Debate con Un Grano de Maíz

¿El Control Obrero es un "espejismo" o un avance revolucionario?

En uno de los artículos de la conocida columna Un Grano de Maíz ( ungranodemaiz.blogspot.com/201_07_25_archive.html ), Toby Valderrama (o Antonio Aponte), afirma que “el control obrero, tal como está planteado en Venezuela, es un espejismo de la emancipación proletaria”. Dice que “es imposible que los obreros se liberen de la explotación de forma aislada, fragmentada, la liberación social es o no es”.

Tomadas estas afirmaciones de manera absoluta, deberíamos de coincidir con Valderrama en que el control obrero en un puñado de empresas, dentro del capitalismo como sistema, no libera a la clase trabajadora de la explotación. Como él mismo lo afirma, “dentro del sistema capitalista, una fábrica, aún bajo control obrero, debe funcionar de acuerdo a las reglas del capitalismo… debe explotar, y los obreros seguirán vendiendo su fuerza de trabajo como mercancía, de esto no hay escapatoria”. Sin embargo, admite que “sin control de la clase obrera no hay socialismo”.

Pero, revisando lo que parece entender el autor por control obrero, “tal como está planteado en Venezuela”, encontramos que habla de “una casta donde unos obreros se hacen dueños o accionistas"… única manera de que la fábrica sea “rentable” de acuerdo a la lógica capitalista que la envuelve.

¿Es este el concepto de control obrero que está planteado actual ente en Venezuela? Respondemos tajantemente que no.

Es cierto que en algunas de las primeras fábricas privadas ocupadas, en algunos casos sin apoyo del gobierno bolivariano y en otros con intervención muy directa del aparato del Estado, se ensayaron, sobre todo, mecanismos de “control” a través de cooperativas, que tendieron a ser asimiladas a las prácticas habituales y a la lógica del capital.

Pero no es eso lo que está planteado en estos momentos con las grandes empresas del Estado, como las de la CVG y del sector eléctrico, donde se está desarrollando una nueva experiencia de control obrero, aprobada en líneas generales por el presidente Chávez. Una experiencia conectada con la elaboración democrática del Plan Guayana Socialista por los trabajadores, la constitución de Mesas de Trabajadores y la elección de los equipos de gestión en asambleas, con rendición de cuentas y consultas permanentes en el seno de la base obrera; acompañado todo ellos de actividades de formación política revolucionaria.

¿Es mejor esto o que las empresas sigan manejadas como antes, por burocracias desconectadas de la base trabajadora y con el ejercicio de prácticas autoritarias, verticalistas y no transparentes? ¿Esperamos a que el “socialismo” llegue de una sola vez o vamos empujando y luchando para que la clase trabajadora asuma el control de la economía y del poder?

El concepto de control obrero del que habla Un Grano de Maíz, sí es un “espejismo” del tipo de control obrero que realmente se está planteando en estos momentos en Venezuela. Para nada se trata de “dueños o accionistas” que explotan y extraen plusvalía de los demás trabajadores para su propio provecho. La propiedad de estas empresas es del Estado, conducido por el gobierno bolivariano del Comandante Chávez, en un país donde hay un proceso revolucionario en curso y donde se proclama que vamos en transición al socialismo. La plusvalía se la queda el Estado; el problema es: si se la administra bajo control de la clase trabajadora y en función de las necesidades del pueblo o si la maneja un estamento burocrático de funcionarios, si se deja que la producción y las ganancias continúen alimentando los intereses del capital transnacional y local, de una u otra manera.

Se supone que el gobierno dirigido por Chávez, el gobierno del PSUV, debería ir rompiendo con la lógica capitalista en las empresas estatales, contribuyendo al cambio de las relaciones sociales de producción que pasa por la participación democrática y protagónica de los trabajadores de las empresas, y no de los simples funcionarios estatales (demasiadas veces conectados con los burgueses o corrompidos, por desgracia), en la toma de decisiones.

Pareciera que se cree que un día vamos a llegar al socialismo de un salto y por decreto y entonces la clase trabajadora en su conjunto va a ejercer su control, pero que mientras tanto no podemos pretender controlar las empresas porque eso es fragmentario y supuestamente “separa a los obreros de su papel histórico” o los “confina al egoísmo” para enfrentarlos finalmente al Estado. ¡Al Estado burgués, Valderrama! Y para que no termine enfrentándose con el Gobierno, éste tendrá que obrerizarse y desburocratizarse. La clase trabajadora deberá, además de ejercer el control obrero en toda la economía, establecer organismos que también le permitan hacerse de la conducción del Estado, para que deje de ser Estado burgués y se convierta en un Estado obrero y popular.

¿Cómo llegar entonces al socialismo? ¿Cómo puede la clase obrera ejercer su control de conjunto, cuando aún no controla realmente casi nada o apenas está intentando hacerlo? ¿Lo hará de un salto? ¿Y mientras tanto, dejamos que sigan controlando los patronos y la burocracia del Estado burgués?
La ciencia del control obrero, es que constituya una fuente de experiencia, que siembre contradicciones dentro del sistema capitalista, que avive la lucha de clases y permita ir acumulando fuerzas, ir ocupando posiciones de poder, donde la clase trabajadora de todas las empresas que vayan pasando al control obrero pueda actuar de conjunto y asumiendo ese papel histórico que menciona Valderrama.

El control obrero es una consigna de transición; no es para quedarse confinado a unas pocas empresas y permanecer estático, es para organizar a la clase, disputarle poder al capital y a la burocracia, movilizar a las masas, confrontarse con el capital y ahondar más aún las contradicciones del sistema, para contribuir a hacer saltar al capitalismo, para asumir todo el poder, para ir hacia el socialismo.

Toby Valderrama, en su artículo, no ofrece ninguna otra alternativa de participación de la clase trabajadora para asumir el control, no simplemente de empresas aisladas, sino de la economía y del Estado. El resultado de su punto de vista es: que sigan controlando los burgueses y los burócratas. Y esperemos a que algún día nos llueva del cielo el socialismo, como granos de maíz.



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Gonzalo Gómez Freire

Psicólogo y comunicador popular, co-fundador de Aporrea. Miembro de la Coordinación Nacional de Marea Socialista y de la Plataforma para la Auditoría Pública y Ciudadana.

 gonzalo@aporrea.org      @GonzaloAporrea

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