoro Pettkoff) y el “plasta” de avena de Amenai, no se sientan señalados como el que la pone y se realimenta. “Ya basta ya…”, por mas que se meneen, no digieren. Y si no fuera porque es ahora cuando esos cizañeros se refieren a la tragedia de los seres humanos que vivimos en los barrios pobres, sólo porque el Presidente Hugo Chávez les prestó el albergue en los espacios vacíos de Miraflores, no los nombraríamos nunca más. La indiferencia del pueblo es castigo eterno y silencioso.

Ahora a lo que nos ocupa en la actualidad, y de lo que sí hay explicación del porqué los voceros de esa parte de la oligarquía encabezada por Mezerhane y el mamita Machado de Globovisión, se muestran “dolidos” por el castigo de la naturaleza contra los que, alguna vez, sus ingenieros dijeron que “esos hombres que viven “felices” en los cerros inestables de Venezuela, son los mejores arquitectos”. 

Ayudaron a embaular algunas quebradas para que esos “…mejores arquitectos” construyeran encima. Claro he ahí la explicación para tenerlos próximos a la industria sin que invadieron los espacios de esa rancia burguesía. Para tenerlos a la mano púes. Prefirieron declarar áreas enteras con terrones (léase terrones) arquitectónicos del S.XVIII, una vez desocupados por los nuevos ricos en ascenso como “patrimonio de la humanidad”. De manera que esa “chusma” no se crea por encima de un título como el “patrimonio de la humanidad” para pretender uno inmobiliario. Así La Pastora, por ejemplo, se quedó ahí, con su placa, sus escombros (vengan pa’ que la vean por dentro) y sus malandros cuidados por paracos a los que nadie se les va liso. Si es que se va.  

La Parroquia “San Juan”, en su viejo casco central, es un nido de viejos escombros; viejos malandros; viejos “veteranos”. Que no respetan a los VETERANOS del que hacer para adueñarse de ese titulo honrable. “San Juan” a la que Medina Angarita empezó a dignificar desde El Silencio, todavía está allí. Y ahora con nuestro Presidente Chávez, desde La pastora, aun cuando nos encontremos lejos de ella acá en el alero de La Casa del Abuelo de Barcelona, le hacemos una sugerencia: La Pastora  San Juan y Caño Amarillo, este último donde hizo su primera escala el zorzal de Argentina, son tres amplios sectores de la gran Caracas, con todos sus servicios, factibles para  su reurbanización. Con suficiente capacidad como para albergar todas las familias que hoy mal viven en las laderas de Caracas; laderas que deben ser rearborizadas, y no con gramínea, mala costumbre de adecos y copeyanos. Mejor con grandes árboles, incluidos frutales.

Y no crea, Presidente Hugo Chávez, que estas son pendejeras de viejo. Conocemos el monte y las casas para las familias que deben estar ahí y mas allá. Esta, que es mi vida está en la orilla final después de tanto andar, hombro a hombro con los desposeídos de los que soy parte. Se que nos escuchará Usted,  por ellos y por los árboles. 

Un añadido de última hora: algunos escuálidos de acá de esta región están desanimando a los comerciantes para que no contribuyan con los damnificados.   

Patria, Socialismo o barbarie

pedromendez_bna@yahoo.es



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Pedro Méndez (*)


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