Venezuela. El último clavo en el ataúd político de Donald Trump

"El precio de la libertad es la eterna vigilancia."

Thomas Jefferson.

La cobarde acción militar emprendida por Estados Unidos contra el gobierno legítimo de Venezuela, que derivo en el secuestro del presidente constitucional Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores de Maduro, no solo constituye un acto ilegal y arbitrario, sino que marca el último clavo en el ataúd político de Donald Trump dentro de su propio país. Esta acción, que genera múltiples impactos graves en geopolítica, economía, doctrina nuclear y seguridad a nivel mundial, se centra en la evaluación de la situación interna de los Estados Unidos, sin abordar las repercusiones internacionales que, inevitablemente, también existirán.

Toda acción humana se desprende indefectiblemente de las características del individuo que las propicia, por lo que antes de analizar la acción militar, es necesario recordar que Donald Trump carga consigo un historial judicial que lo aleja de la imagen de estadista y si a la de un matón mafioso sin escrúpulos, que enumerando solo algunas están:

Que fue condenado en Nueva York por 34 cargos de falsificación de registros comerciales, vinculados a un pago de silencio de $130,000 antes de las elecciones de 2016, a Stephanie Clifford, quien es su mundo de pornografía se hacía llamar Stormy Daniels, lo que revela la catadura moral del individuo. Enfrenta acusaciones de fraude financiero, por inflar el valor de sus propiedades para obtener beneficios fiscales y préstamos, además de haber sido investigado por su intento de alterar resultados electorales en Georgia y Washington D.C.

Y como corolario la inmundicia que se pretende ocultar en sus actividades de pedófilo en connivencia con las esferas más alta del estamento político, financiero, deportivo, del entretenimiento entre otras.

Estos antecedentes muestran que Trump no es un ciudadano ejemplar, sino un delincuente político marcado por la ilegalidad y el desprecio por las normas

La invasión y secuestro del presidente Nicolás Maduro no es en modo alguno un hecho aislado, se inscribe en una larga serie de acciones ilegales de la política exterior estadounidense bajo Trump. Fue un ataque no provocado y flagrantemente ilegal, días antes bombardeo en Nigeria, y hoy amenaza nuevamente de bombardear a Irán, intervenir en Méjico, Cuba, y ya la creación de un enviado especial para Groenlandia, sin oposición seria de Europa. Es la confirmación de un hecho científico donde paradójicamente hasta su sobrina la doctora Mary Lea Trump, psicóloga clínica, publicó el libro "Siempre demasiado y nunca suficiente", donde describe una infancia devastada, sin modelos de empatía ni afecto, lo que habría moldeado su personalidad destructiva. Además, existen informes serios y estudios psicológicos publicados por expertos como The Dangerous Case of Donald Trump (2017), realizado por 27 psiquiatras y expertos en salud mental que describen a Donald Trump como una figura con rasgos de personalidad peligrosos, incluyendo narcisismo maligno, psicopatía y comportamiento antisocial y concluyen que ese niño inconsciente es el hoy el 47 presidente de una de las naciones más poderosas del mundo junto a Rusia y China, y que navega en rumbo de colisión contra la humanidad, por lo que representa una amenaza para la sociedad y el mundo. Los expertos invocan el "deber de advertir" ante su comportamiento errático, agresivo y narcisista.

Pero la reflexión de hoy es sobre las consecuencias de este accionar sobre la sociedad norteamericana. Estados Unidos ya no vive bajo un orden constitucional, sino bajo un estado militarizado. Las instituciones como el Congreso, otrora muro de contención, se encuentra moribundo. Los grandes medios de referencia como el New York Times o el Washington Post junto a las cadenas como CBS, CNN, Fox News, MSNBC guardan un silencio cómplice en lo mínimo hasta convertirse en operadores políticos para justificar lo injustificable, colaborando y acelerando la destrucción institucional.

Este país que en otrora pregonaba los valores de sus padres fundadores, hoy está bajo la égida de un megalómano desequilibrado, sin virtudes ni valores, cuyo sentido de la realidad es mínimo.

Aunque está operación militar de decapitación fue en su más cruda denominación un nuevo fracaso, porque en veinticinco años cada intento de cambio de régimen en Venezuela choca con una realidad inobjetable: Hoy tenemos aun, un gobierno legítimo en funciones, una Fuerza Armada Bolivariana inquebrantable, una sociedad Chavista movilizada, y una doctrina militar que involucra al pueblo armado. Esto hace imposible que la pretensión de gobernar Venezuela de manera fluida y pacífica, solo prospere en la mente delirante de Trump.

La historia mundial ya conoció un personaje nefasto con estas mismas características Adolfo Hitler, y su país pago con amargura y dolor las consecuencias. Estás razones me llevan a concluir que hoy, el peor enemigo de la nación norteamericana es su propio presidente.

Si las instituciones, la sociedad organizada y los individuos no toman conciencia de esta realidad, no solo Estados Unidos, sino el mundo entero, pagará las consecuencias.

Solo me resta sumarme al clamor nacional y mundial nacido desde el corazón y gritado desde la decencia "LIBEREN A NUESTRO PRESIDENTE NICOLAS MADURO Y SU ESPOSA CILIA FLORES DE MADURO"

Ojalá nos vaya bien.

Sean felices mientras se pueda.

Paz y bien, si lo permiten.

En "La Gruta" en el santoral de Santa Sinclética de Alejandría, anacoreta y virgen cristiana, vivió en el desierto sin ocultar su identidad femenina en el inicio del 2026.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 460 veces.



José Gregorio Palencia Colmenares

Escritor, poeta, conferencista y articulista de medios

 vpfegaven@gmail.com

Visite el perfil de José Gregorio Palencia Colmenares para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: