El gobierno debe llamar a una mesa de diálogo con las cinco tendencias del movimiento sindical bolivariano

"Las causas de la derrota electoral hay que buscarlas dentro de la propia revolución," entrevista con Roberto López de UNT-Zulia

A continuación presentamos las opiniones de Roberto López, miembro del Comité Ejecutivo de la UNT-Zulia, en relación a los resultados de referendo del 2D.

¿CUÁL ES LA VALORACIÓN QUE HACE SOBRE LOS RESULTADOS DEL REFERENDO?

Las causas de la derrota electoral hay que buscarlas dentro de la propia revolución. Hay que considerar los enormes ingresos que ha recibido el país por los altos precios petroleros, los numerosos programas y misiones que ha ejecutado el gobierno bolivariano a favor del pueblo, las numerosas derrotas electorales y políticas sufridas por la oposición en estos nueve años; la realidad internacional abiertamente favorable por los avances electorales en otros países latinoamericanos, el empantanamiento de los Estados Unidos en Irak, la caída del dólar y los problemas económicos que atraviesan los gringos. Todo lo anterior hace injustificable nuestra derrota electoral. Es injustificable que la oposición no sólo mantenga su votación, sino que la haya aumentado un poco. Es injustificable que hayamos perdido tres millones de votos de un año para otro.

Debe hacerse conciencia de la magnitud de la derrota. Perdimos en todas las principales ciudades del país (Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Valencia, Maracay, San Cristóbal). Perdimos en todos los estados importantes del país, comenzando por el Distrito Capital. Perdimos en todo el eje andino y norte-costero, las zonas más pobladas y más desarrolladas de Venezuela. Perdimos, a pesar de la campaña final realizada por el presidente Chávez, en la cual vinculó su propia persona a la propuesta de reforma (“votar por el no es votar contra mí”).

¿EN DÓNDE PUEDE ESTAR LA EXPLICACIÓN DE LO SUCEDIDO, ENTONCES?

En cualquier parte del mundo, el más simple de los analistas dirá que tiene que ser un gobierno muy malo, para ser derrotado de la forma como fuimos derrotados, a pesar de tener situaciones tan favorables como las que hemos mencionado. Creo que las grandes debilidades presentes en la administración pública han desencantado a numerosos sectores de la población. Existe una abierta desvinculación entre el discurso de la revolución y su ejecución práctica. Problemas como el desabastecimiento, que debiera haber sido resuelto de manera elemental en los meses posteriores al paro petrolero del 2002-2003, han generado desasosiego y confusión en la ciudadanía. Prácticamente vivimos una economía de guerra, con escasez de leche, azúcar, aceite, papel sanitario, salsa de tomate, harina de maíz, pollo, carne, arroz, pastas; prácticamente todos los rubros de la dieta básica escasean, y el gobierno se ha mostrado, a todo lo largo de este año, completamente impotente para resolver esto.

Otros problemas muy sentidos por la población, como la inseguridad y la inflación, tampoco han podido ser controlados, y golpean diariamente el respaldo que el pueblo le ha dado a la revolución. La delincuencia actúa libremente por todo el país, hasta el punto que se han perdido las fronteras entre cuerpos policiales y grupos delictivos; las declaraciones de los ministros y jefes policiales no guardan ninguna relación con lo que vivimos los venezolanos cada día, cuando salimos al trabajo por las mañanas rogamos porque nosotros y nuestros familiares regresemos vivos en la noche. Y sabemos, lamentablemente, que muchos no regresan.

La inflación por su parte actúa carcomiendo el salario de los trabajadores. De un 12 % previsto por el gobierno para este año, va a terminar por encima del 20 % de inflación, casi el doble de lo planificado, situación que echa por tierra los avances en salarios y otros beneficios recibidos por los trabajadores a lo largo del año.

El respaldo a la revolución es, aquí y en todas partes del mundo, una cuestión relacionada directamente con las condiciones materiales de vida.

El ser social determina la conciencia social, como dijera Marx, y luego de nueve años de revolución mucha de nuestra gente está sintiendo que el proceso se ha ido quedando en el puro discurso. Ciertamente existe una recuperación de la economía del país. Pero todos observamos que la gran tajada de esa recuperación se la está llevando la burguesía y la clase media alta, la cual en su mayoría no respaldan este proceso. Otros favorecidos, a la vista de todo el pueblo, han sido los funcionarios y burócratas de la revolución, con viviendas, vehículos y ropas de lujo. Pero el pueblo llano, el ciudadano común y silvestre, apenas ha tomado las migajas de este auge económico.

Las misiones servían como plan de emergencia, luego del sabotaje del paro petrolero. Pero una vez retomada la normalidad, la población aspira a un modelo económico que le permita empleo, estabilidad, seguridad social, planes de vivienda que se cumplan. Hasta ahora estas cuestiones sólo se han logrado para muy pequeñas porciones de la población. La gran mayoría sigue estando a la espera de los beneficios de la revolución.

¿CÓMO VALORA LA REALIDAD DEL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES, Y SU RELACIÓN CON LOS RESULTADOS DEL REFERENDO?

A nivel sindical la situación no puede ser peor. Durante nueve años no han existido lineamientos claros desde las alturas del gobierno para promover y facilitar la conformación de un poderoso movimiento de trabajadores que le sirva de sustentación al proceso revolucionario. Por el contrario, han predominado las actitudes antisindicales por parte de numerosos funcionarios que están al frente de las instituciones del estado. Es cierto que el movimiento obrero no debería estar esperando la buena pro del gobierno para organizarse, pero también es cierto que desde el gobierno se ha hecho todo lo posible para lograr que los trabajadores no nos organicemos. El remate de todo ha sido lo ocurrido en este 2007, a partir del control que la FBT asumió sobre el Ministerio del Trabajo. Las otras cuatro tendencias de la Unión Nacional de Trabajadores han sido relegadas completamente, y la FBT ha lanzado la consigna de que la UNT ya no es necesaria, y que debe desaparecer para dar paso a un parapeto que ellos mismos no han logrado proponer ni definir hasta hoy.

El propio ministro del trabajo ha visitado las principales inspectorías del país, girando instrucciones a su personal para que rechacen y saboteen todas las gestiones promovidas por sindicatos afiliados a la UNT y vinculados a las demás corrientes distintas de la FBT. Yo mismo he dejado de visitar la inspectoría de Maracaibo, pues asistir allí con algún sindicato era perjudicar la gestión que ese sindicato se proponía realizar. Tuve que desvincularme de los numerosos abogados amigos que trabajan con el Mintrabajo, pues cuando detectaban que eran personas relacionadas políticamente con nosotros, procedían a despedirlos inmediatamente. Otros compañeros de la UNT-Zulia, como Asiclo Godoy, Lilí Rincón, Enrique Escalona y otros, han sufrido igualmente del veto impuesto por el ministro del trabajo.

Quienes han sufrido las consecuencias de todo esto son los trabajadores. Hemos denunciado como el mintrabajo se ha colocado del lado de los patronos, en casos como el sindicato de La Polar, la Coca Cola, la Pepsi Cola, el Puente sobre el Lago, el Puerto de Maracaibo, la vigilancia privada, el sindicato de la industria farmacéutica, y muchos otros. Cuando la trampa no es evidente, recurren a maniobras leguleyas para entrabar e impedir los proyectos de contratos, los pliegos, reclamaciones y solicitudes de reenganche que realizan los sindicatos afiliados a la UNT.

En conclusión, la conducta antisindical, sectaria y propatronal del ministerio del trabajo ha permitido que numerosos sindicatos bolivarianos de reciente conformación hayan desaparecido, o sus dirigentes se hayan desilusionado de la revolución misma. No puedo indicar con certeza si estos compañeros votaron a favor, votaron en contra o se abstuvieron, pero su malestar y las derrotas sufridas debido a la conspiración presente en el ministerio del trabajo, evidentemente ha conducido a la pérdida de espacios en el movimiento sindical. Como hemos alertado antes, esta disparatada política del gobierno dentro del mintrabajo va a facilitar el resurgimiento de un movimiento obrero opositor, del mismo tono que ha surgido un movimiento estudiantil opositor.

¿QUÉ PIENSA SOBRE LO QUE DICE LA FBT, AL CATALOGAR A LOS TROTSKISTAS COMO ENEMIGOS DEL PROCESO REVOLUCIONARIO?

Esa es una trampa propia de la burocracia, la cual recurre a cualquier argumento para justificar su sectarismo y sus ambiciones de poder. Aquí en la UNT-Zulia no hay nadie que sea trotskista, ni que haya sido de esa tendencia política en algún momento de su pasado. Por tanto, esa acusación, que ha sido manifestada reiteradamente en muchas instancias gubernamentales contra mí y contra los principales directivos de la UNT-Zulia, carece de todo fundamento, es una vulgar infamia.

Quines hemos conformado la UNT-Zulia provenimos algunos de la izquierda revolucionaria que luchó en los años setenta y ochenta contra el puntofijismo. Pero en su mayoría, los principales dirigentes de la UNT son nuevos activistas sin militancia política anterior, que se han decidido a constituir sindicatos en sus centros de trabajo, animados por el avance de la revolución bolivariana.

Por otra parte, creo que descalificar a los trotskistas es algo totalmente equivocado. Es propio del sectarismo de los viejos estalinistas, que han revivido ahora dentro de la FBT. Si bien creo en una teoría socialista que parta de la superación crítica de toda la experiencia obtenida a lo largo del siglo XX, tampoco soy partidario de descalificar a priori a quienes siguen defendiendo postulados de hace setenta años. Si es por eso, la FBT con su estalinismo trasnochado está tan desfasada como lo pueden estar los trotskistas.

