Como dijera Galeano la historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás. Por lo que es y por lo que fue, anuncia lo que será. Yo agregaría que tarde o temprano la historia siempre termina desvelando la verdad.
Hace 18 días, luego de bombardear Venezuela y asesinar más de un centenar de personas, dio una serie de explicaciones en torno al bombardeo sobre Venezuela, y dijo que la operación había sido limpia, sin una sola baja gringa. Pero nada de eso fue verdad. Ahora se están deshilachando las mentiras, para descubrir qué realmente ocurrió, pero, de entrada, ya se sabe que hubo unas cuantas bajas de las fuerzas Delta y además muchos heridos. Es decir, que los enfrentamientos fueron feroces, y que, si las fuerzas de invasión no hubieran tenido apoyo aéreo, y conspiración interna, la realidad hubiera sido distinta.
Y, por otra parte, hay 14 barcos rusos en camino a Venezuela que traen mucha tecnología de punta, además de 260 ingenieros petroleros, especialistas en petróleo pesado, para poner al día a la industria venezolana, que por 10 años estuvo impedida de importar productos y repuestos para los campos petroleros. Esta verdad, se liga con la mentira de Trump, según la cual, las petroleras estadounidenses, iban a invertir para recuperar los campos petroleros venezolanos que están inoperativos en un 70%. Pero ya vimos que las petroleras le dijeron a Trump que no harían semejante inversión de 1.600.000 millones de dólares para recuperar los campos, porque el culpable de todo ese desastre era precisamente él cuando bloqueó las operaciones y el intercambio comercial con Venezuela.
Y ya sabemos que el problema central en este apuro de la invasión, no solo es petróleo, sino las tierras raras, nuevas materias primas que el Big Brother no tiene y Venezuela tiene demasiada. Un tema que tiene muy desesperado a Estados Unidos, porque en 6 años se acaba su petróleo y será tarde para el desarrollo con las tierras raras. Pero todas estas bravuconadas de Trump, tienen un freno en Rusia, que tiene convenio muy extensos y concretos con Venezuela en torno a la explotación del petróleo. Eso significa muchas complicaciones, pero para Estados Unidos. Pero una recuperación importante para Venezuela que podría incrementar su producción en un 25% para finales de este año, y los expertos aseguran que en cuatro años más llegarían a 5 millones de barriles diarios. Es decir, Maduro se está saliendo con la suya.