Pildoritas 194 (año 03)

SOBRE LA ESCUELA SUPERIOR DE FORMACIÓN POLTICA.

Por lo que sé los partidos políticos, en general, de tinte izquierdista o de derecha, tienen en común en su estructura organizacional una llamada dirección, o secretaria de formación, su función es como su nombre lo indica, formar política e ideológicamente sus cuadros con el fin de prepararlos para que lleven a la práctica tanto la difusión doctrinaria de los principios que sustentan cada organización y para que, los que vayan a formar parte de cargos en el gobierno, lo hagan apegados a esos principios.

Este escenario, en teoría es ideal, en la práctica hemos visto, durante los aciagos años del "puntofijismo", cómo todo ello se echó al cesto de la basura, y lo que vivimos fue el desmadre más grande en la acción de gobierno. La corrupción fue la vedette, quien no robaba era un bolsas, y si al llegar a un cargo, no complacía las apetencias de sus “jefes políticos”, así se llamaban quienes emitían la famosa postulación, que era una carta, especie de salvoconducto para iniciar una fuente más, que sumada a las miles en todos los estamentos del estado, eran un desaguadero de los dineros públicos y el factor de generación de nuevos ricos.

Todo tenía como norte, lograr prebendas tendentes a extraer de cualquier manera dinero del estado, directa o indirectamente, en una prueba de que los funcionarios, pareciera que habían sido formados para robar y dejar robar y que las prédicas sobre la llamada perfectibilidad de la democracia, sobre la pulcritud de gestión eran simples saludos a la bandera.

Las largas décadas de la mal llamada democracia, fueron una verdadera escuela en la que se formaron millones de especialistas en la corrupción, generaciones enteras la saborearon, de alguna manera, claro con sus excepciones, siempre las hay, transitaron esos caminos; de esos años salieron miles de nuevos ricos, cuyo único mérito había sido el de ser activistas, como se llamaban los operadores políticos de los diferentes partidos, desde los que pegaban afiches, pintaban paredes y muros, o se destacaban mostrando fidelidad y consecuencia a quienes tenían la facultad de repartir posiciones burocráticas en los gobiernos, incluyendo los financistas para quienes soltarle plata a los partidos resultaba una verdadera inversión; cada parlamentario tenia su cuota de poder y cada una de esas cuotas iba al gobierno, a producir dividendos de una manera, lo más sofisticada posible, para su jefe y para sí. Surgieron las famosas comisiones, por la asignación de contratos, por la asignación de licencias para importar y exportar. Surgieron la empresas de maletín, los sobreprecios o sobre facturación, la matraca se enseñoreó como una práctica común a lo largo y ancho del país, conseguir una pasaporte sin tener que bajarse de la mula, era una odisea, la operación colchón se hizo famosa, ingresar a las universidades, en muchos casos era para quienes podían meterse la mano al dril, y ello estaba vedado para los pobres. Es decir, no había sitio, oficina, alcabala, despacho, en todos los niveles, ministerios, gobernaciones, Concejos Municipales, en los que no hubiese al menos un corrupto por cuenta propia o puesto allí para producir; el “no me dé, póngame donde haya”, era común, hasta apareció por aquí en el Táchira, puesta en boga por uno que está vivito y coleando y hasta presidenciable se cree, la llamada "parlamatraca", que consistía en que, haciendo uso de su condición de parlamentario lograba, por una buena mascada, prebendas para quienes acudían a solicitar sus servicios; así sucedía con alguien que, por ejemplo, hubiese violado la Ley de Aduanas, para librarse de la multa o hasta de la cárcel.

De esa cloaca, es absolutamente cierto, vienen muchos, demasiados, diría yo, que se enchufaron en la revolución, por si o por intermediarios, que les heredaron y que llevan casi genéticamente cromosomas que los convierten en portadores de una inclinación hacia una conducta de la corrupción que es muy difícil poder desechar y que cuando menos se piensa, aflora.

Lamentablemente hay que aceptar que el virus de la corrupción unido al del burocratismo, sigue vivito y coleando, aun en la llamada Quinta República, once años no han bastado para erradicarlo, a pesar de que tenemos un predicador insigne que no desaprovecha la oportunidad para arremeter contra ese viru; pero "una sola golondrina no hace verano", por lo que a esa prédica hay que agregarle acciones contundentes y ejemplarizantes.

Alguien tiene que agarrar una especie de lupa o microscopio, capaz de detectar corruptos donde estén y extirparlos del cuerpo del Estado.

La Escuela Superior anunciada por el Presidente debe tener entre sus objetivos específicos formar cuadros de personas incorruptibles, a quienes habrá que tocarles no solo su entendimiento, sino su corazón para hacerlo inmune al virus y capaz de proyectar en su entorno, un comportamiento acorde con lo que debe ser una verdadera revolución, que como bien sabemos está inspirada en el genio Libertador quien demostró ser inclemente e inflexible con los corruptos y fue además ejemplo vivo de honestidad.

Es una lástima, hay que aceptarlo, que esta idea del Comandante, no hubiese sido práctica revolucionaria desde el inicio de este proceso, con toda seguridad, hoy no estuviésemos lamentando lo de Anzoátegui y continuando lamentando lo del Zulia, Nueva Esparta y el Táchira, así como los retrocesos en Sucre y otros sitios de la geografía nacional, tendríamos una administración evidentemente pulcra, y los medios de la canalla, tendrían que cambiar sus arteros ataques de todos los días en estos aspectos, por noticias de farándula u otros motivos, porque los escándalos de corrupción, que nos hacen a veces parecernos a la Cuarta, serían la excepción y no casi el pan de cada día.-

Este cuadro visto así es dantesco, y habrá muchos a quienes la desilusión los arropó para por ejemplo abstenerse de votar, e incluso para votar en contra de nuestros candidatos este 26S; de otra manera es un poco cuesta arriba, explicarse cómo se esfumaron más de dos millones de votos que en otras elecciones podíamos sumarle a la revolución y que al menos en las estadísticas de Partido (PSUV) aparecen como militantes inscritos.-

La tarea en gigantesca, afortunadamente, sin mucho esfuerzo tenemos que aceptar con optimismo, que la revolución cuenta con dos factores muy importantes, que son una juventud que viene arrollando y que Dios y los responsables de orientarla, logren que no se desvié de la conducta que hasta ahora nos han mostrado, y un ejercito de mujeres cuyo corazón y entrega han demostrado muchas veces, son Patria o muerte con este proceso, y dentro de ellas, como en el sector juvenil hay ya, casi que un producto acabado para ser puntas de lanza del Socialismo, hacia el que estamos transitando y garantía de éxito en el logro de objetivos superiores, para beneficio de todos los que nos siguen apoyando y los que no, pero que lo harán si se convencen, por fin, por nuestras ejecutorias, dónde está la verdad y el futuro de la Patria.-

Pero yo para ello modificaría el título de estas reflexiones así; “SOBRE LA ESCUELA SUPERIOR DE FORMACIÓN POLITICA Y ERRADICACION DE LA CORRUPCIÓN Y EL BUROCRATISMO” o es ésto o preparémonos para correr la misma suerte del puntofijismo.-

Por este nuevo órgano de la Revolución, debe pasar todo funcionario que pertenezca a cualquier nivel de gobierno, por ello no puede estar centralizada en Caracas. Debe funcionar en cada Estado y Municipio, yo diría más, en cada Ministerio; de ella debe salir una persona diferente, casi químicamente pura, ganada para cumplir a cabalidad sus funciones, vale decir, actuar con un propósito “sine qua non”: que todo ciudadano que le requiera, salga satisfecho, porque su problema le fue solucionado o al menos se le trató con un respeto y solidaridad tal que le deje agradecido y no salga echando pestes contra el Gobierno y el Presidente, algo que ahora es muy común. De allí tiene que salir un funcionario eficiente y capaz de convertirse en un soldado contra la corrupción y el burocratismo, y con una sólida claridad en sus conceptos revolucionarios, sin que pueda abrigar dudas sobre las bondades del socialismo con referencia a lo que de nefasto tiene el capitalismo para las personas y los pueblos.

Que no hay suficiente personal profesional con formación y capacidad para poder contribuir a lograr los objetivos que esta escuela se va a proponer, por supuesto que los hay.

Existe y en gran número dentro del Proceso, una apreciable cantidad de profesionales jubilados, por ejemplo, que bien podrían desinteresadamente aportar para desarrollar los contenidos que se planifiquen para lograr los fines propuestos.

La escogencia del Dr. Navarro me parece muy adecuada, pero él necesita un equipo porque, no olvidemos que su función parlamentaria, le va a requerir, lo cual ya es bastante. El partido tiene enorme cantidad de ideólogos, y personas formadas, en los diferentes campos de la ciencia política, con posibilidades de poder manejar un programa elaborado científicamente, que garantice cambios en la mentalidad de los individuos del proceso en funciones de gobierno, y la seguridad que donde una persona que haya pasado por la escuela, cumpla de tal manera que comience por la observancia estricta del horario de trabajo, hasta el manejo pulcro de los dineros que se le confíen y el trato especialmente cuidadoso con el público.-

Que por fin veamos a nuestros alcaldes pateando los barrios, solucionando problemas desde el menor detalle, a los más complejos, que se terminen los funcionarios de escritorio y de aire acondicionado, es decir que baste solamente que cada funcionario en su área siga el ejemplo que el funcionario mayor que es Chávez, todos los días muestra, eso solo sería más que suficiente. Si así fuese no le serviría para nada a la contrarevolución, el enorme apoyo del imperio y de sus medios, el avance que supuestamente se atribuye se les diluiría como el agua entre los dedos; ¿por qué que mayor y mejor fuerza de convencimiento para los usuarios de un gobierno, que un buena gestión?, contra eso se estrellarían todos los esfuerzos del imperio y de los medios lacayos, conspiraciones, desestabilizaciones y todo lo que inventen para salir de Chávez; si no lo han logrado con las enormes fallas que reconocemos, menos aun lo lograrán si los motivos se les acaban, en la misma medida en que se acaban las causas del descontento de la gente.-



yuviliz40@hotmail.com


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Saúl Molina Z.


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