Imágenes de bombardeos de EE UU en Caracas (03-01-2026)
“Y ahora cargados de años y achaques, algo desmoralizados por el peso de tanta derrota, seguimos intentando mantener el tipo y nadar contra la corriente. No creo que se deba a que conservemos grandes esperanzas, y menos en la domesticada Europa, se trata de una cuestión de dignidad. No es poco en estos tiempos de indignidad.
Así que, armados con esa dignidad, podemos decir a quienes detentan el poder, a nuestros opresores y sus agentes: no nos pudisteis comprar ni domesticar, no nos vamos a rendir, mientras conservemos un gramo de energía nos tendréis en frente, hijos de la gran chingada, aunque solo sea por dignidad”
Fragmento de un Post de X, Pedro A.GarcíaB @pedroagbilbao (05-01-26)
Si alguien te dice que el precio que tienen que pagar los venezolanos por su “liberación” es entregar su petróleo a los Estados Unidos, que no importa pagar ese precio, no vale la pena que intentes explicarle el significado de los conceptos de: soberanía, independencia y menos de Patria.
Si alguien te dice que si la “liberación” de Venezuela puede implicar muchas muertes de personas inocentes, no importaría pagar ese precio, no vale la pena que le hables de humanidad.
Si alguien te dice que es mejor ser colonia de un imperio y cederles las riquezas que históricamente han pertenecido a Venezuela no vale la pena que le hables del concepto de República y del alto precio que pagaron la generación de hombres y mujeres que en el Siglo XIX, apostaron por la independencia.
Si alguien te dice que con Trump pueden venir mejoras importantes para la población venezolana, no vale la pena que le menciones lo que ha pasado con países como Afganistán, Irak, Libia después de haber sido intervenidos por los Estados Unidos.
Si alguien te alega, como causal para enjuiciar al Presidente venezolano Nicolás Maduro en los Estados Unidos, después de haberlo secuestrado, por ser jefe de un cártel que trafica drogas a ese país, no le hables de como el imperio utilizó el “relato” de “armas de destrucción masiva” contra Saddam Hussein para invadir su país y apoderarse de su petróleo.
En ninguno de estos casos intentes tampoco hablar de la dignidad y de su significado.
En estos días lúgubres de principios de año cuando muchos venezolanos opuestos al gobierno del presidente Nicolás Maduro celebran los bombardeos, “extracciones quirúrgicas”, y el supuesto fin de la “dictadura venezolana”, vale la pena recordarles a los persuadidos de que la “líder” indiscutible y llamada a gobernar al país es María Corina Machado que aunque ella es agradable “no tiene el respeto de la gente”.
Que nadie olvide que Trump, como buen supremacista estadounidense, detesta a buena parte de la dirigencia opositora, por mucho que hablen inglés, a quienes posiblemente desprecian como a tantos inmigrantes venezolanos, además por considerarlos “incapaces” que lo engañaron en la gestión pasada en su propósito de deponer a Nicolás Maduro.