Podemos partir de la definición de estado rehén, aquel estado subyugado bajo violencia y coacción, el cual posee los atributos de un Estado como son territorio, población y gobierno, pero que está limitado en el ejercicio pleno de su soberanía debido a la presión externa sistemática de una potencia dominante.
Existe entre el estado dominante y el estado dominado existía un vínculo basado en la amenaza. El estado subordinado debe cumplir las exigencias del dominante, pagos, recursos o apoyo político, bajo la amenaza implícita o explícita de destrucción militar o intervención directa. O boicot marítimo con 50 naves de guerra.
Demás está decir que toda América Central, del Sur y el Caribe, y no solo Venezuela, cabe con sus variantes y ajustes en cada caso en esta definición anterior. Y muchos como es el caso argentino sus gobiernos lo hacen con mucho orgullo y placer entregando sus riquezas, que son los medios de vida de los pueblos, a la potencia que nos domina, Estados Unidos. Recuerden
que Demóstenes pasó su vida denunciando cómo la corrupción y la entrega de la soberanía por parte de las élites locales eran el camino más corto hacia la servidumbre.
Esta modalidad de relación entre estados se manifestó en la antigua Grecia donde existieron mucho estos mecanismos de dominio donde las potencias hegemónicas, especialmente Atenas, exigían tributos a estados más pequeños bajo la amenaza de destrucción o anexión.
Una expresión fue la Liga de Delos, que fundada en el 478 a.C. como una alianza defensiva contra los persas, evolucionó rápidamente hacia un imperio ateniense. Las ciudades aliadas debían aportar barcos o, más comúnmente, un tributo anual en dinero (phoros). Este es un nombre moderno creado por historiadores modernos, los griegos la llamaban symmachia ("alianza") u oficialmente Atenas y sus aliados o más exacto la alianza helénica.
Se reunían en la pequeña isla sagrada de Delos, en el templo de Apolo y originalmente se creó la alianza para defenderse de los persas para ello donde las ciudades-estado, polis, pequeñas entregaban barcos o dinero a un fondo común para mantener una flota de guerra. Pero esto derivo hacia formas de opresión pues con el tiempo, Atenas utilizó este dinero para financiar su propia flota y embellecer la ciudad, convirtiendo a sus "aliados" en estados subyugados.
Si una polis intentaba abandonar la liga o dejar de pagar, Atenas respondía con intervención militar, asedios y, en casos extremos, la destrucción de la ciudad o la venta de su población como esclavos. Estados Unidos quiere convertir más profundamente a todo el continente en su propia Liga de Delos. Nada de democracia, libertad, justicia, cooperación y amistad.
Un ejemplo histórico ocurrió durante la Guerra del Peloponeso, cuando Atenas exigió a la pequeña isla de Melos que pagara tributo y se uniera a su bando. Ante la negativa de Milos apelando a la justicia, los atenienses dijeron que "los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben", procediendo a masacrar a todos los hombres y esclavizar a mujeres y niños.
También es conocida la Liga del Peloponeso la cual era dirigida por Esparta, predominante en tierra mientras Atenas era marítima, funcionaba bajo su hegemonía, obligando a los miembros a seguir su política exterior. Cuando ocurre la derrota de Atenas en el 404 a.C., Esparta impuso su propio sistema de control, con su estructura de alianzas, basada en el apoyo militar más que en el financiero, ejerciendo un dominio estricto, espartano, sobre los estados.
Tras la revuelta jónica, 500-494 a.C, las polis griegas de Asia Menor fueron sometidas y actuaban como estados vasallos del Imperio Aqueménide, pagando tributos y proporcionando tropas.
La Liga Beocia bajo Tebas creada en periodos posteriores, donde Tebas ejerció un control estricto sobre las ciudades de Beocia, actuando como una potencia hegemónica que limitaba la independencia local.
Otro caso de estado rehén fue el que ejerció Macedonia y la Liga de Corinto creada por Filipo II de Macedonia, que no era más que un instrumento para controlar las ciudades griegas y utilizarlas en sus campañas, convirtiendo a los estados miembros en aliados forzosos o estados "rehenes" de sus objetivos.
Así que la dinámica socio política en la antigua Grecia suele idealizarse bajo el prisma de la democracia y la filosofía, se olvida que era una sociedad esclavista y que su realidad política estuvo profundamente marcada por una estructura de hegemonía imperialista basada en la fuerza, que transformó a las ciudades-estado más pequeñas en entidades periféricas y dependientes.
Y las últimas actuaciones de los Estados Unidos no solo en nuestra región sino a escala mundial, refleja un cambio estructural en su visión política y económica, un cambio histórico, abandonando formas políticas modernas ligadas a la democracia general y al liberalismo para irse encerrando en concepciones más desusadas de gobierno y abandonando los principios de libertad, igualdad, legalidad, dejando espacios que serán ocupados necesariamente por Rusia y China, mientras eeuu asume concepciones vinculadas a Tiranía, Fuerza, Superioridad, Exclusión, apoyado en la hegemonía de un grupo autocrático tecnológico.