Malvenido, señor Bush


En los próximos días el presidente usamericano George W. Bush, estará de visita en cinco países hermanos (Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y Méjico) con el propósito según lo manifestado oficialmente de estrechar y mejorar relaciones con estas naciones y, por extensión, con el resto del continente, exceptuando naturalmente a Cuba.

Cabría preguntarse a qué viene realmente el señor Bush a Nuestramérica. A esta región del mundo que ha mantenido tan ostensiblemente olvidada durante su mandato de seis años, salvo para pretender imponerle un régimen comercial (el ALCA) marcadamente leonino tendente a remarcar los vínculos de sujeción y dependencia que históricamente han caracterizado las relaciones imperialistas estadounidenses con América Latina y el Caribe. O para desarrollar la tradicional política injerencista y desestabilizadora que han dirigido los gobiernos usamericanos (y el suyo no ha sido la excepción, todo lo contrario) contra nuestros países.

Ahora, el señor Bush, se asoma ofreciendo ayuda para la asistencia social dada las pavorosas condiciones de pobreza existentes en nuestro continente y mostrando preocupación, vaya mayor cinismo, por las cuestiones ambientales (interés por el etanol, alternativa energética a base de maíz).

Pretenderá con ello el señor Bush tapar el sol con un dedo, intentará hacernos olvidar la política atropellante e intromisora que su gobierno y funcionarios han promovido sistemáticamente contra nuestros países; particularmente contra Venezuela por el mero hecho de haber tomado la determinación de ser libre y levantar con orgullo ante el mundo nuestra hermosa condición de pueblo autónomo, integracionista y solidario, identificado con la justa causa de los pueblos que luchan contra la opresión y la explotación imperialista.

Señor Bush, todos los pueblos del mundo tienen el derecho irrenunciable a ser libres y a la autodeterminación como lo ha tenido el pueblo estadounidense desde el momento en que decidió liberarse del yugo que lo sometía a la corona británica.

No, señor Bush, la motivación real de su viaje a nuestras tierras en nada tiene que ver con su aparente interés en la dramática situación económico social que padecemos los pueblos nuestroamericanos, en gran medida producida por la expoliación a que hemos estado sometidos. Mas bien su periplo responde a la preocupación creciente que se ha generado en la élite imperial estadounidense, de la que usted es el principal vocero, por la toma de conciencia política progresiva que se ha desencadenado en nuestros pueblos que cada día se activan y se repotencian en su decisión de romper con el yugo imperial.

Usted viene a Nuestramérica con la intención de contener lo que material y espiritualmente ya no es posible, como es el despertar combativo de nuestros pueblos indígenas, de los afrodescendientes, de los mestizos que nos hemos mezclado dando origen a una nueva raza como lo señalara Simón Bolívar, de los trabajadores, de los campesinos, de las mujeres y hombres que cada vez estamos mas resteados con el lema Patria o Muerte, Venceremos.

Señor Bush a usted le darán la bienvenida en este viaje los desclasados y desnacionalizados que constituyen la minoría elitesca que se ha beneficiado de las relaciones de explotación imperantes en nuestros países. Pero las grandes mayorías haremos público nuestro manifiesto rechazo a su presencia y a lo que usted representa a lo largo y ancho de Nuestramérica. Es malvenido señor Bush.

miguelugas@yahoo.com


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Miguel Ugas

Miembro de la coordinación nacional del MoMAC

 miguelugas@gmail.com

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