¿CÓMO VALORA LA INCIDENCIA DEL PSUV EN EL REFERENDO?

En el proceso de conformación del PSUV, y de manera general en la gestión de gobierno, ha ido cobrando fuerza una visión autoritaria de la conducción política. El PSUV ha estado siendo dirigido por personas que no fueron electas por nadie, y sin embargo se expulsa a quienes osan criticar aspectos particulares, como ocurrió con el camarada Luis Tascón. Personajes totalmente desacreditados han conducido al PSUV por caminos burocráticos y clientelares.

El pueblo observa con preocupación que quienes critican son defenestrados inmediatamente. No sólo es el caso de Tascón. Ocurrió igual con Walter Martínez en VTV. Y con Marcela Máspero el pasado 1º de mayo. Cuando un ciudadano tuvo la iniciativa de decir en un aló presidente que a Chávez lo estaban engañado, el propio presidente lo descalificó y desestimó las críticas que el camarada le hacía, probablemente muy justificadas.

Esta situación, donde sólo se mantienen los jalamecates, se pronunció de manera implacable en el referendo. El pueblo ya no expone libremente sus opiniones. Probablemente, en todas las encuestas sigue ganando Chávez con altos porcentajes, pero eso nada tiene que ver con la realidad. Incluso es probable que muchos chavistas que votaron no, al salir de sus centros de votación y ser entrevistados por las exit-pool, hayan afirmado que votaron por el sí. Es una cuestión de supervivencia personal. El pueblo no es gafo, y si ha visto como líderes calificados como Tascón y Máspero han sido expuestos al escarnio público por criticar, pues nadie se va a arriesgar a criticar, por temor a las represalias del estado.

Si existen casi seis millones de inscritos en el PSUV, pues casi dos millones de esos militantes no acudieron a votar por el sí. Este es un fracaso rotundo para algo que ni siquiera ha terminado de conformarse. Hemos acompañado al PSUV desde el inicio, pero vemos con preocupación que más allá de las declaraciones sobre democracia y participación, el partido está totalmente controlado tras bastidores por personajes prácticamente desconocidos, que manejan a su antojo el aparato partidista, y cuyos efectos hoy podemos palpar.

¿QUÉ PROPUESTAS SUGIERE PARA AVANZAR EN ESTE MOMENTO?

Creo que es imprescindible que el gobierno permita la inmediata creación de una mesa de diálogo en la cual participen las cinco tendencias del movimiento sindical bolivariano, y que allí se discutan aspectos tan cruciales como la elaboración de una nueva Ley del Trabajo, y la reorganización profunda del Ministerio del Trabajo.

Considerando la conducta sectaria, antisindical y propatronal que ha mantenido el Ministerio del Trabajo a lo largo de todo este año, lo más conveniente es solicitar la renuncia inmediata de todos los directivos de dicho ministerio. Obviamente esto no basta, pues no resuelve los problemas de fondo, pero es un paso necesario para avanzar. No cambiar autoridades y mantener a quienes los trabajadores han denunciado una y otra vez, sería una muy mala señal que profundizaría el desencanto y el malestar popular.

Otra propuesta es asumir en la práctica la gestión de los trabajadores en las empresas públicas y privadas, partiendo del marco legal que ofrece el artículo 70 de la constitución bolivariana, al considerar a la autogestión y a la cogestión como medios de participación y protagonismo popular en lo económico y social. La propuesta de los Consejos de Trabajadores debe impulsarse sobre esta base, y llevar a la Asamblea Nacional una propuesta de ley que contribuya al desarrollo de este instrumento que los trabajadores podemos usar para avanzar en el camino del socialismo.

Los trabajadores clasistas y revolucionarios deben movilizarse en todos los estados del país, para enarbolar las propuestas anteriores. Convocamos a los sectores firmantes del acuerdo unitario de julio pasado para fortalecer a la Unión Nacional de Trabajadores, a que reactivemos ese acuerdo tomando la calle para exigir al gobierno la urgente rectificación de su política laboral.

Cualquier proyecto de ley que se lleve a la Asamblea Nacional debe surgir del debate democrático con todos los sectores sindicales bolivarianos. Ya basta de gobernar con una sola tendencia, la cual además es abiertamente minoritaria. Ya basta de sectarismo, de imposiciones y de persecuciones contra sindicatos y contra funcionarios del mintrabajo que se relacionan con las tendencias de la UNT.

Es hora del diálogo y del debate democrático en el seno del chavismo. Es hora de los acuerdos unitarios, sobre la base del respeto a la diversidad política y a la existencia de tendencias sindicales. Si el gobierno no rectifica con urgencia, el respaldo popular hacia el proceso continuará deteriorándose, sentando las bases para que la revolución siga sufriendo derrotas.

Nosotros seguimos en el mismo puesto de combate en el que hemos estado por más de 30 años. Nuestra consigna sigue siendo: Hasta la victoria, siempre. Patria, socialismo o muerte. Venceremos.



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